El Presidente Constitucional de la República Dominicana, licenciado Danilo Medina Sánchez, ha conformado ya el gabinete con los hombres y mujeres que habrán de dirigir los diferentes ministerios, direcciones generales y otras posiciones que en sentido general conforman el Estado Dominicano.
Como era de esperarse, siempre hay sus reacciones, pues en países como el nuestro, todavía existe la cultura de pensar que el Presidente tiene que hacer lo que otros piensan u opinan, olvidándose de la propia constitución que rige el marco jurídico e institucional de una nación, que en nuestro caso le otorga esa facultad de manera muy exclusiva al Presidente Constitucional.
Ciertamente, desde afuera y más los que nunca se han involucrado en política partidaria activa, si no que son simples simpatizantes o activistas de una organización o movimiento político, opinan de todas formas, pero siempre de manera errada, fruto del desconocimiento de las intríngulis que generan los acuerdos políticos y otras acciones que hay que ejecutar para lograr llegar al poder o mantenerse en él.
El hecho de que el Presidente Danilo Medina Sánchez haya confirmado algunos funcionarios dentro de su nuevo gabinete de estado, no significa que sea un títere de nadie, ni si quiera que esté obligado hacerlo, lo que si está claro es que no todos tienen la capacidad de ocupar una posición en el Estado Dominicano y en nuestro país muchos de los que hacen política, que pegan afiches, participan en una caravana, hacen bultos, etc. etc. etc., en muchas ocasiones sin tener ninguna preparación ni experiencia, pretenden que lo designen Ministro, Director, Embajador y por eso siempre hay más cabezas que cargos.
Debemos ir rompiendo con ese mito y creo que las medidas de austeridad y los controles de seguimiento al accionar de cada uno de los funcionarios designados en la administración pública, por el propio Presidente Danilo Medina, va a contribuir grandemente con ello, pues cuando se le obliga a cada quien a rendir cuentas periódicas, se elimina el dispendio de los recursos del pueblo y se enarbola la bandera de la honestidad ética y moral que debe imperar en todo servidor público, la ambición desmedida de andar detrás de un cargo en el gobierno irá descendiendo.
Ahora bien se debe comenzar a dar un ejemplo claro y contundente cuando cualquiera de los viejos ó nuevos funcionarios del gabinete de gobierno cometa la primera falta en el desempeño de sus funciones, eliminar las oportunidades, los chancees, que es lo que contribuye al descontrol y la burla y en cambio proceder en lo inmediato al sometimiento a la justicia, hasta lograr una sentencia definitiva ejemplarizadora y que pueda pulgar en una de las cárceles del país, solo de esta manera se logrará el verdadero cambio en la administración pulcra de los recursos del estado que no son más que los recursos del pueblo.
El Presidente Danilo Medina en sus primeras notas como director de orquesta, ha dado señales claras de que no es un títere de nadie y que no tiene que ver con tradiciones, al parecer viene con un estilo diferente como gobernante, lo demostró el Procurador General de la República, con el apresamiento del ex-director de Prisiones y ex-Procurador General Adjunto, Mario Acosta, a quien se le imputa haber recibido soborno, mientras desempeñaba sus funciones, por parte de un recluso, acusado de lavado de dinero.