El pueblo viene gritando. El gobierno, por más que se haga el loco, no contaba con tanto grito, con tanto puño en alto. Tampoco contaba con la actitud de la ciudadanía, que en medio de tanto caos institucional, en medio de un Estado absolutamente secuestrado, aún con tantos escándalos, vejámenes de los más osados y vergonzosos, mantiene una actitud cívica de altura. Las actividades ciudadanas realizadas desde enero 22 hasta la fecha, han puesto en evidencia a un pueblo diferente de aquel que solo sabía reclamar sus derechos a bombazos y con huelgas que solamente dejan pérdidas a nuestra malograda economía. 

Si bien es cierto que hay una parte muy sensible de la población pendiente de integrarse en forma más activa a las manifestaciones, no es poca cosa afirmar que cerca de medio millon de personas se han movilizado en este primer cuatrimestre de lucha, y vamos contando. Hay muchos ciudadanos y ciudadanas que no pueden costear un viaje de RD$200.00 y RD$300.00 para llegar a los puntos de encuentro y desde lo interno de Marcha Verde, una de las gestiones medulares consiste en que aquellos que pueden costear más allá de su pasaje, financien a aquellos que desean asistir pero que no pueden hacerlo por cuestiones de recursos. Por otra parte, muchas personas asumen costos de impresión de boletines, otros donan autobuses y el dinero recaudado se mantiene para el costo de actividades por venir. Muchos asistimos a las reuniones semanales de manera constante y usted, que está leyendo y no ha ido, puede acercarse cuando guste para que se haga parte.

Sé que muchos afirman que hay un financiamiento muy fuerte tras las cortinas de Marcha Verde, peco de antena repetidora cuando afirmo que aquellos que insisten en este postulado no pueden entender, ¡nunca lo harán!, que miles y miles de personas se reúnan a reclamar sus derechos de forma organizada, cívica, constante y sin violencia, sin que le den un peso, sin que le den para la gasolina o la comida, no pueden porque ellos mismos operan desde la dádiva y la venta de principios. Muchos de los que van a estas actividades apenas cuentan con lo del pasaje, otros hacen grupos para reunir la gasolina. Veo a las chicas que se hacen peinados pintorescos, se maquillan y se arreglan para reunirse con su país. Están los chicos agarrados de las manos con sus parejas, observo los matrimonios, familias completas, los viejitos, las viejitas, niños y niñas. Marcha Verde es un sentimiento colectivo. Olvídese de que el PLD o cualquier otro sector entiendan esto, porque no lo hará nunca. Eso solo sería posible con el PLD de los círculos de estudio, en el PLD de Bosch dándose un verdadero baño de su gente; con estos tutumpotes eso nunca ocurrirá, olvídense de justificar esta lucha frente a gente que gasta el salario de tres policías en una botella de espumante.

No invierta su energía en justificar Marchar Verde. El escenario actual es justificación más que suficiente. Sería como explicar la paz, el amor, la justicia. Usted podrá gritar a los cuatro vientos por qué está en ella, pero esta lucha se justifica sola. Le invito, mejor, a dedicar su tiempo en ser agente transformador, a construir una familia más consciente. Vamos a seducir a aquellos que todavía no se acercan. Hay muchas maneras de convertirse en embajador de este espacio de cambio, no importa el contexto en el que usted se encuentre. Medite su cuota de responsabilidad y hágase parte de esta historia. Marcha Verde va más allá de los mítines multitudinarios, y debe constituirse en cultura de vigilia, en un dogma ciudadano de defensa de nuestras instituciones.

Al señor Amarante solo le digo que se puede cuidar. Eso que se escapó de su poca juiciosa lengua es harto conocido, aunque no deja de irritar el descaro y la desfachatez con la que confiesa su delito. No somos idiotas, por mucho que insistan en tratarnos como a un país poblado de tarados mentales. Ahora bien, me pregunto, bien tonta. Si somos tan idiotas, si pueden contra nosotros, contra el pueblo ¿por qué nos vigilan? ¿Cuál es el miedo?

A los pensadores y estrategas de Marcha Verde, que empiecen una gestión osada y atrevida en los espacios legales en los que la ciudadanía pueda ejercer presión. Dejemos nuestros culpables favoritos, y veamos el sistema completo. El PLD es el actor actual, el administrador de este caos, pero hay más actores. Vamos a tomar al toro por los cuernos, somos muchos, no nos detengamos en dimes y diretes, en declaraciones de prensa para informar nada. Actuemos. Aprovechemos el poco margen de movimiento con que cuenta el PLD, porque aunque usted no lo crea, están acorralados – lo de Amarante es evidencia de ello-; se les olvidó dejar espacio para la maniobra y como cualquier gas, están por explotar. Igual es solo mi opinión, puedo estar equivocada, solo que no sé con qué más van a salir… no creo que quede espacio para más pus. No se preste a la estratagema de la distracción. Luego de un domingo tan exitoso como lo fue la manifestación de San Francisco de Macorís, cuando no hubo la misma promoción que en las actividades anteriores, cuando tuvimos una semana de asueto que nos restó tiempo, contra pronóstico, fue una hermosa actividad, no olvide eso. A mí nada ni nadie me quita el olor a lucha de ese día, ni me sacan de la cabeza las siguientes actividades que vienen por ahí.

¡Así que pónganse en esto! Llevemos Marcha Verde al corazón de cada barrio de esta capital y del interior, la fortaleza de este movimiento radica justo ahí, en la gente. No perdamos eso de vista.