Esto creo, esto pienso

Porque la vieja es tan buena...

Por Rafael R. Ramírez Ferreira

Porque… “El poder solo da un paso hacia Atrás, cuando se enfrenta a un poder mayor”

***

La prudencia que sabe retractarse, es una de  las formas del arte de gobernar. (L. de Vauban)

Contigo y sin ti la vida es un imposible desde cualquier punto de vista. Sin ti no hay vida y contigo lo que existe no se puede llamar vida. Es esta la situación que vivimos como país ante las acciones de algunos políticos. No hay patria, nación ni país sin ellos y con ellos, vivimos un eterno sufrir y padecer pero, así ha sido y así continuara, nos guste o no, porque no hay de otra.

Desde siempre han gobernado y lo continuaran haciendo, quedando una sola salida para este girar y girar dentro de la tormenta que ellos mismos producen y, la única salida,  es el control. Tenemos y debemos ponerle una serie de controles que sean imposible de romper por mas expertos que sean para camuflar su indelicado y descarado accionar.

Y mucho cuidadito en pensar en otra fórmula, porque aquella, la militar, esa no tiene cabida debido a que si algún uniformado aspirara a ello, solo demostraría lo que todo el mundo conoce, que desde siempre ha llevado ese gen maldito de la política dentro de su sangre.

La semana anterior tratamos el tema de la nueva Ley Orgánica de las FF.AA. y muy a pesar de que muchos de nuestros “dirigentes” políticos, hayan convertido la política en una pécora, malvada y perversa y que lo que parta de ellos haya que cogerlo con pinzas, no menos cierto es que tenemos que convivir con estos indelicados políticos.

Eso sí, reiteramos, por las buenas o como sea hay que ponerles reglas que regulen sus interminables ansias de poder y la revisión o el rechazo casi total de esta nueva ley de las FF.AA., tan perversa, corrupta, insensata, interesada y abusiva tanto como la nueva ley de placas, es la mejor oportunidad que se le ha presentado. ¡Malaya sea! pero, esta es una ventana que no pueden rechazar, si en verdad desean el bien para los miembros profesionales de los organismos castrenses y por ende para el país, aunque no podemos aspirar que la higuera no tenga agrio su jugo.

A esos políticos que alaban este mamotreto de ley y aquellos militares que se han arrastrado a los pies de espalderos, factótum,  y políticos buscavida, solo en busca de viles prebendas y posiciones, que más bien parecen bueyes tirados del narigón que manipulan los sectores más oscuros, corruptos y abusivos que visten aun el uniforme militar, a esos les decimos, que no canten victoria…aun.

De las cosas más sencillas, cabría decir o cuestionar a estos que han encanallecido la profesión militar; que harán con todos los que ya tienen un derecho adquirido por sus largos años de ejercicio en la profesión militar, y que han sido abusados en sus aspiraciones, por un grupo nefasto que cual cáncer maligno y que a través de los años hizo metástasis en las filas del desacreditado, corrupto y manipulador Cuerpo de Ayudantes Militares. ¿Lo arreglan o qué?¿Basados en que tabla de organización y equipo es que van a determinar las cantidades de rangos?

Lo que no dicen estos políticos porque quizás no sea de su conocimiento, es que toda vez que hacen un oficial superior y lo llevan a mayor general, además de ser ilegal y abusivo, es un acto despreciativo y humillante para todos los profesionales que estén por encima de ellos en el escalafón y para  aquellos que han obtenido sus rangos sin que los indelicados políticos hayan tenido intervención, si, a puro sacrificio o sin andar –como dice el pueblo- limpiándole nido a ningún político, funcionario o militar de alto rango.

Así como se lee y escucha mis queridos funcionarios de la política, porque duele hasta el tuétano cuando usted se hace profesional militar para llegar a oficial de comando a comandar, mientras a cualquier pelafustán lo “enganchan” como soldado u oficial y a los pocos años lo rebasa en rangos como una locomotora fuera de control, siempre y cuando haya pertenecido al otrora –no se ahora- desacreditado, corrupto, abusivo y prepotente cuerpo de ayudantes militares o haya sido guardaespaldas de algún político. Todo eso está contemplado en la vieja ley pero, como si no hubiese ni haya existido jamás. El problema no es la ley, sino, el cumplimiento de la que existe, por parte de los políticos.

La estrategia de la distracción y la avalancha de argumentos manipulados, puede tener su efecto en un momento dado pero, más tarde o temprano, la dolorosa verdad sale a flote y, la verdad incuestionable, monda y lironda en este caso, es que las fuerzas armadas no han logrado despegar hacia una real y verdadera institucionalización, porque los políticos lo han impedido. ¡Si señor!

E-mail:rafaelpiloto1@hotmail.com

Twitter:@rafaelpiloto01

 

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