Uno de los actos mas alabados del presente gobierno son las llamadas “visitas sorpresas” que hace el presidente Danilo Medina, cada domingo, a una comunidad previamente seleccionada por su equipo. Si echamos un vistazo a los datos aportados en la pagina www.manosalaobra.do nos sorprenderemos del poco impacto que dichas visitas, a pesar de ser profusamente publicitadas, han tenido para el campo dominicano.

El presidente Medina ha realizado en 28 meses de gestión unas 88 visitas “sorpresas”, un promedio de 3.5 visitas por mes, en las que ha ofrecido financiamiento para 541 proyectos, 325 de los cuales son catalogados como productivos y 216 como comunitarios, con un financiamiento total ofrecido que suma unos doce mil seiscientos dos millones de pesos de los cuales se han ejecutado unos siete mil cuarenta millones para un 55.86% del total. Esto representa unos doscientos cincuenta y un millones de pesos gastados cada mes en proyectos financiados en las “visitas sorpresas” durante el tiempo que lleva de gestión este gobierno.

Si los entendidos en materia agropecuaria, como mi buen amigo Osmar Benítez  entienden que 251 millones de pesos al mes son la solución a los problemas del campo los felicito, pero a mi me parece que esto solo es propaganda y mucha espuma pero poco chocolate. Si vemos el presupuesto otorgado al ministerio de Agricultura durante la presidencia de Danilo Medina estoy seguro que los lectores comprenderán porque no creo que las “visitas sorpresas” sean el milagro que los oficialistas pretenden endilgarle, pues estos son prácticamente los únicos recursos que llegan al campo.

Durante el año 2013 el ministerio de Agricultura ejecuto un presupuesto de unos once mil seiscientos nueve millones de pesos, que disminuyo a siete mil setecientos noventa millones en 2014 y que para este año fue fijado en unos ocho mil ochenta y cinco millones, pero con el agravante de que de dichos montos se gasta mas del 93% en gastos corrientes y tan solo un 6.38% en gastos de capital, lo que quiere decir que en Agricultura no hay recursos para invertir en el campo ya que todo se lo lleva la hipertrofiada nomina y los gastos corrientes que tiene el ministerio, una política totalmente contraria a la ejecutada por los presidentes Joaquín Balaguer e Hipólito Mejía, cuyos gastos corrientes eran ostensiblemente menores a los gastos de capital ejecutados en dicho Ministerio.

Viendo los números reales de las “visitas sorpresas” nos damos cuenta de que es un ejemplo mas de la incapacidad peledeista para resolver los problemas nacionales y hacernos creer lo contrario en base a publicidad, pero después de desglosar sus propios números no creo que las “visitas sorpresas” sigan sorprendiendo a nadie.