Contrario a lo que hace el PLD, cuyos voceros estimulan insistentemente las supuestas desavenencias internas en el PRD en beneficio del proyecto electoral peledeísta, lo que se percibe en los predios perredeístas es que el ex Presidente Hipólito Mejía y su equipo de campaña, tratan de evitar el tema sobre algún desacuerdo con el Presidente de su Partido, Ingeniero Miguel Vargas Maldonado.

La actitud sensata que asume el candidato del PRD es con miras a limar asperezas, no echar leña al fuego o mantener la puerta abierta para un eventual entendimiento. Es un sentimiento compartido por quienes les preocupa la suerte del PRD, no solo pensando en los resultados de las próximas elecciones, sino en la manera cómo afectaría la suerte de esa organización como importante pilar de nuestro sistema de partidos, pero…¡Caramba!,por lo chocante, es casi imposible mantenerse al margen de la suspicacia que genera la inexplicable actitud del presidente del partido.

Nadie puede negar que una integración de Vargas Maldonado aportaría mucho a la campaña de Hipólito Mejía, pero tampoco,que sin esa integración, su proyecto tiene un posicionamiento electoral privilegiado que puede llevarlo al triunfo el próximo 20 de mayo. La integración de casi todos los dirigentes que estuvieron con el Presidente del partido durante  el proceso interno, tiene mucho que ver con ese posicionamiento. Y se puede decir que la solidaria actitud de unos pocos dirigentes que le siguen por razones explicables, no se sobrepone a lo que significa la importante integración  de  Nelson Arrollo, Alfredo Pacheco, Neney Cabrera, Cruz Tineo,doña Pegui Cabraly la mayoría de los congresistas, Alcaldes y dirigentes perredeístas que estuvo de su lado antes de la convención.

Distintas versiones atribuyen la causa de la apatía de Vargas Maldonado a la visión que tendríasobre un supuesto beneficio o perjuicio político  en la derrota o victoria del candidato del PRD, Hipólito Mejía.Algunas actitudes y eventos  validan esta suposición. Por ejemplo, no es tan convincente la excusa de que lo hace para asumir su papel institucional. La entrega a un propósito, no interfiere en la participación en el otro. Leonel Fernández, es Presidente de la República y del PLD y  esto no le impide hacer una campaña tan enérgica como el mismo candidato Danilo Medina. Por cuestión de dignidad, Vargas Maldonado no puede aceptar que el doctor Leonel Fernández tenga más capacidad para hacer lo mismo que se espera de él. Otra excusa, también insostenible, es que sus seguidores son maltratados o no se les toma en cuenta en los equiposde campaña de Hipólito Mejía. En esto se siguió exactamente un protocolo aprobado por ambas partes.

Miguel Vargas Maldonado, suele coincidir con la dirigencia del PLD en posiciones sobre diversos temas políticos, mientras no sucede lo mismo con las del candidato de su partido. Por otro lado, como presidente  del principal partido opositor, luce tímido en la oposición que hace al gobierno. Desde su papelinstitucional, no responde con suficiente energía a la ríspida campaña que se le hace al candidato del PRD.

Sobre el acuerdo que institucionalmente firmó con Leonel Fernández para "resolver" el problema del Centro de Cómputos de la JCE, aunque tuvo la anuencia de Hipólito Mejía, la fórmula acordada fue la misma que sostenía el PLD y el Presidente del organismo electoral. Al parecer, lo que más le interesaba era la aprobación de la primera casilla en la boleta electoral ya que eso lo asume como un logro personal en el partido. Hipólito Mejía no tendría forma de conseguir una salida más favorable en este impase.

Inexplicablemente, Vargas Maldonado se ha mantenido renuente a integrarse a la campaña del candidato de su partido o a reunirse con él buscando puntos de avenencia.Cada vez que se anuncia la posibilidad de una reunión conHipólito Mejía, se ofrece la excusa de un viaje, dice que no se le informó a tiempo o aparece un argumento tras otro para evadir el encuentro.

El Presidente del PRD dijo que es al candidato a quien le corresponde llevar el PRD al gobierno, como si no tuviera responsabilidades en ese sentido; ha sostenido reuniones con el Presidente de la República donde se habrían hecho acuerdos conocidos y desconocidos en los cuales no han sido tomadas en cuenta importantes posiciones del Candidato del partido. También se habla sobre reuniones secretas en las cuales se harían concertaciones  para su beneficio personal en lugar de la candidatura de su partido.Solo miembros de su tendencia en el PRD fueron incluidos entre los componentes de las recién creadas Altas Cortes, dominadas mayoritariamente por elPLD. Se dice que esas participaciones fueron acordadas en sus reuniones con el Presidente de la República.

Cuando la denuncia de la supuesta o real cuenta bancariade la Primera Dama en un banco danés  y sobre el jakeode que sería víctima su cuenta electrónica, el PLD atribuyó la acción a una campaña sucia supuestamente dirigida por Hipólito Mejía. En esa situación, Vargas Maldonado, aunque no mencionó el nombre del candidato de su partido, coincidió con la posición del PLD al rechazar la "campaña sucia", que desde los predios de ese partido,  era atribuida a Hipólito Mejía.

No sé desde qué contexto se puede entender que Vargas Maldonado puede salir ganancioso en alguna forma si su partido pierde las elecciones, cuando solo puede beneficiarse con su triunfo.Entre las tantas preocupaciones que genera esta actitud negativa está la interrogante de cuál sería su posición "institucional" ante un eventual impase luego de unas elecciones decididas por un margen estrecho ¿qué posición le convendría?, ¿la del triunfo o la derrota?

Vargas Maldonado, puede no ser un hombre tan mezquino como para mantener vivos los rencores arrastrados por su derrota en el proceso convencional interno, pero se presenta como alguien con una perspectiva personal mal enfocada, ética y políticamente. En la parte ética se dicen muchas cosas que no le dejan bien parado ante la sociedad perredeísta que le observa atentamente.

En el aspecto político, el rumor más recurrente sostiene que a Miguel Vargas Maldonado, con lo que hace o no hace en contra de la candidatura de Hipólito Mejía, estaría trabajando para la derrota electoral de su partido por múltiples razones. Una es que ante esa eventualidad, la causa de la derrota se le adjudicaría al Candidato y no al Presidente de la organización, quien se mantendría al margen para facilitar el triunfo del candidato oficialista. Él tendría entonces el camino expedito para la candidatura del PRD en las elecciones del 2016 ya que el 2012 sería la última oportunidad de Hipólito Mejía, quien arrastraría solo, la causa de la derrota.

Esta misma hipótesis, también sustenta la idea de que, si gana Hipólito, el vicepresidente, Luis Abinader, tendría la ventaja de la importante Vice presidencia para lograr la candidatura presidencial para el 2016. Supuestamente, esto obstaculizaría los objetivos de Vargas Maldonado con miras a esas elecciones.Se habla de que el accionar en este sentido se fraguaría en uno de los encuentros con el Presidente de la República. En este caso, el presidente del PRD corre el riesgo de haber sido engañado de nuevo por el astuto Leonel Fernández, quien sí ha demostrado que siempre actúa fríamente para un beneficio político a corto, mediano o largo plazo.

La derrota de Hipólito Mejía es el triunfo de Danilo Medina, el candidato del PLD. Es en definitiva,el triunfo de Leonel Fernández porque él ha endosado esa candidatura presidencial en la cual está su esposa como candidata vice presidencial.

El triunfo del PLD ahora, implica la tranquilidad judicial de Leonel Fernández y su entorno, ya que él y sus funcionarios son mencionados en múltiples escándalos de corrupción. En este caso, Leonel Fernández no tendríamuchos obstáculos para postularse en el 2016. Es interesante ver si Vargas Maldonado puede ganar unas elecciones al hombre a quien ahora, con extraños acuerdos, le "ayuda a la gobernabilidad" y parece seguirle en un juego quele favorece como adversario,mientras no luce interesado en contribuir al triunfo del partido que preside.