Para finalizar esta serie (que se ha extendido bastante en el tiempo, tanto por su contenido como por las fechas señaladas y fiestas de guardar de las pasadas semanas), abordaremos los últimos dos puntos de los que relacionamos en su día, en el artículo Conceptos sobre urbanismo y medio ambiente II (https://acento.com.do/2018/opinion/8623357-conceptos-urbanismo-medio-ambiente-ii/), publicado en/por este mismo medio.

Parcelación que genere edificios con fachadas y patios bien orientados y tipología edificatoria diversa y adecuada a las condicionantes del sol y viento del lugar.

Al fusionar ambos  principios generadores del urbanismo bioclimático de E. Higueras en una sola propuesta, lo hacemos entendiendo que uno y otro forman parte de lo mismo.

De acuerdo a las explicaciones que hemos tomado de referencia para esta serie, y de acuerdo a nuestra propia experiencia profesional, la forma de una parcela grande, destinada para una vivienda unifamiliar – y con amplios linderos- tiene algo menos de influencia en dicha vivienda, en términos de orientación de la misma, que el que pudiera tener una parcela para un edificio en altura y que además tenga los linderos no tan amplios.

Ojo, que no hemos dicho que la primera – la parcela grande –  no tenga influencia, en términos de orientación,  sobre la vivienda; lo que hemos dicho es que tiene algo menos, toda vez que al ser una parcela amplia y con linderos holgados, una buena orientación de la vivienda es mucho más fácil de conseguir.

En el caso de un edificio dentro de una parcela, que por necesidad de espacio ocupe casi toda la superficie de suelo y que solamente se separe de la parcela vecina unos 3 metros,  o incluso tenga lindero cero, el tema de la orientación se ve algo más comprometido y la creatividad del proyectista quedaría puesta a prueba.

Ya hemos comentado, en clave urbana, que las calles con orientación este-oeste, generan favorables fachadas a cara sur. Esto en nuestra isla, en el hemisferio norte y en zona tropical, nos permitirá un soleamiento agradable y controlable;  también nos permitirá ir al compás del régimen de viento predominante.

Cualquiera que fuera el caso, es decir con manzanas con una orientación favorable o manzanas enfrentadas al oeste, la localización de los espacios dentro de la parcela/edificio debería obedecer al siguiente criterio:

Cuartos húmedos (baños y cocinas), garajes, trasteros, zonas de lavado: Oeste

Dormitorios: Norte y sur

Espacios de estudio y/o lectura: Norte

En el caso de la orientación este, tenemos la ventaja de poder utilizarla como una especie de comodín para combinar espacios sociales (salón, comedor, estar)  y zonas de descanso (dormitorios).

Evidentemente esto es una propuesta planteada para una latitud como la de Santo Domingo y desde la óptica de un arquitecto con lecturas sobre urbanismo.

En cuanto a fachadas y orientaciones,  intentaremos seguir viendo enfoques varios en otras entregas fuera ya de esta serie;  siempre partiendo de que no existen fórmulas infalibles aunque sabiendo que las buenas practicas extrapolables, hasta cierto punto, entre latitudes parecidas, son posibles.