El pasado noviembre del 2011, el pueblo dominicano fue enterado de las declaraciones ofrecidas (cuasi de forma secreta) en New York por el Señor Presidente Fernández, relativas a la contribución de su gobierno con 40 mil millones de pesos para la campaña electoral, a favor de Danilo Medina.

Además, se hizo saber que el Dr. Fernández solicitaría apoyo a Venezuela a través de su Embajador (quien se encontraba en la ONU) a fin de que se facilitara asfalto para las calles, caminos y callejones, que su gobierno no había tenido tiempo de realizar en los 7 años y 8 meses previos de su gestión.

Todos los dominicanos conocemos que esas acciones, eran cubiertas con fondos públicos (compra de cedulas, donación no solicitada de electrodomésticos, zinc, madera, blocks, etc.) y que, tan olímpicamente, el Presidente Fernández niega.

Luego de ejercer el derecho al voto y en repuesta a la pregunta de una reportera sobre que: si se utilizaban los recursos del Estado en la campaña electoral, el Presidente dijo que no, cuando todo el que tiene ojos para ver, sea que resida aquí o fuera de aquí (amen de las grabaciones) sabe que sí se utilizaron recursos públicos en el certamen electoral a favor de Danilo Medina.  Irónicamente, éste había sido víctima de la misma práctica en sus aspiraciones dentro del PLD del 2008.  En esa oportunidad hizo famosa una expresión cuando dijo “me venció El Estado” (a confesión de parte, relevo de pruebas).

Recientemente y luego de las elecciones, cuyos resultados no son aceptables para el candidato que le “quitaron” la victoria, el Dr. Fernández, en ocasión de una inauguración en Pantoja, atribuyó la elección de Danilo Medina, al buen manejo de la economía, que él ha realizado, no obstante la crisis mundial.

¡Oh Señor Presidente!, se confunde el bienestar y opulencia de la cúpula encabezada por Ud. con el bienestar del pueblo!  ¡Claro!, Ud. y sus funcionarios han hecho de la mentira, un método para pretender callar y anestesiar a la población, y que gracias a su costosísimo poder mediático, nos venden las mentiras como verdades!!!  O bajo la errónea creencia de que “miente que algo queda”.

Las mentiras del Presidente constituyen un ejemplo para sus funcionarios, que igualmente las utilizan, ya sea para negar que no habrá reforma fiscal o que el sol no saldrá, porque lo dijo Leonel.  Y mientras no se le asigne el 4% a la educación, Leonel tendrá razón!!! Qué barbaridad…¿Hasta cuándo, pueblo dominicano?