La abrupta caída del precio de petróleo a US$ 48 el barril el viernes 16 de enero, representa una caída del 55 % en menos de tres meses. Se pronostica que seguirá bajando. Esta es una gran noticia para nuestro país y todos los países importadores del cotizado oro negro. Es algo muy positivo para RD. Desde que en 1973 el cartel monopolístico de la OPEP comenzó a subir los precios, las economías no productoras de petróleo comenzaron a endeudarse y vivir una etapa de crisis cambiarias y aumentos de costos e inflación. Nuestro país fue muy afectado.

La OPEP y los demás productores, abusaron de aumentar tanto los precios hasta US$ 110 el barril, que además de perjudicar grandemente nuestras economías, también incentivó que nuevas tecnologías y altos precios, hicieron viable otras formas de procesar fuentes de petróleo, como el esquistos o “shaleoil” en Estados Unidos. Se acabó por un buen tiempo la tiranía y manejo de cartel de la OPEP con la sobre oferta actual del petróleo y la demanda en declive mundial.

Para el 2015 el Ministerio de Economía ha proyectado que el país tendrá US$ 2,000 millones de ahorros en divisas, equivalente a RD$ 88,000 millones. Esta suma y el nuevo costo del petróleo, revoluciona varias áreas de la economía dominicana, como el sector fiscal y externo, recaudaciones de impuestos, más bajos costos de generación de energía eléctrica, más bajos precios de hidrocarburos y del transporte, del subsidio eléctrico y la tarifa al consumidor. En efecto, impacta favorablemente a toda la estructura de costos en el país y a todos los sectores productivos y de servicios.

Pero el Gobierno deberá tomar importantes de decisiones de política fiscal, eléctrica, desubsidios, del monto de la emisión de bonos soberanos programadas y la deuda interna y fijar el menor monto del déficit fiscal. Tiene la obligación de informar al país su reacción y nuevas políticas y de reformular el Presupuesto Nacional del 2015, pues el precio de petróleo fue establecido en US$ 92 el barril y ahora está en US$ 48 el barril. Mucho cambiará. El Banco Central tendrá que revisar algunas proyecciones cambiarias y puede reducir las tasas de interés activas para préstamos. De estos cambios, al final también se tiene que beneficiar el pueblo consumidor y los sectores productivos.

Estamos muy de acuerdo con la Nota sobre el Impacto de los Precios de Petróleo, que el pasado 17 de diciembre publicó el Banco Central, en el sentido que los efectos positivos en varias áreas, compensan por mucho la manejable baja en las recaudaciones por impuestos de hidrocarburos de ad-valorem.  Pero esos ejercicios lo hicieron con la mayor caída de 25 % de precio de barril al 17 de diciembre, pero a esta fecha ha caído en 55 %. Por lo tanto, las mejorías son mucho mayores.

Efectos y decisiones del Gobierno. El Presupuesto del añotiene proyectado ingresos de impuestos de hidrocarburos por RD$ 51,285 millones. El impuesto fijo a los hidrocarburos queda nulo. Se calcula que la reducción del impuesto ad-valorem, incluyendo el aumento de la demanda por la elasticidad precios del consumidor, no sería tan significativa, quizás del orden de RD$ 8,000 millones o US$ 179 millones.

Sin embargo el Gobierno podría reducir el subsidio al sector eléctrico en US$ 600 millones, US$ 26,670 o más, dependiendo las decisiones que tome. El monto de subsidio en el Presupuesto es de US$ 920 millones, o RD$ 41,610 millones. El ahorro neto podría ser de casi US$ 1,000 millones. Pero el Gobierno tendrá presiones para reducir la tarifa eléctrica y que le brinde un alivio al consumidor. Por tanto, tendrá que decidir la proporción de reducción del subsidio y/o de las tarifas eléctricas.

Al Gobierno reducir el subsidio por el monto que finalmente decida, en la misma proporción reducirá el déficit fiscal proyectado de RD$ 73,882 millones. Ese déficit, podría bajar casi un 60 % o más y por consecuencia no tendrá que tomar tantos préstamos externos e internos. Si sigue bajando a US$ 40-35 el barril, como expertos pronostican, podría desaparecer el déficit fiscal presupuestado. Un gran cambio del cuadro fiscal, y macroeconómico.

Por el lado del Banco Central, el déficit de la Cuenta Corriente bajaría 1 % del PIB y hasta podría quedar cerca de una cifra más baja. La posición de reservas netas mejoraría y el Banco no tendrá que emitir tantos Certificados, para mantener muy anclada o estable la tasa de cambio. Por su lado, la meta inflación de 5-4 %, debería bajar alrededor de 30 %, aunque esto es difícil de precisar. El Banco podría flexibilizar la tasa de interés para créditos al sector productivo y la construcción, vía el encaje legal, como hizo hace dos años. Recomiendo que el Banco Central con sus datos más reales, vuelva a publicar otra Nota como la de diciembre actualizada con el precio actual del barril de petróleo y con más amplia cobertura, no solo fiscal.

Un menor precio del barril reduciría los precios de los hidrocarburos internos, como ya está sucediendo, pero debería bajar más. Esto tendría repercusión económicas y sociales al poderse bajar el costo de los pasajes de conchos y guaguas, patanas de transporte, de los equipos, tractores agrícolas, plantas eléctricas privadas residencial e industrial y así sucesivamente. En fin, la estructura de costos se verá afectada a la baja, y debería reducir los precios al consumidor y productor y hacer la economía y exportaciones más competitivas.

El Gobierno, el Banco Central y los analistas deben examinar todo estos temas relacionados con la reducción tan buena del precio del petróleo. Aunque el mercado de petróleo está en constante movimiento, habrá que preparar varios escenarios de precios promedios del barril del petróleo para el año entero. Pero de entrada hay que tomar muchas decisiones y evaluar opciones y reformular un nuevo Presupuesto Nacional, ajustado a la nueva realidad.

Por otro lado, ahora que comenzarán las negociaciones del Pacto Eléctrico, como el precio del barril ha cambiado tan rápido todo el escenario y las múltiples opciones y combinaciones de políticas también serán afectadas. En resumen, el Gobierno y los agentes sociales y empresariales tienen que pensar en todas estas consideraciones.Pero lo primero que se necesita es conocer todos los datos y que el Gobierno anuncie los cambios en su política  económica y fiscal.