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«Quien toca este libro, toca a un hombre»: Antología poética internacional (2 de 2)

Por Julio Cuevas

De entrada, debo aclarar que no son siete (7) los autores que integran el corpus de representación de esta antología internacional, sino que son diez (10) creadores.

Nueve (9) creadores están con sus textos poéticos y uno ( poeta, políglota y ensayista dominicano, residente en Washington, D.C., el académico, Rei Berroa, editor de la antología), quien, además, es el autor del enjundioso ensayo de presentación que le sirve de soporte a esta antología, ante el lector y ante el mundo, sobre la discursividad creativa del cosmos, "el hijo de Manhattan": Walt Whitman.

1-Rei Berroa (Dominicano); 2-Rossalinna Benjamín (República Dominicana); 3-Sonia Betancort (Santa Cruz Tenerife); 4-Julio Cuevas (República Dominicana); 5- Marcela Duque (Medellín, Colombia); 6-Rita Martín (La Habana, Cuba); 7-Roxana Méndez (El Salvador); 8-Benito del Pliego (Madrid, España); 9-Jesús Rito García (Isla de Cedros, Baja California, México) y 10-Ario E. Salazar (Chalchuapa, Santa Ana, El Salvador).

Hecha esta pertinente observación, procedo a continuar con los textos de Rossalinna Benjamín (República Dominicana ), quien, como carta de representación, nos expone las razones que norman su discurso poético:

"No estoy segura de si me inscribiré en la memoria de algún lector/porque mis textos son laberintos y mejor olvidarlos para no perderse/una cuestión de supervivencia"//.

(Fragmento de "Razones poéticas". Obra citada, pág. 16).

Al tratar la poética de Rossalinna Benjamín, nos ponemos frente a un corpus poético fundado en una creatividad impactante e irreverente, comprometida con el ritmo de la palabra, al usar y poner en movimiento, de manera conscientes, la lengua.

Rebuscando las voces que incorporan el universo tonal y sintáctico de esta antología internacional, nos encontramos con la metáfora pletórica de cotidianidad, en la voz de Sonia Betancort (Santa Cruz de Tenerife).

Su poética fluye como razón de una necesidad existencial. Ella se delata ante el sujeto-lector y nos dice abiertamente en su testimonio: "Escribo porque no puedo escribir lo esencial" ( Razones poéticas) Pág. 89).

En la poética de Sonia Betancort, lo simple adquiere categoría de significación, desde la construcción de una imagen poética signada en lo filial, en el entorno de la mismidad y las cercanías, procurando entrelazarse en lo esencialmente humano:

"El beso pronostica la trayectoria de mis labios/

y tal vez profetiza contra un velero sin adios/

Inmortaliza un tiempo fascinado/

ese momento de besar que se disuelve/

bordado en el pecho frío de la eternidad"//.

(Fragmento del poema "El beso". Obra citada. Pag. 100).

Es la magia de un imaginario que, desde la palabra, se instaura convertido en metáfora de lo vivido y lo soñado.

De seguir la continuidad organizativa de la obra, le correspondería a este simple mortal auto-enjuiciarse y, por razones ética, dejo que sea otro, quien se encargue de esa tarea. Cada uno de los poemas que aquí me publican, debe hablar por mí.

Veamos ahora otra poética de la simpleza y la cotidianidad, pero esta vez engarzadas desde una enunciación poético-filosófica, desde la búsqueda del ritmo del decir, coordinando, organizando y afinando vocales y consonantes, desde la palabra:

"Un dato mínimo me ha sacudido/

en lo más hondo:/

/ua/ fue la primera voz

prinunciada sobre la tierra//.

Fue entonces cuando la nostalgia

me trajo/ como en un eco/

palabras que quizá atadas/

a lenguajes ancestrales/

me evocan a Colombia/

ancha y larga/

entre sus letras"//.

Su música/ su alegría/sus festejos

guachafita/

guateque/

guabina/guaro/

-y por tanto-/

guayabo (que no el arbol)"//.

(Fragmennton del poema "Una voz en la memoria". Obra citada. Pág. 147).

Se trata de Marcela Duque (Medellín, Colombia), una poeta que se auto-interpela y nos reclama la llegada, siempre tarde, al presente de la existencia:

Image

"Siempre estamos llegando tarde a destiempo a tidas partes/

a ver las grullas canadienses en Nebraska/

en el momento exacto en que se han ido/

o el otoñal follaje de Vermont/

que no alcanza su pico todavía/.

No hace falta/ni siquiera/ir muy lejos//.

Llegamos siempre tarde a ese instante/

milagroso en que eclosionan de repente/

los capullos/las crisálidas/los huevos/

aunque anyes fuéramos a verlos con frecuencia/

cuando aún eran tiempos prematuros"//.

(Fragmento del poema "Variación a un tema de Billy Collins y Sarah Kay

("A destiempo") Obra citada. Pág. 151).

Es una poética centrada en la naturaleza y en su alrededor, en sus letanías y en sus vivencias. El tiempo y el recuerdo, son partes de sus ejes temáticos, junto al vivir desde el nosotros. El Yo colectivo es el referente poético en estos cantos.

Recorro las páginas y me encuentro con una voz que se desnuda a la intemperie, para trocarse en movimiento, en añoranza y en recuerdos. Se trata de la poética de Rita Martín (La Habana, Cuba), donde la estética asume imagen de compromiso, con el ritmo del decir.

La voz de la memoria, la añoranza, los recuerdos y los sentidos del vivir, se incorporan en su poética, para situar al sujeto-lector ante la disyuntiva de retroceder o seguir avanzando hacia la infinitud del existir. Su poética es metáfora en movimiento, sacudida y rebelión ante los obscuros arpegios de la muerte. Aquí no hay lugar a la desesperanza, se trata de un discurso hacia la regeneración del Ser. Veamos:

"Y tu vida/sin más/ a la interperie/

Nada escuches/ nada te importe/

Inicia la partida:/

como al músico que a tu lado añoras/

anda ciega/ pero anda/

Como al cantor/

que a tu paso reclamas/ anda sorda/

pero anda/Como al caminante/

que a tu paso exiges/ anda muda/

pero anda/ Ciega/

sorda/muda acaso/

traza la marcha en un solo sentido/

Sujeta con la mente el recobrado sueño:/

los ojos son amargos cactus/

y hacia el infinito sientes/

tocada por el astro/traslúcidas las manos"//.

(Poema titulado "Tocada por el astro". Obra citada. Pág. 175).

Si bien encontramos el signo de la esperanza continua en estos versos, no menos cierto es que la añoranza y la simbología de lo onírico o de lo soñado, atraviesa el cuerpo enunciativo de su discursividad poética.

En otro orden, pasamos ahora a una poética muy particular, centrada en la atmósfera de la familia y sus relicarios. Es como si se tratase de una poética dialógica, donde el sujeto-autor conversa con su otro yo, su niñez, la busqueda de un pasado que se hace imprescindible para instaurar el presente, en la memoria imborrable del vivir de la poeta. Se trata de Roxana Méndez (El Salvador)

Para esta poeta, la poesía ronda en el patio, entre la vecindad y su pasado infantil. Desde la brevedad de sus versos, nos deja el decir profundo de su poética del recuerdo. Veamos:

"La niña que fui besa mis labios/

Me muestra un muelle/

un mar/ un puerto/un faro/.

Me enseña a deslizarme por la arena/

Y me cierra los ojos/

y veo su presente/ mi pasado"//.

(Fragmento del poema "Las otras". Obra citada. Pág. 205).

La ternura se nos presenta como un necesario ritual discursivo, en estos versos. La poeta se busca a sí misma en su decir. Es la niñez, su niñez, la que se trasluce de manera escurridiza en estos cantos. Es como una narrativa poética sobre sí misma, donde la memoria fija su huella en la metáfora.

Y ahora...nos encontramos con la poética de Benito del Pliego (Madrid, España) con aquel rejuego con la palabra que nos induce a una modernidad experimental, surreal, donde el concepto asume validez no por su significado, sino por el armazón sintáctico de su significante.

He aquí una poética en procura de reinventarse a sí misma. Aquí lo que importa es el ritmo de la palabra, su música ante los oídos y los ojos del sujeto-lector. Veamos:

"(...) 4

La batalla del du-dú/du-dar/.

Las distintas tallas del dudar/

su tartamuda caravana/

su mudo tratar/

Batalla del enmudecer/

Batalla del mudar"//.

(...)

(Fragmento del poema "9/9/08". Obra citada. Pág. 245).

De todos los poetas aquí antologados, este es el que presenta la propuesta más arriesgada, apostando a poner la lengua y la metáfora hasta la posible infinitud de sus laberintos. Ya otros poetas, como Vicente Huidobro ( 10/01/1893, Santiago de Chile, Chile-2/01/1948, Cartagena, Chile), lo habían hecho. Se trata de una iniciativa ingeniosa, retadora y que nos convoca a asumir la lengua como soporte y/o base de nuestras propuestas creativas. Aquí no importa el decir, sino el cómo decir, sin descuidar el tratamiento estético, como lo hace este sujeto-autor, el poeta Benito del Pliego.

Son voces muy distintas las que recorren las páginas de esta antología que ya no es simplemente internacional, sino que es plurigeneracional, multívoca y/o plurívoca, tan distinta y distintiva, como la poesía misma. Y es por eso que no es algo extraño, tener ante nosotros esta voz de ola de mar, salitre y yodo, como si escapara del Caribe tropical, pero no, es un eco que envuelve el discurrir poético de Jesús Rito García (Isla de Cedros, Baja California, México).

Su poética es la voz de las olas del mar. Su cánon está configurado en la expresión cambiante que nos deja el oleaje. No es el Neruda de "Isla Negra", pero sí que es vigía convertido en cantor del follaje marino de Isla de Cedros, con una voz que, desde el amor, rompe los linderos de la insularidad. Veamos:

"Si un día me marcho lejos/lejos de más no poder/ qué será de esta bahía/.

Si algún día las hojas de este almendro se secaran/.

Este viejo almendro rescostado junto a la arena/

sucumbiera ante la fuerza de una ola/.

Si la arena revuelta con restos de coral y piedras desaparecieran/

por completo/

dónde gritarían los negros pájaros que bajan a beber agua al manantial/dónde

construiría pequeños diques el rey-niño que vive en

estos lares"//.

(Poema titulado "Bahía de los poetas". Obra citada. Pág. 263).

Una poética marina, de sol y gaviotas, entra a surcar la discursividad poetica de este sujeto-autor. Se trata de un poeta centrado en la dialéctica de su entorno vivencial.

Finalmente, esta antología no cierra, se queda abierta con un discurso poético de aperturas, de búsquedas celestiales y terrenales que apuntan hacia lo humano. Nos referimos al poeta Ario E. Salazar( Chalchuapa, Santa Ana, El Salvador)

Su poética se centra en la espiritulidad del hombre. Su canto está sistenido en los signos de lo humano, en aquello que le sirve de conquista hacia lo celestial y la reintegración hacia la humanización del ser:

"(...)

Te van a derrotar/

Te derrotaremos/.

¿No lo sabes?/

Ya uní en mí las dos partes/

de la manzana de la discordia/.

Con ella en una plaza cualquiera/

llamaremos la atención de los niños/

Y de hacer falta/

les enseñaremos a amarrarse los zapatos//.

Tú y yo necesitamos humanizarnos"//.

(...)"

(Fragmento del poema ""Breath of bones. Obra citada. Pág. 302).

Su poética se ahonda en las falencias humanas, en defensa siempre del valor de la palabra y sus interminables universos estéticos.

En sentido general, esta antología poética internacional, es un reto al lector y al crítico literario. Ahí está la apuesta. Hace falta tu arrebato.

Asúmela ahora... o ella seguirá ahí...esperando por tu arrojo. Tócala...y sabrás que tocaste a la humanidad, desde la imagen universal de un hombre

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