El presente análisis se referirá solo al anteproyecto del Presupuesto del Gobierno Central del 2017 aprobado por el Congreso Nacional. No se examinan los presupuestos de las entidades autónomas y descentralizadas.

Descripción General:

El Presupuesto de Ingresos del Gobierno Central se estima en RD$ 539,513,2 millones, que representa un aumento de 13.4. %, una cifra bastante optimista. El total de Gastos programados es muy superior y asciende RD$ 624,407.0 millones, por lo que produce un deliberado déficit de RD$ 84,893.5 millones, o el 2.3 % del PIB. En términos absolutos el déficit será mayor al del 2016 en RD$ 2,011 millones. La presión tributaria se estimó en 13. 9 % del PIB para el 2017.

Lo más preocupante es que este será el décimo año consecutivo Presupuesto con otro déficit fiscal, todos financiados con deuda pública, interna y externa. El país, hemos dicho, va por muy mal camino, pagando deudas con nuevas deudas y financiando la costosa estructura de gastos y el gran clientelismo político y despilfarro. En efecto, se toma prestado hasta para pagar los intereses anuales de la deuda pública.

Según el Presupuesto sometido por el Gobierno y aprobado por el Congreso Nacional, el Gobierno mantendrá un déficit proyectado de RD$ 84,407,0 millones o 2.3 % del PIB para el 2017 y de RD$ 67,707 millones para 2018, o el 2.2 % del PIB.

Servicio de la Deuda Pública:

El Presupuesto se requiere financiamiento bruto de RD$ 171,886 millones o US$ 3,563 millones y representa el 4. 7 % del PIB o el 24.1 % del total del Presupuesto. Una cifra muy elevada. Con las Aplicaciones Financieras de ingresos y pagos, se tendrá que buscar un financiamiento neto de RD$ 86,992 o US$ 1,803 millones. Cubrir el  déficit y las amortizaciones se financiará con emisiones de bonos internos por RD$ 65,589 millones y bonos externos por RD$ 106,297/US$ 2,203 millones.

El pago total de intereses para 2017 es de RD$ 114,865, o el 3.2 % del PIB. Sin embargo, si le sumamos los intereses que se debe transferir al Banco Central entonces aumentan a RD$ 140,207 millones, equivalente al 3.9 % del PIB, que corresponden a la ley de recapitalización de la institución.

Por otro lado, se consignó para amortizaciones de principal de la deuda pública, la suma de RD$ 86,992 millones o US$ 1,803.3 millones; desglosados en RD$ 40,403 millones para pagos externos, RD$ 114,913 millones para pagos internos y la inusual cantidad de RD$ 26,635 millones, para “disminución de Cuentas por Pagar”, que es una deuda flotante atrasada y alta a los suplidores y contratistas.

Un grave problema del Presupuesto es su continua dependencia de préstamos para poder financiar sus gastos corrientes y el servicio de la deuda, y en particular el plan de obras públicas, que es casi dependiente de empréstitos y bonos soberanos. De seguir esta política, el país se podrá ver en serias dificultades con una crisis de deuda, como ha sucedido en varios países europeos

La real deuda pública global consolidada está cerca de US$ 42,638 millones, si sumamos la deuda del Gobierno Central de US$ 24,000 millones, la del Banco Central de cerca de US$ 9,238 millones, y alrededor de US$ 2,500 millones en deudas flotantes y del sector eléctrico, que no se contabilizan. Pero el perfil de la deuda es lo más preocupante.

Los mayores incrementos han sido de nuevas deudas de los bonos soberanos a pagos únicos muy peligrosos que aumentaron de US$ 2,466 millones en 2012 a US$ 10,000 millones a septiembre de 2016. Es decir, casi la mitad de la deuda del Gobierno central es de bonos soberanos en dólares a términos, no de organismos internacionales o bilaterales que otorgan mejores plazos e intereses más bajos.

Por su lado, la deuda del Banco Central de Certificados Financieros han aumentado de manera fija y ascendente: Ejemplo: Para agosto de 2004 el total de emisión fue RD$ 87,412 millones, para diciembre del 2004 alcanzó RD$ 101,966 millones, siguió en aumento a RD$ 182,733 millones a diciembre de 2008, ya para diciembre de 2012 creció a RD$ 253,092 millones, y en solo cuatro años a noviembre de 2016, ha ascendido a RD$ 429,490 millones o US$ 9,238 millones. Una cifra por encima de la Ley de Capitalización y muy vinculada al apalancamiento de la tasa de cambio. 

La situación fiscal está más deteriorada de lo que se admite, pues se manejan bastante bien los flujos financieros del Gobierno y por los ingresos de la deuda externa y la inversión extranjera. Sin embargo, el Gobierno no ha planeado una salida gradual de este tranque fiscal y deberá realizar pronto dos reformas estructurales para bajar esta dependencia; una, realizar la reforma fiscal integral, y dos, ejecutar una profunda reestructuración del aparato burocrático del Gobierno, disminuir la cantidad de instituciones y consejos que repiten funciones de los Ministerios, y sobre todo, racionalizar el gasto en  empleomanía clientelar y botellas.

Sobre los Ingresos:

Se proyectan RD$ 539,513 millones de ingresos corrientes y donaciones, que representa un aumento de 13.4 %. La casi totalidad de los ingresos provienen del cobro de impuestos, vía intentos de disminuir la evasión y parches impositivos:

1.   Impuesto sobre la Renta RD$ 149,240 millones.

2.   Al Patrimonio RD$ 20,910 millones.

3. Sobre Mercancías y Servicios, principalmente ITBIS y Selectivos al Consumo RD$ 290,147 millones, que incluye RD$ 50,515 millones de los dos impuestos a los hidrocarburos, por lo que no bajarán sus precios.

4. Impuestos al Comercio RD$ 39,313 millones.

Sobre los Gastos:

El total de gastos del gobierno es de RD$ 624,407 millones, por encima de los ingresos. Los gastos corrientes suman RD$ 526,377 millones, que representa el 84 % del total. Las remuneraciones siguen en aumento a RD$ 155,085 millones, con un aumento de 11 %. Veamos el rápido aumento de las asignaciones nóminas.

En el 2012 el gasto en remuneración de empleados y funcionarios fue RD$ 86,772 millones, lo que significa un aumento neto en cuatro años de RD$ 68,313 millones, el 105 %, o RD$ 17,078 cada año. La partida de gastos de bienes y servicios aumentó un insólito 40 %, de RD$ 54,056 millones en el 2016 a RD$ 75,493 para 2017. Se incluye un subsidio al sector eléctrico de RD$ 31,499 millones, o US$ 680 millones.

Por su lado, el gasto de capital proyectado es de RD$ 98,030 millones, que incluye construcción de obras y transferencias de capital. Para construcciones en proceso asignan RD$ 16,159 millones y RD$ 4,299 millones en reconstrucción de hospitales, lo que es una buena política social y de obras.

El total asignado a la Presidencia es de RD$ 53,537 millones, desglosado para el Ministerio Administrativo RD$ 15,961 millones, que se ha convertido en un gran Ministerio que construye obras y tiene sus propios planes sociales. El Gabinete Social tiene RD$ 25,484 millones, otro gran Ministerio y para la polémica OISOE, RD$ 10,713 millones. Las nóminas, altos viáticos y gastos son excesivos.

Al Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones le asignaron solo RD$ 28,358 millones para carreteras, caminos y construcción de diversas obras, que la misma cifra del año anterior. Por otro lado, es necesario y racional que la OISOE debe ser fusionada dentro del Ministerio de Obras Públicas. Existe demasiado dipersión.

Al Ministerio de Salud Pública se le asignó la suma de RD$ 75,837, que representa un buen aumento de 21.3 %, pero solo es el 2.1 % del PIB, muy por debajo de niveles latinoamericanos. Llama la atención la distribución por funciones y actividades, pues se gasta demasiado en nóminas y administración del Ministerio. Esto es incorrecto con la crisis de equipos y medicamentos en los hospitales y la precariedad de los doctores y enfermeras.

La asignación del Ministerio de Agricultura es un caso contradictorio, con la anunciada prioridad del Gobierno. Solo le asignan RD$ 9,102 millones, o el 0.3 % del PIB.  La baja asignación no se compadece con la supuesta revolución de la agricultura que pregona el Gobierno y sus entidades agropecuarias.

Para el Ministerio de Educación se cumplió con el 4 %, con una asignación de RD$ 142,999 millones, pero demasiado recursos se dedican a actividades centrales, nóminas administrativas, consultorías, gestión financiera y contribuciones burocráticas especiales. Es necesario brindar mayores informaciones desglosadas en el Presupuesto y un análisis de los gastos y programas. 

Resumen:

La economía dominicana continúa con un alto nivel de crecimiento con relativa estabilidad. La inversión extranjera, los ingresos por turismo y de las remesas son atractivos y altos. Es sector de construcción sigue creciendo, pero hay limitaciones por la demanda, por falta de mejores facilidades de créditos y se requiere igual un aumento de los salarios reales y que mejore el poder adquisitivo del consumidor.

El Presupuesto propuesto del 2017 confirma, no obstante, el mismo modelo de política económica y fiscal del Gobierno, a través de doce años. Está basado en mantener déficit fiscales cada año, financiados con endeudamiento externo e interno. Igual, una política de gastos fijos y corrientes elevados, escaso ahorro interno y una creciente voracidad tributaria, para compensar las distorsiones y limitaciones fiscales.  Este modelo no nos parece sostenible y es vulnerable.

Esta es una tendencia muy delicada, que puede conducir al país hacia una crisis de insostenibilidad fiscal. Hay que tener en cuenta que el total consolidado de la deuda pública asciende US$ 42,638 millones y representa como el 53 % del PIB. El FMI en su última Nota ya advertido estas debilidades fiscales. El servicio de la deuda requiere ahora el 36 % de los ingresos corrientes y seguirá creciendo y el solo el pago de los intereses requieren el 20 % de los ingresos tributarios.

Se confirma una hipertrofia del gasto por un exceso de Ministerios, Consejos, Institutos, Asesorías, que muchos duplican sus funciones y son fuentes de sobre empleomanía y clientelismo político. Se va requerir una doble reforma; la fiscal integral y la de reestructuración del Estado y racionalización del gasto público para hacer sostenible la fiscalidad.