La existencia de prejuicios raciales en nuestra cultura es una constante en la vida cotidiana, aunque se pretende ocultar e invisibilizar.La discriminación racial en nuestra sociedad no solo está dirigida a la población haitiana. Históricamente  la población dominicana negra ha vivido y vive la discriminación y la exclusión en todos los ámbitos de la vida social.

La cultura dominicana ha sido despojada de sus raíces afrocaribeñas con una continua negación de la negritud en nuestras costumbres, creencias, religiosidad popular y nuestra identidad racial. A ello se refieren varios/as intelectuales dominicanos/as e instituciones en sus investigaciones y ensayos. (D.Tejada, C.Andujar, D.Blanco, C.Albert, C.Esteban Deive, ONE-RESPE, R.Silié, H.Tolentino-Dipp, C.Hernández, J.Cela, F.Lizardo, entre otros/as…).

El estudio sobre “Política Social, Capacidades y Derechos” realizado por la Oficina de Desarrollo Humano para la MEEPYD (2010)  tiene un capitulo dedicado a la cohesión social que aborda, entre otros temas, la identidad racial desde un estudio cualitativo.

En este capitulo se analizan situaciones de discriminación racial vividas por personas dominicanas entrevistadas en distintas provincias y comunidades las cuales se agrupan en  patrones discriminatorios como son:

  • Negación de entrada a ciertos lugares de diversión nocturnos como discotecas y bares
  • Falta de atención en comercios y bancos
  • Expulsión de autobuses
  • Agresión Verbal con el uso de epítetos despectivos
  • Gestos discriminatorios de personas blancas en establecimientos comerciales en  sectores de estratos medios
  • Discriminación de mujeres negras como parejas para el matrimonio
  • Negación de empleos

La discriminación racial en nuestra sociedad se mezcla con una fuerte estratificación social. Las más fuertes discriminaciones que sufren las personas de piel negra se producen en lugares y espacios de estratos medios y altos con predominio de personas de piel blanca. Muchas personas de piel negra niegan su negritud y discriminan a otras personas negras desde el uso de términos discriminatorios, bullying y humillaciones hasta la agresión física y exclusión.

El bullying dominado por burlas racistas son parte de la vida cotidiana y se popularizan en canciones, merengues, refranes y comedias.

Recientemente se produjo un debate interesante en las redes sociales alrededor de la proyección de una película calificada de racista por un grupo de personas mientras, otras lo niegan.

Esa película como muchas otras producidas en el país, así como manifestaciones artísticas, musicales y programas televisivos deben ser trabajados desde una visión pedagógica y reflexiva.

Su presencia sirve para analizar, reflexionar y problematizar en nuestra sociedad sobre la existencia del racismo en la cotidianidad y ¿cómo se refuerza culturalmente?, así como generar un proceso de reeducación sobre nuestra identidad racial y nuestra negritud.

Este artículo fue publicado originalmente en el periódico HOY

tahiravargas@yahoo.es