Pentagrama

Mi pregunta de navidad

Por Juan Tomás Olivero

¿Cuál es el sentido de la navidad?

Los filósofos, teólogos y creyentes de toda denominación cristiana y hasta algunos escépticos e incrédulos, sin que dejen dehacerlo, también,hasta los ateos;todos,pero absolutamente todos concluiránque la Encarnación de Jesúses la mayor manifestación del Dios verdadero, del Dios del amor, del padreque sacrifica al hijo por la redención, la justicia, el amor y la paz del mundo.

“El niño se arrebujó en su saco de pita. Había en su cara una dulzura contagiosa, una simpatía muy viva. Al hombre le gustaba ese niño. Continúa la narración,…-Justamente en ese momento sonó la bocina.Alguien llamabaal hombre y él puso al niño de nuevo en el suelo,sobre los sacos que le servían de cama,y salió como un autómata,aturdido.No supo cuándo semetió en el automóvil ni cuando comenzó éste a rodar. Su amigo elpálidoiba charlando:

¿Te das cuenta?Es la civilización, compañero…Cine, luz, periódicos, autos…

Todavía podía verse el viejo bohío refulgiendo al sol.El hombre volvió su rostro.

La civilización es dolor también; no lo olvides --dijo.

El fragmento antes citado no esuna cita de la Teología de la Liberaciónde Gustavo Gutiérrezymucho menosdel relato de losEvangeliosdeMateo yLucasylos reyes venidos de Oriente a conocer el nacimientodel Hijo de Dios nacido en Belén.El relato se desarrolla en un lugar raquítico de vegetación y piedras filosas, de cerros pardos como describe su autor en las afueras, para la época, de la ciudad de SantoDomingo a una distancia de media hora conocido comoMatahambre. El cuento narra el impacto delmodelo de progreso ycivilizaciónactualen los sectores más vulnerables. La historia del cuento de este niño atrapado por ladesnutriciónyuna calentura más ardiente que un sol de mediodía,desenlaza de la siguiente manera:

Y se miraba lasmanos (quesosteníanen el aire el niño),en las que parecía tener todavía aquelniñotrunco,aquel triste niñoconsus míseros muñoncitos en lugar de piernas.

Este 25 de diciembre, se rememora por siglos y noches el nacimiento del hijo de Dios,cada vezmáscon un profundo mensaje de justicia y liberación, tantopara la sociedad dominicana,latinoamericanay universal,acosadas, hoy,por gravesy nuevosproblemas que se presentan en su forma más devastadora, la corrupción.En medio de esta tormenta de incertidumbres y desesperanza la tarea profética de la Iglesia en su ámbito de acción,esseñalar aquellos elementos que dentro de un proceso revolucionarioson realmentehumanizantesy denunciar aquellosque de forma deshumanizantesconcurren dentro de unllamadoproceso de cambio.

A la perspectiva ante señalada es que el maestro de la democracia dominicana, quien sentenció que de nada sirveuna Constitución Revolucionaria,si no está acompañada de leyes Revolucionariasque la realicen. Ese Maestro de la democracia políticamente de dimensiones inestimables,que yo juzgo,como el más alto pensador dominicanodel siglo XX;pensamiento que se expresa de las másdiversas maneras,formas, métodos y géneros:novelas, constituciones políticas,cátedras,novelas yensayos.En la mente de pensamiento noble de este maestro es que se hilvana la historiade este cuento UnNiño, guardadocomo un tesoro en su colecciónMás Cuentos Escritos en el Exilio de la EditoraLibrería Dominicana,del 10 de Noviembre de 1964.

Juan Bosch, autor de este cuento.Conla pureza de alma, la grandeza de espíritu y un alto sentido de compromiso con la justicia y la dignidad,fue profético al decir que todo lo que se haga sin amor carece de sentido,visión ésta de un político que es la esenciamismade la fe cristiana. La tradición y la doctrina misma, han dejado muy claro, quela Encarnación,que hoy celebramos, del hijo de Dios; es el mayor acto de amor hacia la humanidad.Mi pregunta inicial la respondode esta manera,éste es el sentido de la navidad.

*Bosch, Juan, Un Niño,Editora Librería Dominicana, 1964, pág. 37

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