Analítica cotidiana

Pecunia libro verborum dierum (Veritate Pecunia) 2 de 2

Asegurar patrimonio económico mediante el uso de medios de pagos estables y muy bien regulados, pero de fácil acceso y convertibilidad.

Por Virgilio Malagón Alvarez

En mi articulo anterior, la primera parte sobre este tema, esbocé un breve recuento sobre los orígenes del dinero y su posterior transformación a un esquema de medios de pagos, basado en una  Economía de Papeles.

En esta entrega trataré de manera sucinta de explicar las tendencias modernas en la direccionalidad y topología del dinero.

Hoy día, el dinero, como tal, es un instrumento insustituible de la actividad económica mundial.

Sin embargo, cada día asoma mas la posibilidad de crear otros medios de pagos acorde con los avances tecnológicos del momento.

Antes de adentrarnos en el campo sinuoso de las criptomonedas, desearía socializar un mecanismo, de acceso fácil y seguro,  y que los bancos centrales disfrutan de sus bondades. Este mecanismo sería una excelente alternativa a las criptomonedas.

El DEG (Derecho Especial de Giro) es una moneda  intangible creada y desarrollada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) a fines de la década de 1960. En este punto de la historia, el organismo temía una crisis del dólar como medio solvente de pago internacional. Estados Unidos prometió originalmente que el dólar sería tan bueno como el oro de Bretton Woods.

Empero, en 1971, el presidente Nixon anunció que ya no se podían cambiar dólares por oro físico. Esto significó que el dólar ahora había perdido su respaldo original; esta situación creó una crisis en los mercados bursátiles y especulativos.

Como resultado de los coletazos de esta crisis, el FMI creó los DEG para suplantar al dólar estadounidense. Empero tuvieron que pasar casi 60 años para que su prevalencia se hiciera parcialmente  una realidad, veamos:

1-Después de la recesión de 2008, China y las Naciones Unidas esperaban que el FMI usara DEG para ayudar a resolver los problemas financieros del mundo.

2- En el 2013. Grecia tuvo una crisis de deuda. La Unión Europea y el FMI trataron de hacer un salvataje, con una emisión  de DEG, la cual  se utilizó a la ligera para ayudar a Grecia.

3-Estos escenarios se repitieron en el 2016/2018, sin avances tangibles para que los DEG se posicionaran como un medio de pago universal.

Un dato importante es que la administración del presidente Donald Trump aborrecía  los DEG debido a su disgusto público por China. Además, podría  implicar que el dólar estadounidense podría ser reemplazado como la moneda más poderosa del mundo y la moneda de reserva global, con la que muchos países comercian entre sí.

5-Las secuelas de la actual crisis sanitaria mundial, ha inyectado un nuevo vigor a la idea de utilizar los DEG como un medio de pago universal y de transacciones bursátiles y especulativas.

6-Recientemente, con una administración diferente en el poder en los EE. UU, la Secretaria del Tesoro, Janet Yellen, aboga  abiertamente por el fortalecimiento  los  DEG. Al respaldarlos, esta administración  muestra su alineación con China.

Como resultado, la emisión futura de los DEG puede triplicarse, con un sólido apoyo de la Reserva Federal estadounidense; el Congreso de los Estados Unidos favorece una asignación de unos  US$3,000.000.000. Eso se suma a los billones de dólares que Estados Unidos ya ha creado de la nada.

NOTA: Es importante señalar que históricamente   cuando el dólar estadounidense y otras monedas enfrentan un reinicio, se afecta grandemente la capacidad de estos países de emitir (imprimir) dinero inorgánico. ( Ver la parte No.1, de esta entrega).

7-El DEG tiene todo el potencial para convertirse en es una nueva ¨Canasta de Intercambio Monetario¨ construida sobre una cesta de otras monedas, como lo son los dólares canadienses y estadounidenses, euros, yenes, libras, etc. Más DEG significa que la oferta estas cinco monedas principales, como medios de pago, compensación y convertibilidad, en los mercados bursátiles mundiales, estaría bajo un régimen de control más balanceado.

8- Los DEG podrían utilizarse para fijar el precio del oro, las materias primas, la deuda e incluso las criptomonedas.

9- Parece poco práctico en el futuro que la mayor parte del comercio mundial se realice con la moneda de un país, además las operaciones bursátiles  no pueden desarrollarse eternamente creando dinero de la nada.

10-En resumen, el  DEG es un reinicio de todas las monedas, dándole validez al proverbio de que  Cuando los DEG se convierten en un tema candente, es una señal de advertencia de que el sistema financiero tiene muchos problemas.

Los diez puntos anteriores los desarrollé para presentarles un esquema MUY posible de establecer un medio de pago universal. Ahora bién, también existen otras posibilidades, que están actualmente en la palestra, sobre todo una que llama poderosamente mi atención:

A inicios  de este año, China empezó a implementar un mecanismo de pagos el cual  había estado en proceso durante mucho tiempo: una versión digital de su moneda, el Yuan, la cual se está utilizando ahora en cuatro ciudades chinas.

El Gobierno ve dos beneficios  importantes para este mecanismo: un desafío tangible a la ubicuidad global del dólar estadounidense más una forma de controlar cómo los ciudadanos chinos gastan su dinero.

Debido a que su emisión es 100% estatal, se puede manipular y monitorear su uso y destino, dentro y fuera de China.

Una de estas manipulaciones es ¨ponerle fecha¨ a las emisiones, para obligar a sus ciudadanos a adquirirla y gastarla. Este mecanismo impulsaría la actual  motricidad ralentizada de la economía y crearía una demanda inducida de bienes y servicios, con su impacto inmediato en la creación de fuentes de empleo y riqueza.

Ahora bien, con el ¨ensayo¨ de la Viro-dictadura del COVI-19, y sus efectos conductuales en su población, China podría transitar por escabrosos caminos al querer imponer su proyecto de un YUAN digital usando la planificación monetaria centralizada.

Tal es así, que el Gobierno estadounidense, léase la Reserva Federal, están proponiendo también un Dólar digital, que podría estar en vigencia a partir del año 2023. Obviamente  podríamos caer de nuevo en una guerra de monedas de referencia y de nada servirían los DEG.

Concluyendo:

El dinero, ha sufrido múltiples transformaciones que abarcan hitos de convertibilidad hasta crisis en su uso y destino. La humanidad, siempre, guiada por el instinto de supervivencia, se adapta a los esquemas de ahorro, acumulación, especulación e inversión que le ha tocado vivir durante su existencia. Esto genera la necesidad de asegurar su patrimonio económico mediante el uso de medios de pagos estables y muy bien regulados, pero de fácil acceso y convertibilidad. Lo demás es pura retórica

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