No hay Ayuntamiento de América y Europa que haya resuelto la clasificación, recolección, transporte y destino final de la basura con sus propios recursos. Siempre es una alianza pública-privada que hace efectiva una solución de impacto. De Buenos Aires a Quebec, y de Barcelona a Moscú, son organismos similares a la Corporación de Aseo Municipal de Santiago (CASA) los que resuelven. Destaca que esta denominación de "CASA" fue sugerida por Félix García Castellanos y Miky Lama, cuando entre Ayuntamiento, empresariado y sociedad civil pensábamos juntos "lo bueno y lo malo de la basura de Santiago".
La entidad CASA es muy buena como aporte a la gestión institucional, pero es muy malo que este organismo no esté funcionando. El PES 2020 estima que la ciudad de Santiago es habitada por casi 800 mil habitantes, los que por el nivel de consumo deben generar diariamente un promedio de unas 950-1,500 toneladas de basura, o sea mas de 2.7 libras de basura por persona. Esto es una gran oportunidad, sólo CASA la puede aprovechar con éxito.
Es muy bueno que se genere esa cantidad de basura, pero es muy malo que el Concejo Municipal de Regidores nunca haya legislado arbitrios y multas para aquellos que lanzan la basura a discreción en la calle. Estimo en más 15 mil las personas físicas, empresas, negocios, buhoneros, pulperías, residentes apartamentos y otros, que violan la Ley de Medio Ambiente y la Ley Municipal todos los días. Si a cada infractor se le pusiera una penalización de 100 pesos, el Ayuntamiento ingresara al menos 40 millones de pesos mensuales, vía las multas que pondrían 100 inspectores ambientales, contratables por este mismo fondo.
Es muy bueno que el empresariado de Santiago y el Ayuntamiento hayan invertido más de 150 millones de pesos en el destino final de la basura, no hay otro grupo empresarial que lo haya hecho, también fueron buenos los avances alcanzados en Rafey con el método Fukuoka, pero es muy malo que hayamos retrocedido en buscar otra disposición final de la basura de Santiago, y peor aun que se deje deteriorar lo avanzado en Rafey con el apoyo técnico de la JICA. Esta gestión del doctor Gilberto Serulle no puede culminar el 2016, sin cerrar Rafey y tener avanzado con una alianza pública-privada, la construcción de un nuevo Relleno Sanitario para Santiago, una solución amigable y que proteja el río Yaque del Norte.
Es muy bueno, que se quiera producir energía de la basura de Santiago, y que la misma fortalezca la capacidad de Santiago de generar energía limpia, pero es muy malo que se confunda la licitación para producir energía, con la Ordenanza Municipal No. 2748-06 que crea la Corporación de Aseo Municipal de Santiago (CASA) como una organización de carácter municipal, de servicio público y sin fines de lucro, responsable del Sistema de Gestión Integral de Aseo Municipal, para gestionar la generación, separación, recuperación, recolección, barrido, transportación, tratamiento y disposición final.
Es muy bueno que se contraten empresas de recolección y transporte, mejor que las mismas hagan negocios con el Ayuntamiento recíprocamente beneficiosos para Santiago; excelente que varias empresas recolecten y separen cartones, papeles y aceites. Pero resulta violatorio de la dignidad humana que estas no doten su personal de uniformes, botas, guantes y bozales, y sobre todo de la debida protección que impone la ley 87-01 en su libro IV.
Es bueno que se aumente la capacidad del transporte de la basura, que se tenga lugares de trasbordo, que mejoremos la capacidad de la flota de camiones tanto pública como privada, pero es malo que estos camiones transcurran sin control, y tiren restos de basura porque su carga no está bien cubierta. Más malo aún es que los conductores hagan negocios, recogiendo un tipo de basura y dejando otra. Peor aun que familias y empresas de Santiago, no separen y clasifiquen los residuos. Sobre todo que no exista un programa de educación popular de gestión de residuos que forme e integre las Cooperativas Barriales al proceso.
Finalmente no vale la pena que la ciudad involucre la Agencia Japonesa de Cooperación Técnica (JICA), la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS), el Centro Panamericano de Ingeniería Sanitaria y Ciencias del Ambiente (CEPIS) y la Cooperación Gallega, entre otras, para que sus pertinentes asesorías no sean tomadas en cuenta, porque periódicamente aparecen funcionarios públicos de todos los niveles (nacionales y locales), que con los residuos sólidos quieran inventar "el hilo en bollito". Que pretendan fantasear fórmulas que sólo tienen validez en lo más recóndito de sus suposiciones sin fundamento y en las abstracciones más metafísicas para resolver un problema.
De acuerdo a la Ley 176-07, resolver el reto o la oportunidad que plantea la basura, le permitirá al Ayuntamiento con el apoyo de la sociedad civil y el empresariado, responder bien al menos en 9 de las 15 competencias propias de los gobiernos locales. Nueve competencias donde la Basura o la Gestión Integral de Residuos, es esencial para un buen Gobierno Municipal.