Hace casi un mes que hablábamos de que se acercaba un divorcio entre el Real Madrid y su entrenador José Mourinho. En las últimas cuatro semanas las relaciones del técnico portugués y sus jugadores han empeorado, mientras que el presidente del club blanco se resiste a despedir al luso.
El último acto del “culebrón” (como le llaman en España) se escenificó el pasado sábado en Málaga (donde perdió el Real Madrid) cuando Mourinho dejó en el banco de suplentes a unos de los principales referentes y jugadores emblemáticos del Real Madrid, y por demás su capitán, el portero Iker Casillas.
Esto no gustó a los demás jugadores, ni a los fanáticos, y mucho menos a Casillas quien ocultó su descontento que “es una decisión del entrenador y hay que acatarla. Solo me queda entrenar más fuerte si cabe para demostrarle que está equivocado y recuperar su confianza. No estoy acostumbrado a esto y es una situación difícil pero el club, la entidad y los compañeros están por encima de todo".
Decíamos en nuestro artículo del pasado 30 de noviembre que desde que José Mourinho llegó hace dos años al Real Madrid implantó sus reglas y que hasta obligó la destitución de uno de los hombres más allegados a Florentino Pérez, el presidente del Real Madrid: el argentino Jorge Valdano.
Pero ese poder lo ha ido perdiendo y estamos seguros de que sus días en el Real Madrid están contados. Creemos que solo lo económico obliga a Florentino Pérez a mantener al luso en el equipo. Prácticamente nadie lo quiere, empezando por los socios y fanáticos del club.
A Florentino Pérez solo lo han detenido dos hechos para despedir a Mourinho. Primero, que podría ser considerado como un fracaso de su gestión ya que él apostó al técnico portugués (a quien otorgó grandes poderes) para que el Madrid ganara varios títulos, y no ha sido así. Y segundo, que pagó alrededor de 20 millones de euros para poder contratar a Mourinho que venía de ganar el título en Italia, la Copa de Italia y la Champions con el Inter de Milán, y esa misma cifra de 20 millones habría que pagarle al luso por la rescisión del contrato. O sea, un desembolso total de 40 millones que de lejos se ven como una alta suma por la conquista de apenas dos títulos: una Copa del Rey y una Liga.
Recientemente Mourinho pidió “más poder”, pero el presidente de los blancos le contestó que antes debía ganar la Champions y “contentar” a los abonados del Santiago Bernabéu.
Lo de la Champions todavía es posible (aunque jugará con el líder inglés Manchester United en los octavos de final), pero los abonados y asistentes del estadio del Paseo de la Castellana cada día se ven más desilusionados con el portugués. En los últimos partidos se han escuchados silbidos contra Mourinho, mientras que el domingo pasado se jugaba un encuentro amistoso de la Fundación Iker Casillas, y allí el anfitrión fue vitoreado en clara alusión y solidarización en contra de la “humillación” que había sufrido el día antes en Málaga cuando fue relegado a la suplencia.
De lejos se ve que José Mourinho tiene los días contados en el Real Madrid. Es más, aseguran que los 20 millones para el despido del luso están separados en una cuenta.
Estamos casi seguros que en los octavos de final de la Champions el Real Madrid tendrá un nuevo entrenador en el banquillo.
Creemos firmemente que Mourinho se va en enero.
Atando cabos: ¿sería Lippi?
A principios de este mes de diciembre coordinábamos una entrevista con el entrenador Marcelo Lippi (campeón del mundo con Italia en el Mundial Alemania 2006) y la prensa dominicana.
Lippi adquirió una villa en el hermoso complejo Dominicus en el Este del país y estaba de visita supervisando los últimos detalles del inmueble. Estaba todo arreglado para el sábado 15 de diciembre, pero el italiano debió salir de improviso para Europa el viernes 14 a atender “compromisos urgentes”.
Actualmente Lippi es el entrenador mejor pagado del mundo dirigiendo el equipo chino Guanghzou, con el que ganó la pasada Liga de ese país.
Pues bien, Zinedine Zidane, quien trabaja para el Real Madrid, aconsejó a su presidente Florentino Pérez que Lippi podría ser un excelente sustituto de Mourinho, pero a este todavía le quedan dos años de contrato con el conjunto chino.
Nos sorprende que precisamente ayer se publicó en El País de España que Florentino Pérez inauguró una escuela de fútbol en China, y figura en las fotos con los dirigentes del equipo Guanghzou, el mismo que dirige Mercello Lippi, con los cuales firmó un acuerdo de cooperación para la creación de una escuela de fútbol en Quingyuan. ¿Coincidencias?
¿Estará Florentino Pérez negociando en China el paso de Lippi al Madrid?
¿Sería el viaje repentino de Lippi con fines de conversar con los dirigentes del Real Madrid?
No lo dudamos.