Los encuentros que actualmente se realizan entre el Ministro de Educación y la ADP constituyen una excelente metodología para que entre el Estado y el gremio identifiquen problemas que afectan la buena marcha de la educación y se encuentren efectivas vías de solución.
Los encuentros son precisos diagnósticos en los que las seccionales de la ADP presentan los variados problemas que afectan el desenvolvimiento de la actividad educativa en sus localidades. Son dirigidos esos encuentros junto al Ministro por el Presidente de la ADP y el grueso del su Comité Ejecutivo Nacional, así como los viceministros de Educación y otros funcionarios. Ya son cuatro (4) los encuentros realizados hasta el momento; con más de cuatro horas de duración cada uno.
En ese interesante y serio proceso de análisis de los problemas que afectan la buena marcha de la actividad educativa, debería de colocarse en un importante lugar un problema global y el más importante de la educación dominicana al momento presente: La calidad de la educación.
La calidad de la educación es un problema multifactorial y de ahí que lo que actualmente se realiza respecto a los diagnósticos locales, no está al margen; pero a lo que nos referimos es examinar, para revertir radicalmente la situación, de lo que se hace en el aula; los aspectos asociados de forma directa al aprendizaje. Así como las grandes posibilidades que hoy presentan las Tecnologías de Información y Comunicaciones-TIC- que pueden impactar positiva y profundamente en las estrategias de aprendizaje.
Lo dicho adquiere el carácter de elevada prioridad. Pues hay que repetirlo constantemente, un año antes de la aplicación del 4% del PIB a la educación preuniversitaria dominicana, en el Informe Global de Competitividad 2012-2013 aparece la República Dominicana en el lugar 143 de 144 naciones en calidad de la educación primaria. Es ese un problema de profundo calado que hay que enfrentar con las más efectivas estrategias y las mejores intenciones.
Una buena noticia es que la ADP tiene en sus manos un programa a partir del cual se puede comenzar a revertir la tan baja calidad de la educación. Es una estrategia global a ser trabajada, junto a las autoridades, con decenas de miles de maestras y maestras; se llama Marcha Hacia La Calidad y se tiene previsto discutirlo con las máximas autoridades de la nación.
Las interesantes reuniones que se siguen es un muy buen recorrido que debería de culminar en su primera fase en respuestas innovadoras al serio problema de la calidad, para acortar en breve plazo tan gran retraso frene a otras naciones del mundo.