“He de confesar, ante todo, que soy profano en cuestión de arte. El contenido de una obra de arte me atrae más que sus cualidades formales y técnicas, a las que el artista concede, en cambio, máxima importancia.
“Para muchos medios y efectos del arte me falta, en realidad, la comprensión debida. Y quiero hacerlo constar así para asegurar a mi intento presente una acogida benévola.
“Pero las obras de arte ejercen sobre mí una poderosa acción, sobre todo las literarias y las escultóricas, y más rara vez, las pictóricas. En consecuencia, me he sentido impulsado a considerar muy detenidamente algunas de aquellas obras que tan profunda impresión me causaban, y he tratado de aprehenderlas a mi manera; esto es, de llegar a comprender lo que en ellas producía tales efectos.
“Y aquellas manifestaciones artísticas (la Música, por ejemplo) en que esta comprensión se me niega, no me produce placer alguno. Una disposición racionalista o acaso analítica se rebela en mí contra la posibilidad de emocionarme sin saber por qué lo estoy y qué es lo que me emociona”.
Son palabras del creador del psicoanálisis y autor de ‘Malestar en la Cultura’, parte de la introducción al estudio sobre la famosa escultura El Moisés, de Miguel Ángel Buonarrotti.
A Freud habrá que ponerle atención a sus ideas sobre las religiones.
“… una proyección paranoica en el mundo exterior. Concibe a cualquier religión como un fenómeno de "desplazamiento" relacionado con una concepción mitológica de la vida propia de los pueblos primitivos. En suma se trata de un mecanismo inconsciente que proyecta en el mundo externo el deseo de eternidad y trascendencia, frente a la finitud y los temores que esta falta genera en el sujeto.”
Hay quienes afirman que algunas orientaciones religiosas llegaron a influir en determinadas formas de arte. Así el arte budista que floreció en la India y el hinduismo y el mismo islamismo.
No es de extrañar que las primeras manifestaciones de la pintura medieval gótica tuvieran su inspiración en las antiguas mandalas de formas almendradas. Abstracciones que cuando se encuentra en las creencias orientales se circuscriben a un arte estrictamente geométrico. Esquemas simbólicos que nos refieren a un espacio sagrado que representa la concentración del universo.
Sistema en que las creencias nos acercan a lo divino como sagrado en nuestro pensar colectivo.
Manifestaciones de aquellos sentimientos que son compartidos como respuesta existencial y que producen nuestras estructuras morales. Como las tradiciones culturales que nos identifican mediante las enseñanzas que se transmiten en las generaciones como que se convierten en rituales.
Será necesario evocar las ideas de Segismundo, al que no se le puede acusar de ignorante, existe una relación entre los actos obsesivos de los neuróticos y los ceremoniales y prácticas religiosas que intentan expiar una serie de impulsos inconscientes y molestos a la conciencia.
De manera arbitraria creemos que todos los objetos artísticos producidos por los grandes maestros fueron creados con un fin exclusivamente de culto.
Para el islam, a causa de las prescripciones contra imágenes con representación de la figura humana se desarrolló un arte geométrico, caligráfico o inspirado en motivos florales llevados a un nivel de abstracción pura.
Se ha dicho que con esta forma de arte ellos logran una visión del mundo proporcionada en la que intentan expresar la naturaleza imperecedera de su idea de Dios.
Los etíopes coptos celebran su fiesta de fin de año llamada "regalo de joyas", por una antigua leyenda, según la cual la reina de Saba regresó repentinamente de su visita al rey Salomón. Esa celebración coincide con la Fiesta de la Primavera.
De los coptos etíopes son los versos de un poema anónimo, como una oración:
¡Recíbenos, viejo Dios,
recíbenos, Dios anciano,
que tienes manos!
Si te gustan los bellos caballos, ¡tómalos!
Si te gustan las bellas mujeres, ¡tómalas!
Si te gustan los bellos esclavos, ¡tómalos!
Las ideas de Freud se han representado en diversas corrientes del arte como Bretón, Buñuel, o Dalí, los que pensaron como él cuando crearon sus obras.
Stefan Zweig le visitó al final de los años treinta. Le acompañaba Salvador Dalí quien le hizo un boceto.
Es conocida la frase de Freíd:
“Existen dos maneras de ser feliz en esta vida, una es hacerse el idiota y la otra serlo”.