Parecería que los resultados de las últimas encuestas publicadas, y las que por diversas razones no se han hecho públicas todavía, que muestran a Danilo Medina con mayor intención de voto y con posibilidades de ganar en la primera vuelta electoral, han encendido las alarmas de los estrategas de la campaña de Hipólito. En los últimos días hemos visto indicios de que se han decidido a sacar anticipadamente toda la artillería pesada que tenían reservada para las últimas semanas de la campaña.
Se rumora que un grupo de intelectuales estaría colectando firmas para una declaración sobre una supuesta dictadura constitucional y la necesidad de defender las libertades democráticas, las cuales consideran amenazadas por supuestos afanes continuistas del Presidente Fernández. Algunos de ellos ya han expresado antes su respaldo al PRD o al candidato e incluso algunos fueron destacados funcionarios del mal gobierno de Hipólito.
Saludamos que intelectuales tomen partido y participen activamente en el proceso electoral. La supuesta neutralidad suele ser mas una excusa para no asumir responsabilidades. Necesitamos dignificar la práctica política y esperamos que este destape de valiosos compañeros y amigos, resulte en beneficio de la calidad del debate político electoral, más aun cuando en los últimos días parecería haber interés de empujarlo por el resbaladero de la campaña sucia, por parte de algunos sectores.
En lo personal no tengo problema alguno en suscribir declaraciones que planteen la inconveniencia de que quienes hayan ejercido la Presidencia, la pretendan nuevamente. Soy de los que consideran que las segundas oportunidades para los gobernantes son inconvenientes para nuestro país y que debemos evitarlas, mas aun cuando han sido malos gobernantes, durante su mandato creció la pobreza y la exclusión social, y hubo claras manifestaciones de autoritarismo.
No me opongo por principio a la aspiración de relección de quienes han sidogobernantes, pero la creo inconveniente en las circunstancias del país. Nuestra historia democrática es aun reciente y la historia de malas experiencias con Presidentes relectos es aun abundante y fresca.
El Presidente Fernández no es candidato. Ese expediente se cerró a comienzos del 2011. No participó en la campaña interna para seleccionar el candidato presidencial del PLD, proceso que finalmente ganó Danilo con una mayoría sin antecedentes, alrededor del 80%.
Solo el expresidente Mejía aspira a una segunda oportunidad y coincidocon la mayoría del país que considera que no debe apoyársele. Es el único candidato que cuando fue Presidente modificó la Constitución para intentar relegirse, y el único que al ejercer la Presidencia dio muestras de autoritarismo.
En el caso de Danilo, no solamente nunca ha ejercido la Presidencia, sino que ha sufrido en carne propia las consecuencias de oponerse a la relección. Nadie podría dudar de la vocación antireeleccionista de Danilo, incluso ha pregonado abundantemente que, no obstante que la Constitución lo permite, no aspirara a un segundo mandato, y que su mandatoserá de 4 años, ni un día más.
Igualmente nadie podría dudar de la vocación democrática de Danilo. Sus antecedentes personales lo vinculan desde su juventud con las luchas democráticas de nuestro pueblo y sus propuestas programáticas actuales enfatizan en la construcción de una economía incluyente y un Estado democrático incluyente. Más aun ha planteado que invitará a la oposición a firmar un acuerdo nacional para impulsar las transformaciones planteadas.
Danilo se propone la reducción de la pobreza y la exclusión social, una política activa de empleo que genere 400,000 nuevos puestos de trabajo dignos, con énfasis en jóvenes, mujeres, envejecientes y personas con discapacidad, fortalecimiento de la economía solidaria, un sistema de educación con calidad, de jornada extendida a 8 horas y articulado con el modelo de desarrollo, servicios básicos universales, salud, seguridad social y otros, con calidad y que no sean una carga al presupuesto familiar, un esfuerzo nacional para que cada familia pueda tener acceso a una vivienda digna, y una gestión pública respetuosa y cumplidora de las leyes, transparente, intolerante con la corrupcion y el despilfarro y que propicie una nueva relación Estado/Sociedad basada en la ciudadanía activa y participativa, en la corresponsabilidad social y avanzar hacia la cogestión y hacia la descentralización y fortalecimiento de las municipalidades como gobierno local.
Esas son las propuestas de Danilo para consolidar y profundizar nuestra democracia, reduciendo las desigualdades sociales. Si se teme por la democracia, temor que no comparto y me parece exagerado e infundado, la mejor opción para apuntalarla y profundizarla seria respaldar a Danilo y su programa de gobierno. Resultaría increíble que en nombre de defender la democracia e impedir la relección de quienes hayan ejercido la Presidencia, se respaldara abierta o solapadamente una segunda oportunidad para quien fue un mal gobernante, y quien ha declarado públicamente, hace pocas semanas, su admiración por Trujillo y catalogó la democracia y las libertades como patologías.