La gigante sombrilla de asesoría de imagen que cubre al candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, el mega-rico de cuna MittRomney, no ha podido disimularle su condición de tipo cínico, irónico, hipócrita, ambicioso, inhumano, antihispano y antilatino, que solo por su risa acartonada y su incoherencia discursiva, merece un contundente rechazo de electores y electoras.
Nada bueno representa un hombre así para América Latina. Aunque algunos aleguen que su adversario el presidente Barack Obama representa lo mismo para la región en tanto también ha sido ecualizado en el cuarto frío del “establishment” de Washington, él evidencia más matices tenebrosos para nuestros intereses.
Su mención sobre la necesidad de mirar hacia el continente, formulada durante el tercer y último debate televisual con el demócrata, la noche del lunes 22 de octubre (Universidad Lynn, Boca Ratón, Florida), no fue más que un acto oportunista para impactar a un segmento determinante de los electores que él necesita para ganar el certamen del 6 de noviembre.
Por suerte, su mala fe se ve al vuelo. Por los desenmascaramientos sufridos en las últimas horas frente a los públicos votantes, parece que se quedará “oliendo donde guisan”, como le sucedió hace poco a Caprilesfrente a Chávez en Venezuela. Ganaría Obama, salvo eventos de última hora.
Es lo menos que le debería pasar a un negrero que transpira hiel por los poros.
EL RELAJO DE LAS PENSIONES
El día cuando aquí estalle una poblada, “no nos salvará ni el médico chino”. Hay demasiada rabia acumulada ante tanta burla. Ya hastían las complicidades y los abusos con el dinero de los contribuyentes, mientras ahonda la exclusión social.
Ahora son las pensiones onerosas. Hace muchos años que están íntimamente relacionadas con el “enllavismo”, no conel trabajo realizado por el empleado a través de los años, ni con sus cotizaciones conforme la ley.
Así que esta mala práctica no es exclusiva de la Superintendencia de Bancos; ella solo está de moda mediática.
Tal mafia con tintes legalistas ha sido común en las superintendencias de Seguros y de Electricidad; bancos Central, de Reservas y de la Vivienda; Corporación de Empresas Eléctricas Estatales, Congreso, Cámara de Cuentas, Impuestos Internos y UASD; Junta Central Electoral y Poder Judicial…
La maña más socorrida para lograr el envidiable cofrees sencilla, pero muy productiva. Usted se inscribe en la nómina públicaa través de una institución centralizada o descentralizada. Y ahí comienza a acumular años, sin trabajar –o trabajando muy poco–, mientras labora horario completo en el sector privado. Entonces espera el momento para integrarse a un equipo de campaña de un político con futuro, o se vincula a algún empresario con probabilidades de ser designado en una empresa descentralizada donde paguen buen dinero. Una vez su amigo llega al poder, gestiona ante él la designación con un salario exorbitante. Con uno o dos años de salarios de lujo tramita una liquidación millonaria y la pensión de por vida con el último monto, como si lo hubiese devengado durante 30 o 40 años. Y, como si fuera poco, ya libre, se re-engancha en la nómina estatal con sueldos extravagantes.
Eso tiene un solo nombre: robo. Un acto criminal.Porque el soporte de tal despropósito, cuando no lo sacan de las entrañas del Estado, es el dinero acumulado por los descuentos de quienes se fajan día tras día esperanzados en irse a sus casas a echar sus últimos días de vida con la garantía de unos cuantos pesos mensuales para comprar arroz y medicinas.Todo un proceso de engaño múltiple canalizado sin arrugas.
Nada fácil es sin embargo la gestión de la pensión para un empleado normal, sin dolientes. Muchas veces hasta se muere en el camino sin que le respeten sus derechos.
Me ha contado un allegado que, tras servir durante más de tres décadas a varias instituciones del Estado, sufre la mayor decepción de su vida. Aquejado de presión alta, lesiones en las arterias yen varios órganos vitales, se le han gastado los pies en busca de su retribución. Pese a que el cardiólogo le ha aconsejado retirarse de los ambientes tensos y le ha autorizado una licencia permanente, le llamaron de la institución para el reintegro porque “debe cumplir los 65 años”. Historias de abusos como esta se cuentan por montones.
Este país no está hecho para pobres, sino para vivos y corruptos. El camino que recorre el Presidente Danilo Medina hace siglos está plagado de espinas de naranja y guasábara. Él debe de saber cómo chapearlas o evadirlas para lograr sus metas.