Francisco Alberto Caamaño Deñó nació en Santo Domingo, el 11 de junio de 1932, hijo de: Fausto E. Caamaño Medina y Enerolisa Deñó Chapman.

Caamaño Deñó ingresó en 1949 como miembro raso a la Marina de Guerra Dominicana. Estudió Ciencias Navales. Participó en cursos de entrenamientos militares en el país y el extranjero. En 1950 se graduó de Ciencias Navales y en 1952 fue ascendido a Alférez de Fragata de la Marina de Guerra.

En diciembre de 1960 fue trasladado a la Policía Nacional, ostentando el rango de teniente.

Después del golpe de Estado contra el Gobierno del profesor Juan Bosch, las fuerzas militares en el país se dividieron en dos bandos. El Coronel Caamaño Deñó se integró al Movimiento Insurreccional el 24 de abril de 1965 a instancia de su amigo el Coronel del Ejército Nacional Rafael Tomás Fernández Domínguez, quien fuera el iniciador de ese movimiento, que luchaba por la reposición del gobierno de Bosch.

Francisco Alberto Caamaño Deñó contrajo matrimonio con María Paula Acevedo Guzmán (1), en 1958. De ese matrimonio procrearon tres hijos: Alberto Alexander, Francis Alexander y Paola Alexandra. Cuando estalló la  Revolución de Abril de 1965,  y ya convertido su esposo en el  glorioso Coronel de Abril y Presidente de la República, Doña Chichita, se mantuvo siempre a su lado, brindándole todo el apoyo y  cumpliendo su rol de madre ejemplar, esposa y valerosa mujer junto a todas aquellas mujeres que jugaron un papel fundamental en la  lucha  contra la ocupación militar norteamericana y la restauración de la democracia en la República Dominicana.

Meses después, dadas las negociaciones producidas después de la contienda de abril, el coronel Caamaño fu designado como agregado militar en Londres, por lo que Doña Chichita y sus hijos Alberto y Francis han de acompañarlo en ese viaje.

Múltiple persecución sufrió esta valiente mujer juntos a sus tres hijos (Paola nació en el 1967), luego de que su esposo fuera reportado como desaparecido. Ella conocía todos los preparativos y trabajos de su esposo, pero siempre fiel, mantuvo silencio y encontró soluciones para salir ilesa y salvar la integridad de su marido, la de sus hijos y la suya propia.

Se vio sometida a realizar viajes de improviso y cruzar fronteras a sabiendas de que le seguían sus pasos, pero su instinto maternal no la abandonó jamás y luchó incansablemente por mantener a sus pequeños al margen de tan desagradable situación.

Finalmente llegó a Cuba en el año 1968, donde fue atendida y recibida por el gobierno cubano. Ya su esposo se encontraba en ese país.

Luego de ser informada de la muerte de su esposo en febrero de 1973, llena de dolor, pero con la fortaleza que sólo emana de las grandes mujeres, comunicó a sus hijos la triste noticia y se armó de valor para seguir adelante. Ella tenía que seguir no solo porque ya estaba sin su marido, sino porque sus hijos así lo necesitaban y él así se lo había pedido antes de partir a la República Dominicana.

Desde ese entonces, dedicó todo su empeño a la mejor educación de sus hijos y a superarse ella misma, por lo que aprovechó su tiempo, en inscribirse en escuelas de idiomas. También realizó cursos en la Escuela de Cuadros Fe del Valle, correspondiente a la Federación de Mujeres Cubanas, donde jugó un papel fundamental en el fomento de la solidaridad entre todas las mujeres de Latinoamérica que allí se preparaban.

Citas:

  1. Nació en el seno de una familia humilde, el 30 de junio de 1932 en San Pedro de Macorís, República Dominicana. Hija de Don Fernando Acevedo y Doña María Guzmán. Su infancia transcurrió en su pueblo natal, junto a sus padres y demás familiares, quienes cariñosamente le llamaban Chichita. Aunque de una familia de pocos recursos, pero sí de las mejores convicciones y principios, fue educada en diferentes colegios, como el José Trujillo Valdez, el Gastón Fernández Deligne y el José Joaquín Pérez, en el cual concluyó el 1ero. y 2do. curso de bachilleratos. Siendo tan solo una jovencita de 18 años, en el 1950, conoce al entonces Alférez de Fragata, Francisco Alberto Caamaño Deño. Su noviazgo con Caamaño Deño, trajo consigo múltiples rechazos por parte de los padres del novio: Teniente general Fausto Caamaño Medina y Doña Eneroliza Deño de Caamaño, debido a la ya conocida extracción humilde de la familia de Chichita. El amor de estos jóvenes venció todo obstáculo posible por lo que consumaron su relación en matrimonio legítimo en el año. María Paula Acevedo Guzmán murió en Santo Domingo, el 7 de enero de 2021. Hamlet Hermann. Francis Caamaño, primera edición. Santo Domingo, Editora Alfa y Omega, 1993, página 31 y siguientes.

Caamaño Deño se casó en segundas nupcias en Cuba con Vicenta Amparo de la Altagracia Vélez Catrain (nació en Valencia, España, el 2 de junio de 1946) y tuvo tres hijos: Silvia Vicenta, Tania Quisqueya y Román Ernesto Caamaño Vélez.