P. Estás realizando un trabajo importante de colaboración con el desarrollo de la comunidad fronteriza, ¿cuándo inició tu interés por este tipo de actividad?
R. Puedo decir con exactitud que comenzó en 1984. En esa época, yo era abogada asociada de la firma Russin, Vecchi & Heredia Bonetti y su gerente, el Dr. Luis Heredia Bonetti, invitaba a los abogados asociados a la firma a que participáramos en alguna actividad en beneficio de una institución sin fines de lucro. Me acerqué a Horacio Ornes, a quien conocía de referencia, y le manifesté el interés que tenía de apoyarlo en el proyecto que lleva a cabo. De ahí nació una fructífera relación porque Horacio también quiso utilizar mis conocimientos legales para FUDECO, y me convertí en su asesora legal y miembro de la Asamblea de FUDECO.
P. ¿Qué referencias te dieron del trabajo de FUDECO?
R. Obtuve referencias excelentes sobre la labor que FUDECO está realizando en zonas tan alejadas como la zona fronteriza. FUDECO incentiva que la misma comunidad participe en su mejoría social. Siempre consideré vital para el desarrollo del individuo eliminar la práctica tan utilizada en nuestros países de regalar, entre paréntesis “el dao”. Las personas que reciben algún bien o servicio de esa manera no lo valoran porque no han puesto ningún esfuerzo de su parte. Yo creo firmemente que para el desarrollo del individuo y de la comunidad es necesario el esfuerzo propio para así poder valorar lo que se obtiene.
P. Acabas de regresar de un viaje por la Frontera ¿qué esperabas encontrar?
R. En primer lugar, te diré que me quedé totalmente asombrada por la credibilidad y el respeto que tiene FUDECO como institución en estas comunidades. En los proyectos que visité y durante la inauguración de un acueducto rural en Fondo Grande, pude percatarme de que somos una institución que trabaja y que cumplimos con las necesidades de estas comunidades tan remotas, donde es prácticamente imposible el acceso al agua por vías normales. Yo esperaba encontrar casuchas paupérrimas, una gran mayoría de haitianos, porque el concepto que uno tiene de la Frontera es que está llena de haitianos; un paisaje totalmente árido y poco acogedor.
P. ¿Nunca habías estado en la Frontera?
R. Sí, he ido a la Frontera pero sólo como turista. Es muy distinto cuando vas a la Frontera a comunidades rurales. Al llegar a Loma de Cabrera, en donde nunca antes había estado, me di cuenta de que se trata de una zona próspera, ganadera, con unas magníficas montañas y una vista increíble; que no hay haitianos y que la gente es sencilla, atenta y cariñosa. Yo quise entrar a una vivienda muy humilde pues quería ver el funcionamiento de la estufa Lorena, cuya construcción FUDECO auspicia y cuando entré a la cocina pude observar lo limpio, lo organizado que todo estaba. Si había tres cucharas, esas tres cucharas estaban relucientes. La señora de la casa me explicó lo contenta que estaba con su estufa y con su nueva llave de agua que le iba a permitir tener agua por primera vez en casa y no recorrer kilómetros para conseguirla.

Raúl Recio. Sin Título, de la serie "Yo estoy aquí pero no soy yo" (1986-2000)
P. ¿Qué es una estufa Lorena?
R. Una Lorena es una estufa construida a base de lodo y arena sobre una base de cemento. La gran ventaja que tiene es que utiliza menos cantidad de leña y además el humo sale por un conducto afuera de la cocina. De esa manera la persona que está cocinando no sufre los efectos de la inhalación del humo.
P. Hace doce años que colaboras con FUDECO, ¿cuánto tiempo absorbe este compromiso?
R. No te puedo decir con exactitud en término de horas porque cuando realizas algo que te gusta y ves los frutos de tu empeño es muy difícil medir el tiempo que le dedicas. Pero, indudablemente, tengo que planificar mi día para cumplir compromisos profesionales y continuar mi labor en FUDECO.
P. Háblame de tu ejercicio profesional
R. Soy abogada, estudié en la UNPHU (Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña) y realicé una maestría en derecho comercial internacional en Universidad de Georgetown, en Washington. En gran parte me dedico a asesorar compañías tanto locales como internacionales. Trabajo mucho también en el área de derecho de la propiedad intelectual con registro de marcas y protección del derecho de autor. Además soy casada y tengo que cumplir con las obligaciones de mi hogar. De vez en cuando también tengo a mi cargo casos civiles y penales que requieren mi asistencia a audiencias. Aunque ya pienso retirarme de esa área y delegar en los abogados más jóvenes.
P. ¿Y cuál es la razón?
R. Desafortunadamente, la situación que caracteriza nuestra justicia no es que gana el que tenga la razón apoyado en la ley, si no el que más medios tiene a su alcance de comprar la razón. En segundo lugar, me quiero dedicar más a los aspectos de la propiedad intelectual.
P. Y opiniones como esa, ¿no te han causado problemas?
R. Realmente todavía no me han causado problemas y tengo la convicción de que como estrenaremos el próximo dieciséis un presidente que ha sido abogado en ejercicio y que ha debido sufrir y pasar lo mismo que yo, pondrá empeño en mejorar las condiciones del sistema judicial.
P. Ser la primera mujer en haber sido nombrada presidente del consejo de FUDECO en los veinte años que esta organización tiene funcionando en el país, evidencian una personalidad muy fuerte. ¿Qué signo eres?
R. Soy Tauro y aunque no creo mucho en la astrología, las personas de mi signo nos caracterizamos por ser fuertes, persistentes, tenaces y organizados. Y creo que pudiéramos decir que soy una fiel exponente de Tauro.
P. ¿Qué recomendaciones le darías a otras mujeres profesionales que se interesen en realizar un trabajo de apoyo al desarrollo comunitario en el país?
R. Que todas son bienvenidas en FUDECO donde estamos realizando una labor excepcional en beneficio de nuestra comunidad, y que necesitamos de todo el mundo que pueda aportar alguna idea o propuesta y, por qué no, recursos, para poder seguir haciendo realidad nuestro lema: “Que el hombre sea autor y actor de su propio desarrollo.”
MUJER ÚNICA, NO. 62.