Los desechos sólidos (hierro, aluminio, vidrio, lata, papel, cartón, plásticos y de orígenes biológicos como desechos de cocinas, agrícolas, pecuarios, restaurantes, y tóxicos tales como desechos industriales, grasas y aceites), generados por la población, constituyen una fuente de contaminación de diversos tipos: visual, origina malos olores, criadero de plagas, fuentes de enfermedades infecciosas, contaminación hídrica, etc. Si no se manejan estos desechos, de manera apropiada, se produce una permanente amenaza a la salud de los habitantes del sitio considerado, sea urbano o rural, y un deterioro de la belleza escénica y visual.
El potencial de generar desechos (basuras), depende del poder adquisitivo de los individuos. Se estima que en la ciudad de Santo Domingo, se producen 2.5 kilogramos/persona/día. Naturalmente, los grandes volúmenes de desechos sólidos producidos desborda la capacidad de colecta, transporte y disposición de los mismos por las autoridades municipales. Si como afirmamos en un artículo anterior, el 57% de los municipios del país, lanzan los desechos sólidos y líquidos a cielo abierto, a cursos de aguas, o al mar, es de suponer que el agua subterránea, tiene una alta probabilidad de contaminarse.
Gran parte de los ciudadanos, no tenemos conciencia ambiental, es decir, actuamos de manera no amigable hacia el medio ambiente (tiramos los plásticos, botellas, cartón, desechos biológicos, en las calles o en cualquier lugar). Luego, estos mismos desechos son arrastrados por las lluvias al sistema de drenaje pluvial y cloacal, lo que afecta el funcionamiento adecuado de ambos sistemas de drenaje. Si el drenaje es afectado, las aguas se quedan en superficie y se producen encharcamientos, lagunas, inundaciones, que dificultan el tránsito y hasta la salida de nuestras viviendas. Igualmente, ocurre con los desechos de construcción que tapan las alcantarillas, empeorando la situación.
El PLAN DE NACIóN que, oferta el Candidato Presidencial del Partido Revolucionario Dominicano Hipólito Mejía, contempla poner en marcha un programa educativo, que se inicie en cada hogar. El programa implica, poner en práctica, la técnica de las 5Rs: REDUCIR, REUSAR, REEMPLAZAR, RECLASIFICAR y RECICLAR.
Es obvio que REDUCIR los volúmenes de desechos sólidos, contribuye a que sea más manejable la operación de su disposición en los vertederos. REUSAR, limita las unidades que componen el volumen de desechos (ejemplo las fundas y envases utilizados en la adquisición de productos del mercado, envases de bebidas, que son lavables). REMPLAZAR, involucra sustituir envases menos voluminosos o menos persistentes por otros. RECLASIFICAR, los desechos de origen biológico (por ejemplo separar los desperdicios provenientes de animales de los vegetales). Se estima que en un hogar, los desperdicios biológicos, representan más de 70% del total de desechos sólidos producidos en la casa. Y RECICLAR, es recuperar o transformar un desecho, para volver a ser utilizable o transformable en algo valioso y sin nuevos elementos potencialmente contaminantes.
Si reclasificamos los desechos de origen biológico, el abono orgánico sería materia prima para la jardinería y hasta para la agricultura intensiva.
La educación, constituye el "eslabón débil" en el proceso del manejo de los desechos sólidos generados en un conglomerado social. Esta es una misión que atañe a cada individuo, cada hogar, escuela, condominio, residencial, barrio, sector, urbanización, sección, paraje, municipio, cada negocio y las autoridades municipales. Para que los ciudadanos se interesen por un mejor manejo de los desechos sólidos, debemos darle valor económico a éstos. Veamos: ¿por qué las baterías de vehículos fuera de uso, ya no son un problema en nuestras ciudades? porque reciclar estas baterías (desechos), ya es un negocio rentable y codiciable. ¿Por qué los supermercados, no se interesan en iniciar un programa de reciclaje de los diversos desechos de envases de plásticos?
En el pasado, al igual que como se usa en Los Estados Unidos, aquí se cobraba un depósito por cada envase reusable como las botellas de refrescos, de modo que cada cliente retorne los envases para recuperar el depósito.
Hay una alta preocupación manifiesta por la misma población, al observar la acumulación creciente y sin solución permanente a la vista de los residuos sólidos antes descritos, amontonados o esparcidos en patios caseros, comunidad urbana o rural y carreteras del país, o vertederos mal ubicados.
Las tareas educativas y formativas, corresponden a los ayuntamientos, los centros educativos, así como a los padres de familia. Pero las autoridades de los ayuntamientos, parece que no ven ningún beneficio en ello. Claro, todo lo que significa mediano y largo plazo, no forma parte del esquema de trabajo de estos organismos, los cuales cada día se alejan más de las acciones que nos permita aspirar a que las próximas generaciones serán mejores. Es muy penoso, que nuestras autoridades edilicias (que han recorrido el mundo con los recursos públicos que manejan) no copien o adopten las buenas prácticas que se observan en esos países, donde el manejo de los desechos sólidos y tóxicos, se realiza con alta responsabilidad y profesionalidad.
En conclusión, y de manera simple, la línea a seguir para iniciar la solución a este terrible problema es: educación-formación-5Rs-planificación mancomunada ayuntamientos/sociedad-disposición, para el manejo adecuado de los desechos sólidos.