El rumor de la pensión a favor de la merenguera Milly Quezada de cien mil pesos fue algo que no cayó bien. Aunque desmintieron la noticia, ya nada es sorpresa en República Dominicana y es que todo pasa aquí y se acepta como si fuera palabra de Dios.
El tema de las pensiones ha sido algo que nunca ha estado claro.Por ejemplo, unos años atrás el gobierno anunció, con bombos y platillos, el aumento de la pensión a algunas personas que recibían cincuenta y cien pesos. Se utilizó esto para mostrar el lado humano del gobierno, olvidándose que ese mismo gobierno había estado anteriormente en el poder. Bueno, lo hizo.
Basta con ser funcionarios por cuatro años y aspirar a una pensión de lujo, que da para vivir muy cómodamente en cualquier parte del mundo. Cada cierto tiempo sale una nueva lista de personas que son agraciadas con una pensión por el gobierno que aún no se sabe el porqué del reconocimiento. Personas que toda su vida estuvieron trabajando por cuenta propia y no para el Estado, pero son premiadas con pensiones privilegiadas.
En el ámbito musical sinfónico pasa algo interesante, no importa el tiempo que tenga laborando, ni lo que haya hecho el instrumentista en cuanto a la educación musical, para ser humillado y pisoteado por el Estado. Verdaderos artistas, que no sólo consagraron su vida a sus respectivos instrumentos, sino a la formación y desarrollo de nuevos talentos para la continuación y por ende, la supervivencia de la Orquesta Sinfónica Nacional.
Nombres como el de los Maestros Félix Castillo Lachapelle, Alfonso Caba, Rafael González, José Lora, Rafael Martínez Persia, Francisco González Brito, Herminio Helena Cruz, Ramón Rodríguez, Jacinto Roque, Ramón Rojas, Rafael Peña Castro, Luis Estévez Pacheco, Luis ElseviffMartínez, entre otros, son personas que sí han llevado el nombre de la República Dominicana a lo más alto. Muchos de ellos estudiaron en el extranjero y rechazaron ofertas de empleos para venir a darse al país y formar personas que hoy los sustituyen.
Verdaderos hijos de esta tierra que lucharon por mantener una institución, pese a la discriminación y adversidades presentes en la época que les tocó vivir. Todos ellos todavía tienen que recurrir al "picoteo" ya que saben lo que es la dignidad y no aceptan dádivas, ni limosnas y sus pensiones, con el alto costo de la vida, no les da para nada, ni para comer, ni para medicamentos, ni mucho menos para diversión y ellos "SÍ" pagan servicios, (agua, luz, teléfono, etc.)
El derecho a una pensión es un premio que se gana por haber servido al Estado, por haber dado de sí para beneficio del país. Todos esos maestros que han sido mencionados, el Estado está y estará en deuda con ellos por siempre. Para ellos una pensión de cien mil pesos, sí es poco.
No es con un acto o con una placa que se les reconoce a este tipo de personas. Es dándoles las herramientas necesarias, en este caso una pensión acorde a lo que ellos han aportado para un verdadero progreso musical del país, para una vida digna.
Hoy les menciono los nombres de estos grandes hombres con mucho orgullo y PROTESTO por la ingratitud del Estado para con ellos.