El ser humano, Sapiens,  es una especie animal.  Sin embargo el extraordinario desarrollo del cerebro le concede una condición muy especial, pues su racionalidad fundada en el conocimiento de  leyes y principios a partir del análisis riguroso de la naturaleza, la sociedad y el propio  pensamiento humano, hace pensar que ha de jugar un importante rol en el avance de su especie, de los demás animales y la preservación del   ecosistema del planeta.

De todos los ámbitos en los que se desenvuelve el ser humano haremos hincapié en esta ocasión en el Estado, su más alto nivel de organización,  a partir de los acontecimientos recientes en países tan importantes como China, Rusia y los Estados Unidos.

Ayuda a comprender lo que ha ocurrido en esos países una mirada a lo que en biología en varias especies  se considera el macho alfa.

Entre otros en  gorilas, chimpancés y lobos, existe generalmente uno de sus miembros que tiene el poder absoluto y a quien sin opciones más que no fueran las de sus conveniencias, hay que obedecer. Sin embargo la especie humana se ha dado el Estado  como una de sus fórmulas más efectivas de progreso y convivencia social, conformado por distintos poderes independientes. De forma tal que un solo ser humano no acumule igual que en los machos alfa de otras especies, todo el poder y hasta el designio en variados  aspectos  sobre la vida de los demás.

El concepto del Estado moderno ha evolucionado hasta concebirse constituido por 6 poderes: Ejecutivo, Legislativo, Judicial, Municipal,  Electoral y lo que podríamos llamar de Control Estatal integrado por instituciones tales  como la Cámara de Cuentas, el Banco Central, la Contraloría. En el plano internacional con sus peculiaridades o variaciones es así como se ha de estructurar el Estado. Y es esa una garantía  no solamente para el desarrollo humano,  sino para la auténtica convivencia social.

Uno de los esfuerzos más referidos sobre el desarrollo del Estado correspondió a la Revolución Francesa; más, primero Robespierre y luego Napoleón  devinieron en verdaderos  machos alfa con poderes tales que poco se hacía al margen de sus decisiones personales. Pero eso ocurrió hace 200 años.

Lo acontecido  recientemente en China, Rusia y los Estados Unidos hay que prestarle detenida atención por sus profundas y negativas implicaciones para el desarrollo de la humanidad; Putin, Xi Jimping y su más clara  intención  en  Donald Trump,  se sustituye al Estado   por el macho alfa y a la vista de todos.

Parece difícil; pero superar ese salvajismo  debe seguir siendo un fundamental objetivo para el verdadero desarrollo humano.