El modelo educativo heredado del Movimiento Renovador en la UASD (1966), hace tiempo que colapsó. A más de 50 años de existencia, esa visión de universidad democrática, abierta y crítica, proveniente de las reformas educativas de Córdobas (Argentina, 1918), se ha ido corrompiendo en la UASD, de tal modo que ya, hoy en día, es inoperante. Ese modelo, desde antes del 1981, colapsó y es por eso que se necesitan URGENTES transformaciones que posibiliten la vigencia de la UASD, como institución abierta, democrática, participativa y crítica.

La UASD no puede seguir funcionando en ese clima caótico que hoy la estrangula lentamente, donde los intereses personales y grupales han sustituido los valores institucionales.

No es posible continuar así, de precariedad en precariedad. Ahogada por la irresponsabilidad estatal y la falta de transparencia gerencial de sus autoridades, en la mayoría de las gestiones universitarias de los últimos veinte (20)años, salvo algunas excepciones.

La actual crisis por la que  atraviesa nuestra academia, debe servirnos para iniciar, con responsabilidad, las necesarias reformas que permitan que esta academia pueda adecuarse a estos tiempos globales y que responda a las necesidades fundamentales de este país.

Las necesarias  reivindicaciones económicas del personal docente y administrativo, quedan restringidas ante el imperativo impostergable de repensar la UASD, antes de que la politiquería, el clientelismo y los intereses corporativos de los grupos de los empleados, de los estudiantes y de los profesores, actualmente confrontados de manera irracional, ambos en un lastimoso estado de ceguera, peleando en un círculo viciado y vicioso, mientras el Estado nos mira de reojo…"riéndose en la última muela", porque le quitamos la presión mediática de Odebrecht y su compromiso constitucional con la educación superior pública frente a la UASD.

Qué vergüenza!!! En este desatino de FAPROUASD, sin consultar a la mayoría de los profesores para una decisión de tal magnitud y al inicio de un semestre académico, el Consejo Superior de Directivas de la Federación de Asociaciones de Profesores de la UASD(FAPROUASD), aprobó seguir el paro indefinido de docencia y "postergar" la convocatoria de una asamblea general de profesores, para consultar si se sigue en este descalabro de "huelga indefinida" o volver a las aulas y continuar luchando por un justo presupuesto para la UASD y el aumento salarial. Ese temor de FAPROUASD a la consulta democrática, pone en evidencia la debilidad institucional de ese gremio y su virtual estado de manipulación de los intereses de poder, sin contar con el apoyo de la mayoría de los académicos que, como yo, propugnan por "docencia y lucha" y que estamos en las aulas, cumpliendo con nuestro deber, aunque nos tilden con oprobiosos conceptos. La insensatez siempre ha sido miope y aventurera.

Necesitamos el reajuste salarial, pero con la UASD abierta, al servicio del país. Aprovechemos esta crisis para iniciar las reformas que la UASD requiere. Para eso hay que actuar de manera consensuada, con los gremios y con los actuales candidatos a la rectoría, porque ya es inaguantable este machepismo populachero, regido por una autonomía irracional,  la cual ha sido aprovechada por los diferentes gobiernos que han dirigido al país, para no cumplir con su compromiso constitucional y mantenernos de rodilla, cheleando y dándonos limosnas, mientras otras instituciones de educación superior, como INTEC, UTECO y el ISFODOSU , entre otros centros de educación superior, reciben significativos apoyos financieros y crediticios, avalados por el gobierno central, mientras la UASD "nataguea", sin oxígeno, por los océanos del mendigar constante, desde un agrietado fuero universitario y una autonomía irresponsable.

La actual gestión de gobierno universitario, encabezada por el Dr. Iván Grullón Fernández, tiene la oportunidad de casarse con la gloria: Debe tender puentes para el consenso, llamar a docencia y de persistir esta situación de "España Boba", tiene que convocar al Claustro Mayor, donde el profesorado responda dos o tres preguntas:1)- Si quiere mantenerse en huelga indefinida; 2)- Si quiere estar en docencia, con la UASD, abierta, trabajando para iniciar un proceso de reformas y gestionando ante el gobierno un mayor presupuesto y el necesario aumento salarial, con docencia. El control de ese Claustro Mayor estaría bajo la responsabilidad de la Comisión Electoral de la UASD. La convocatoria del Claustro Mayor, por parte del Rector debe ser realizada acorde a como lo estipula el Estatuto Orgánico, sin el temor de que llamarán a sustituirlo, como tontamente amenaza la directiva de FAPROUASD, porque la agenda a tratar en ese posible Claustro Mayor la hace el Consejo Universitario y, además, ha quedado demostrado que la mayoría de los-as profesores-as, quieren su aumento salarial e impartir docencia. Ellos (FAPROUASD y la rectoría ), no pueden seguir peleando como dos ciegos con sus bastones, en un círculo cerrado, dando palos a ciegas,golpeándonos, mientras se diluye la imagen pública de nuestra academia, de donde han salido como egresados el 97% de los actuales funcionarios de este gobierno central.

El rector tiene que jugársela y tratar de salir airoso de su gestión universitaria, quedando un año y medio de gestión, y asumir, desde ese Claustro Mayor, Consultivo, la aprobación  para el inicio de las transformaciones funcionales de nuestra academia, las que se desarrollarían o se discutirían, luego, en el Claustro Menor, el cual se convocaría para la aprobación o rechazo de las transformaciones y, no trabajar ninguna posibilidad de aumento salarial que no esté comprometida con el inicio de esas reformas académicas, administrativas, estudiantiles e institucionales que hoy amerita la UASD, en un contexto de transparencia y de saneamiento gerencial. Claustro Mayor, para salvar y transformar la UASD.

La UASD no puede seguir así, como "chivo sin ley", con el díscolo accionar de unos gremios "economisistas", en un ambiente de arena movediza, donde dos o tres encapuchados pueden parar la docencia, por encima de una "seguridad insegura"que hoy no responde con certeza ante las maniobras delincuenciales que atentan contra la imagen pública de nuestra academia.

Hagamos de esta crisis el inicio de las necesarias REFORMAS ACADÉMICAS E INSTITUCIONALES AUDITABLES de la UASD, con decisión, sin miedo, por el desarrollo educativo, cultural, social, democrático y político de nuestra nación.