El Índice de preparación de la red (NRI) es uno de los índices mundiales líderes en la aplicación y el impacto de la tecnología de la información y la comunicación (TIC) en las economías de todo el mundo.

En su última versión de 2020, el Informe NRI mapea el panorama de preparación basado en la red de 134 economías en función de su desempeño en cuatro pilares diferentes: tecnología, personas, gobernanza e impacto.

República Dominicana ocupa el puesto 75 de las 134 economías incluidas en el NRI 2020. Su principal fortaleza se relaciona con las personas. Mientras tanto, el mayor margen de mejora se refiere a la tecnología.

El desempeño del país frente a su grupo de ingresos y la región nos proporciona un panorama a introducir en las conversaciones de la agenda digital:

  • República Dominicana ocupa el puesto 23 en el grupo de países de ingresos medianos altos.
  • En términos de desempeño del pilar, tiene un puntaje superior al promedio del grupo de ingresos en dos de los cuatro pilares: personas e impacto.
  • A nivel de sub-pilar, supera a los países de ingresos medianos altos en seis de los doce sub-pilares: Tecnologías del futuro, Gobiernos, Regulación, Inclusión, Economía y Calidad de vida.
  • República Dominicana está muy por debajo de la línea de tendencia, lo que sugiere que está teniendo un rendimiento bajo y que uno esperaría que pudiera aumentar la disponibilidad de su red en vista de su nivel de ingresos.

Si comparamos los resultados con otras naciones del continente (America) vemos interesantes hallazgos:

  • República Dominicana ocupa el puesto 11 en las Américas.
  • Tiene una puntuación por encima de la media regional en uno de los cuatro pilares: las personas.
  • En cuanto a los subpilares, supera el promedio de las Américas en cinco de los doce subpilares: Individuos, Gobiernos, Regulación, Inclusión y Economía.

Los indicadores en los que República Dominicana se desempeña particularmente bien incluyen la legislación sobre comercio electrónico, el ODS 7: Energía asequible y limpia, y el entorno regulatorio de las TIC. Factores que garantizan el futuro de la adopción de las tecnologías y los modelos de negocios digitales en el país.

Por el contrario, los indicadores más débiles de la economía local incluyen el gasto en programas informáticos, el ODS 11: Ciudades y comunidades sostenibles y las competencias en TIC. Esto resulta el talón de aquiles de todas las políticas gubernamentales diseñadas desde el inicio de la agenda digital y las futuras que ignoren esta realidad presentada por el NRI.

Es momento para que las autoridades, el sector tecnológico y la sociedad civil, trabajen de la mano para fortalecer una adopción tecnológica transversal al fortalecer de forma conjunta a cada una de sus partes. El subdesarrollo de un sector afecta la cadena de valor digital a mediano plazo, tema que recordamos repetidamente a todas las iteraciones de las autoridades en materia de tecnología.

Fortalezcamos los flujos digitales bajo la premisa de diseños sistémicos sostenibles e inclusión digital.