En cálculo se utiliza esta expresión para definir el punto donde se cruzan dos curvas y se produce un cambio de concavidad a convexidad. A partir de ese punto la curva cambia de un sentido a otro.

En lenguaje periodístico también se utiliza este término para describir un punto de cambio en una situación determinada. En inglés se utiliza el término turning point para describir una situación en la vida que llega a un punto en que haciendo eso, de ahí en adelante eso cambia tu vida, por lo que se puede decir que con relación a esa situación ha habido un punto de inflexión. Por lo tanto, el término se utiliza para hacer referencia a que a partir de un hecho eso hace que cambie todo. Ese hecho es el punto de inflexión.

La expresión implica también, que en el punto de inflexión, hay que buscar el sentido a las cosas en ese mismo punto, considerando que el punto donde se produce el giro inesperado, es el lugar de partida para otra nueva situación completamente diferente.

Con la marcha programada para el domingo 22 estamos tratando de crear un punto de inflexión con relación al tema de la corrupción y la impunidad. De igual manera, he querido aplicar la expresión al tema de las expropiaciones y declaración de utilidad pública de parcelas sin el pago previo. Al igual que el tema de la corrupción, del cual se ha dicho que desde siempre ha existido y nunca ha pasado nada, el Estado realiza expropiaciones y no las paga, bajo el argumento que siempre se ha hecho de esa forma y no hay dinero para pagarlas.

El Art. 51 de la Constitución, la Ley No. 64-00 y la Ley No. 202-04, así como los Decretos Nos. 722 y 1311, del año 1975, establecen que las propiedades declaradas de utilidad pública deben ser pagadas previo a la expropiación, y para ello la Ley No. 344 establece el procedimiento que se debe seguir. Sin embargo, en el caso que nos ocupa del Parque Nacional Cotubanamá ( Parque Nacional Del Este ) este procedimiento ha sido obviado, por lo que, tanto la Constitución, como las leyes mencionadas, han sido violadas por el propio Estado. Se han convertido en letra muerta.

Ahora en el siglo 21 que hablamos de transparencia y no atropello a los derechos de los ciudadanos, y que los gobiernos deben cumplir las leyes y reconocer el derecho a la propiedad, tal como lo establece la Constitución, es el tiempo justo de hacer un paro en el camino y hacer cambios en la forma de hacer las cosas y ejercer el poder, provocar un punto de inflexión con la situación creada en el Parque Nacional Cotubanamá.   El Estado debe pagar las parcelas declaradas de utilidad pública y convertidas en Parque Nacional y/o área protegida, a fin de crear el precedente correcto, y que a partir de ahora no se produzcan nuevas expropiaciones sin cumplir con los requisitos establecidos en la Constitución y leyes adjetivas.

Si el Estado no cuenta con los recursos financieros para hacer frente a este pasivo que se ha creado él mismo, hemos hecho una propuesta para el Parque Nacional Cotubanamá, la cual pudiera ser implementada prácticamente de inmediato, ya que no viola ninguna de las leyes, al contrario, son planteamientos acordes a los términos establecidos en dichas leyes.

Hemos propuesto que se conforme un Patronato integrado por Medio Ambiente, Turismo, Sector Privado ( propietarios ) y los Municipios de Bayahibe y Boca de Yuma, que tenga el co-manejo del Parque, el cual sea el responsable del diseño de un plan de ordenamiento territorial que permita el desarrollo de las costas para fines turísticos, creando un programa de conservación y restauración de flora, fauna y arrecifes, así como políticas definidas para las visitas a los sitios de interés histórico-cultural.

Proponemos la liberalización de las costas del Parque Nacional Cotubanamá, dejando una franja de 1,000 metros desde la plea-mar hacia dentro, con el Parque y áreas protegidas concentradas en el centro del Parque. Esta liberalización de las costas equivale aproximadamente a un 20% del área total. Esta liberalización que proponemos es con ciertas limitaciones, para un desarrollo eco-turístico de baja densidad, en el cual el sector privado haría inversiones en una carretera sencilla que bordee el Parque y sirva de limítrofe, así como senderos peatonales para el acceso al interior del mismo y puedan visitarse las diversas cuevas donde puede apreciarse el arte rupestre con pictografías y enterramientos indígenas, para que pueda ofrecerse como un atractivo adicional y promover un turismo histórico-cultural.

Proponemos que este Patronato administre una parte de los recursos provenientes de la plusvalía que tendrán los terrenos con costas y playas que se liberen para el desarrollo turístico, con los cuales se haría una serie de inversiones para mejorar el Parque y se le pagaría a los propietarios cuyos terrenos no puedan ser liberados, a fin de eliminar ese pasivo económico y social que tiene el Estado. En adición a estas inversiones en infraestructura, el sector privado a través de ese Patronato, se ocuparía de la protección, la mejoría y restauración de las áreas vulnerables del Parque. Así como la creación de escuelas vocacionales para la enseñanza de idiomas, guías turísticos y oficios técnicos para los pobladores de estas localidades, para proveerlos de una profesión que les permita insertarse en estos hoteles y nuevos centros de trabajo rápidamente con un empleo digno.

Es el tiempo de crear un punto de inflexión con esta situación. Implementemos esta propuesta donde todos saldremos ganando, y que no se diga más que el Estado viola sus propias leyes.