Obtuvo excelentes calificaciones en tales cursos de preparación, lo que le valió un alto reconocimiento por parte de la Federación de Mujeres Cubanas y del propio Gobierno Cubano.
El arrojo con que se dedicó a sus hijos la convierte en una madre admirable y ejemplar. Sus hijos han dado muestras fehacientes de todo el sacrificio y tesón por ella realizado, pues se han convertido en profesionales respetables.
Doña Chichita, vivió en Santo Domingo, junto a su hija Paola. Alberto y Francis viven con sus respectivas familias, pero todos ellos mantienen una estrecha relación familiar y ven en su incomparable madre, una mujer de convicciones férreas, merecedora no sólo de respeto, sino también de ocupar el escalón más alto de la gallardía y la dignidad.
Después del golpe de Estado contra el Gobierno del profesor Juan Bosch, las fuerzas militares en el país se dividieron en dos bandos.
El Coronel Caamaño Deñó se integró al Movimiento Insurreccional el 24 de abril de 1965 a instancia de su amigo el Coronel del Ejército Nacional Rafael Tomás Fernández Domínguez, quien fuera el iniciador de ese movimiento, que luchaba por la reposición del gobierno de Bosch.
El Coronel Caamaño Deñó se convirtió en el líder del Movimiento Insurreccional del 24 de abril de 1965 y dirigió los combates. Francis Caamaño, junto a los combatientes constitucionalistas enfrentaron la intervención militar norteamericana.
El Coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó fue elegido como Presidente Constitucional de la República por el Congreso Nacional el 4 de mayo al 3 de septiembre de 1965, cuando presentó renuncia y dio paso al Gobierno Provisional del Dr. Héctor García Godoy.
El Coronel Caamaño fue nombrado por el Gobierno del Dr. Héctor García Godoy como Agregado Militar de la República en Inglaterra, de allí desapareció y no se supo más de él. Vivió muchos años en Cuba.
El 3 de febrero de 1973 desembarcó en Playa Caracoles, San José de Ocoa, como Jefe de un grupo guerrillero compuesto de nueve hombres.
El Comandante Francisco Alberto Caamaño Deñó quien usó el seudónimo Román, murió fusilado el 16 de febrero de 1973 en Nizao, San José de Ocoa, después de haber sido herido de balas y luego su cadáver incinerado.
El ingeniero, escritor y exguerrillero Hamlet Alberto Hermann Pérez (1934—2016) se convirtió en uno de los biográficos principales de Caamaño Deñó, ahí están sus libros: Caamaño. Biografía de una época, en 2013; Caamaño en Europa (1966—1916), en 2011; Francis Caamaño: Coronel de abril y Comandante de Caracoles, en 2000; Caracoles, la guerrilla de Caamaño, en 1980, y otros.
Su última esposa Vicenta Amparo de la Altagracia Vélez Catrain (2), le dio apoyo para el proyecto guerrillero de Caracoles en Cuba y ha seguido difundiendo sus ideales y memorias.
La Comisión Permanente de Efemérides Patrias publicó el libro El Presidente Caamaño. Discursos y documentos. Selección de textos y fotos de Edgar Valenzuela, en 2006.
Francisco Alberto Caamaño Deñó dejó escrito su Diario de estadía en Cuba (1967—1973), que aún permanece inédito. Corregido por el Dr. Manuel Matos Moquete. En poder de Vélez Catrain
Mediante ley No. 4—13, de fecha 15 de febrero de 2013 fue exaltado al Panteón Nacional, los restos del coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó. Pero sus restos no serán llevados a ese lugar, por ahora hasta que los médicos forenses del Instituto Nacional de Ciencias Forenses no realicen una prueba de ADN a los restos que descansan en la tumba del cementerio de la avenida Máximo Gómez.
Sin embargo, en la tumba habilitada en el Panteón Nacional para los restos de Caamaño Deñó a través de un cenotafio hay una leyenda que dice: “A la espera de sus restos”.