En la mañana de hoy sábado me encontré con la noticia triste de Acento de que una niña raptada, sodomizada y asesinada “no existía”, por ser hija de la haitiana Idanesse Pierre.
El artículo daba cuenta que Santo Santana, presunto asesino de la niña de nueve años Berlinda Cesar Pierre, había sido favorecido con libertad bajo fianza y el caso no había progresado, debido a la falta de registro de la menor, la cual fue asesinada el 9 de septiembre de 2011 en el sector El Valiente de Santo Domingo Este.
Este es otro mal ejemplo de como el Estado dominicano continúa negando derechos a seres humanos que han nacido o viven en nuestro territorio.
Esa negación de derechosviolala Constitución de la República que garantiza a “toda persona” el derecho a una justicia accesible, oportuna y gratuita. Además refleja el incumplimiento flagrante a la decisión de la Corte de Interamericana de los Derechos Humanos (caso de las niñas Yean y Bosico), que le ordenó al Estado adoptar las medidas necesarias para adquirir la nacionalidad dominicana.
Esperemos que el ministerio público venza ese tecnicismo, porque la niña era de carne y hueso y existía al momento ser asesinada, y cumpla con su función de perseguir y lograr la sanción de ese crimen, que no debe quedar impune.