Tal como analizamos en nuestro articulo de la semana pasada, el hecho de que en el país los impuestos indirectos afecten mayormente a la clase más pobre y de manera muy específica, nos referimos al ITBIS, como el impuesto líder en recaudaciones y además estando nuestro país situado en el cuarto lugar de porcentaje de cobro de este impuesto, entre todos los países de América Latina, pasamos a ponderar otros impuestos y cargas que impactan negativamente sobre la debilitada clase media del país. Ello contribuye a aumentar la brecha entre los sectores de la población que nos llevará eventualmente a una desaparición de la clase media y tendremos dos clases “clase alta y clase baja”, “ricos y pobres”.
El caso de los combustibles, es importante que se analice en su verdadera dimensión, ya que también estamos dentro de los países lideres en los precios de los combustibles en América Latina y hay que recordar que los precios de los combustibles deben ser proporcional al desarrollo económico de los países, es decir los países desarrollados (con excepción de los Estados Unidos de Norteamérica), son los que tienen los precios mas altos de los combustibles y de igual manera los países menos desarrollados deben tener los menores precios.
De acuerdo con la publicación “Global Petrol Prices”, del 22 de febrero del 2021, la Republica Dominicana ocupaba el lugar 88 en el mundo en los precios de la gasolina.
Entonces específicamente en América Latina, de arriba hacia abajo, están Uruguay, que con un precio de 4.85 dólares por galón tiene la más costosa, luego Cuba (4.54 dólares), seguido de Chile (4.46 dólares) y República Dominicana (4.03 dólares). Es decir que nuestro país se encuentra entre los líderes de toda América Latina en cuanto al precio que paga por la gasolina.
En el otro extremo se encuentran Venezuela (0.02 dólares), Ecuador (0.464 dólares), Bolivia (0.544 dólares) y Panamá (0.736 dólares), con los precios mas bajos de la gasolina de América Latina.
Es importante destacar que los precios del petróleo no son determinantes de las grandes diferencias existentes entre los precios de la gasolina, ya que todos los países tienen acceso a los mismos precios del petróleo en los mercados internacionales y estas diferencias de precios se deben a los niveles impositivos que aplican los gobiernos de cada país. En el caso específico de nuestro país los impuestos aplicados a cada galón de gasolina equivalen a 1.59 dólares, es decir que prácticamente un 40% del precio de la gasolina corresponde a impuestos del gobierno.
De igual manera, los márgenes de comercialización en los países importadores de petróleo o gasolina, son regularmente en América Latina, el doble de lo que se estila en cualquier otra parte del mundo.
Otro aspecto que hay que señalar es el hecho de que los impuestos que cobran los gobiernos de países de similar desarrollo que el nuestro, el único objetivo que persiguen es el aumento de la recaudación fiscal, en contraposición con los países desarrollados que destinan parte de estos impuestos a medidas que contribuyan con la conservación del medio ambiente.
Por otro lado, en lo que corresponde al GLP, es conveniente indicar, que al precio al que lo adquiere, la población que no tiene acceso a las subvenciones del gobierno, es decir unos RD$2950.00, el cilindro de 100 libras y considerando un consumo promedio mensual de 55 libras, se tendría que el gasto en este combustible seria de RD$1622.50 mensual.
Si nos situamos en la población, que recibe ingresos mensuales de RD$ 29,762 (Quintil III, Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos, 2018. Banco Central de La República Dominicana), estaremos hablando de que solo en gas este segmento de la población gasta el 5.45% de sus ingresos, lo cual se sitúa prácticamente en el doble del promedio en América Latina (2.7%). “Asociación Iberoamericana de Gas Licuado De Petróleo”.
Finalmente, los precios de la energía eléctrica que consumen los hogares dominicanos, están afectados de manera indirecta por los impuestos que se le cargan a una gran parte de los combustibles importados y necesarios para la generación de la misma. Es por ello que este servicio, resulta muy costoso para la clase media de nuestro país y nuevamente se ve afectada por los impuestos indirectos, al igual que como lo hace el ITBIS, como hemos comentado en ocasiones anteriores.
Entendemos que la base de una estructura impositiva solidaria es aquella que sea capaz de lograr con éxito una adecuada redistribución de los ingresos y debe descansar en un esquema en el que los mayores ingresos provengan de las clases mas ricas y con los ingresos que se obtengan realizar programas que beneficien mayormente a los mas pobres. Esto muy bien puede lograrse sobre la base principalmente de impuestos directos (mas que indirectos), y que los mismos guarden la mayor proporcionalidad posible.