Luego de uno de mis últimos artículos (acento.com.do/2019/opinion/8647770-pld-dividido-gana/) sobre las luchas a lo interno del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), recibí muchos mensajes jocosos algunos (como parte del folclor nuestro) y otros muy críticos al sistema político dominicano.   

Un amigo, José A. Perdomo Félix, me dice que el Partido Revolucionario Moderno (PRM) incita las peleas a lo interno del PLD, y está a la espera de favorecerse con una división que lleve al partido oficial a perder el poder. Ahí mismo dice: “no sea usted pendejo, los peledeístas se dan puñaladas con cuchillos que no cortan, con puñales votos: ellos no son pendejos para dejarse quitar el poder. Ellos pelean o simulan que pelean, pero a la hora de la verdad se ponen de acuerdo”. Agrega que en el PLD saben que si se dejan desalojar del poder “tan preso to…por la guardia de Mon, irán a la cárcel mansos y cimarrones”, es decir, los funcionarios honestos y corruptos por igual: se produciría una persecución política.

Cree que Luis Abinader, uno de los precandiatos presidenciales del PRM, no va a ningún lado, no tiene chispa, no conecta con los votantes.   Y que al otro aspirante, el expresidente Hipólito Mejía “le pasó como al pobre Chacumbele, el mismito se mató”; cuando se reunió con el confeso narcotraficante Quirino Ernesto Paulino Castillo, dizque para investigar asuntos relacionados con el expresidente Leonel Fernández y su Fundación Global. Indica que Hipólito no es investigador o el procurador general de la República para investigar a un oponente político de él.      

Lamento disentir de este amigo, como he dicho antes, en la guerra política por alcanzar el poder no hay enemigos pequeños, ya que si el PLD se divide puede perder el poder y ganaría Abinader, Hipólito u otro candidato opositor.  Esos puñales con que se agreden los peledeístas producen heridas certeras que matan. La guerra en el PLD es a muerte y un sector está tratando de eliminar, quitar del medio al otro.

Al concluir el proceso electoral, rumbo a las elecciones de 2020, en el PLD la cosa  nunca será igual: habrá un antes y un después. Creo que es una guerra muy sangrienta, que ningún sector quiere la tregua ni humanitaria para recoger los muertos y curar los heridos (políticos). Hasta ahora no sabemos quién o quiénes sobrevivirán en las batallas que se están dando por la Presidencia de la República y puestos en las alcaldías, diputados y senadores.