Existe una colaboración estrecha entre el pintor, el poeta, el pensador irónico, el filósofo heterodoxo y paradójico en la tardomodernidad. Las cardinales de estos artistas y pensadores problematizan las ideas en cuanto a la producción artística de significados estéticos diversos. El pintor como visionario es poeta y el poeta como imaginero y demiurgo es pintor, de tal manera que la conjunción del arte verbal  con el arte visual unifica una búsqueda que en muchos casos es común entre el pintor y el poeta desde los orígenes de la modernidad hasta el presente.

La variedad expresiva del arte contemporáneo hace que el pintor investigue los diversos cánones poéticos y que el poeta investigue los diversos cánones pictóricos e intente quebrarlos. Esta conjunción artística se observa en la pintura japonesa actual, así como en la poesía experimental brasileña, mexicana y alemana, entre otras; siendo así, que  lo poético y lo pictórico crean un código mixto, de tal manera que tanto la poesía como la pintura se proyectan como lenguajes artísticos en condiciones de lengua-lenguaje

Se utiliza así mismo la noción de texto artístico mixto, revelador de múltiples sentidos y expresiones significativas. Lo artístico entonces se pronuncia a veces de manera inespecífica, pero abierta, mostrando así  los modos de interpretación donde el artista se plantea nuevas búsquedas y visiones del arte.

Este tipo de práctica convergente conduce a una relación estético-crítica, donde tanto la poesía como la pintura, se expresan como códigos no autónomos, apelando así a una síntesis espacio-temporal donde prevalece la palabra y la imagen. La unidad de ambas establece no solamente un solo producto artístico, sino, además, una interpretación  transformante desde el sentido de la obra de arte.

En efecto, la relación entre pintura y poesía, imagen y gesto produce, por un lado, un nuevo diseño de arte y, por otro lado, una nueva interpretación del significado artístico-visual; en tanto la unidad poesía-pintura y palabra-imagen se manifiesta en un lenguaje experimental y mixto que conduce a  nuevos efectos estéticos y fenomenológicos de la sensibilidad y la percepción del sujeto creador..

El concepto de obra abierta en el arte contemporáneo

El concepto de obra abierta aparece en la estética contemporánea a partir de los inicios de la década de los 60 en la obra de Umberto Eco titulada Obra abierta (1962). La obra abierta es aquella que asimila los diferentes modos de hacer, interpretar, comprender, proyectar o producir la obra de arte en condiciones de exploración y sentido.

También, la obra abierta es un espacio de crítica y respuesta a las estéticas de la palabra y de las imágenes creadas en condiciones de tradición y ruptura  asimiladas como fuerzas activadas por diversas intenciones creacionales y comunicadoras.(Ver también Umberto Eco: La estrategia de una ilusión (1990), Apocalípticos e integrados(1972),y otros.

El proceso estético de la obra abierta es un proceso múltiple de significación y creación, donde el artista sintetiza la posibilidad del lenguaje artístico haciendo posible lo que se llama un mundo de la obra lleno de sentidos. De ahí que a juicio de Umberto Eco, la obra abierta será una obra polisémica, esto es, con varias posibilidades y proyecciones de sentido. El arte vanguardista puede ser considerado un ejemplo de obra abierta, puesto que el mismo permite múltiples lecturas, significados, hechuras técnicas y estilísticas.

En el contexto de la obra abierta, el creador ocupa un lugar técnico y estratégico, y muchas veces ha sido considerado por la crítica como un operador o un manipulador del sentido y la estructura artística.

Se puede decir que el collage, el cine vanguardista, la performance, el happening, la instalación y la esculto-pintura, entre otras mediaciones artísticas, pueden considerarse como ejemplos de obra abierta. El performance es también un ejemplo de obra abierta crítica e  híbrida.

El happening es un espectáculo vanguardista donde existe un contacto directo entre el público, el artista o actor y el espectáculo mismo. En el happening, el hecho artístico se produce a partir de una intención liberadora, subversiva y social. El estilo del happening es libre. El espectáculo se desarrolla sin un código estricto, como se puede observar en las obras de Richard Sechener y en los espectáculos callejeros de los años 60, 70 y los 80 del siglo XX). Lo que podrían ser las leyes rígidas del teatro desaparecen en este caso para dar paso a la creatividad del artista. El happening tiene un texto libre en el sentido de la interpretación, siendo así que en muchos casos en la mayoría de expresiones de este tipo existen solamente acciones artísticas.

Revival-Revivalismo en el arte

En la crítica y en la historia del arte de los últimos 40 años el concepto de revival en la pintura, la música, el teatro y otras manifestaciones artísticas alcanza una gran significación, por cuanto la tradición y el pasado aparecen en la producción artística del presente.

Revival-revivalismo quiere decir que se reviven y ponen en función estructuras artísticas tradicionales en las nuevas producciones artísticas que, según Giulio Carlo Argan, entran en la escena de los años 70 del siglo XX. (Ver Giulio Carlo Argan et alt.: El pasado en el presente. El revival en las artes plásticas, la arquitectura, el cine y el teatro, Ed. Gustavo Gili, Barcelona,  1977).

Existe de esta manera un conflicto o tensión entre tradición y vanguardia, pues esta última pretende apartarse de la primera en las soluciones expresivas de la obra. El artista vanguardista pretende, en la mayoría de los casos, negar la tradición a favor de nuevas perspectivas en la búsqueda de un nuevo lenguaje artístico.

Sin embargo, el revival aparece como una neo-vanguardia que actualiza estructuras clásicas o tradicionales a favor de una mayor expresividad de la obra de arte. El revivalismo integra en la nueva producción todo lo que ha sido anteriormente cualitativo, útil y releído en base a nuevas posibilidades expresivas.

Historiadores y críticos como Rosario Assunto, Maurizio Fagiolo, Luciano Patetta, Jolanda Nigro, y Bruno Torri han hecho aportes en torno al concepto de revival-revivalismo, marcando la perspectiva de una nueva visión de la historia del arte.

El revival no solamente funciona en las artes visuales, sino también en las artes mixtas o sincréticas, de suerte que, en las expresiones artísticas contemporáneas, encontramos los elementos representativos del revival o revivalismo. Algunos ejemplos los podemos encontrar en Picasso, Dalí, Alfonso Sastre, Peter Brook, Bertolt Brecht, Steven Spielberg, Mikis Theodorakis,  Kent Russell y otros.