El destruido edificio del Hotel Jaragua en el malecón de nuestra ciudad fue el primero en nuestro país en el cual se introdujeron elementos del Cubismo.
El diseño del viejo Jaragua es de Guillermo González.
Por la brutalidad, que es la expresión de una de las caras de nuestra política, el viejo Jaragua fue derribado para la construcción en su lugar de un edificio cuyo diseño no escapa a lo común.
Al decir de un viejo Catedrático de la Facultad Ingeniería y Arquitectura de la UASD, a González se debe la creación de nuevos ejes que pusieron el frente de la ciudad de cara al mar. González fue uno de los que diseñaron la "Feria de la Paz y Confraternidad del Mundo Libre".
Ahora bien, de lo que se trata y nos interesa aquí es de Brasilia. La capital que sería situada desde el futuro. No como las grandes ciudades que conocemos que fundadas en el pasado nos han llegado hasta el presente.
Diseñadores como Lucio da Costa y Le Corbucier resolvían en el final de los años cincuenta las sueños democráticos de Kubitschek.
A Niemeyer le correspondería en aquel proyecto el diseño de la catedral, el congreso y el Planalto, “en donde fue velado hace unos días, con honores de Jefe de Estado” después de cumplir ciento cuatro años de haber nacido.
Podría decirse que el talento y la libertad creadora de Niemeyer fueron más potentes que la subordinación a las corrientes racionalistas de la llamada arquitectura internacional.
Estas son palabras de Oscar Ribeiro de Almeida Nienmeyer Soares Filho:
“No es el ángulo que me atrae ni la línea recta, dura, inflexible, creada por el hombre. Lo que me atrae es la curva libre y sensual, la curva que encuentro en las montañas de mi país, en el curso sinuoso de sus ríos, en las olas del mar, en el cuerpo sinuoso de la mujer preferida. De curvas está hecho todo el universo, el universo curvo de Einstein”.
Oscar Ribeiro de Almeida Nienmeyer Soares Filho fue y será un orgullo nacional para Brasil, amado y admirado por su pueblo.
Mientras aquí, la mayoría de los dominicanos ignora cómo y cuando murió Guillermo González.