Para muchos de los que nos llevan delantera en el recorrido de los estudios en torno al tema de la sostenibilidad, el término de triple línea base, al que le hemos aplicado una traducción libre (Triple Bottom Line), es de manejo cotidiano e incluso habrá el que se aventure a llamarlo un término desfasado. Para el que no lo conoce y hoy le lee por primera vez puede creernos que el mismo no pierde actualidad, y no pierde actualidad porque certificaciones de sostenibilidad en la edificación como el LEED, mantienen el referido término vigente. Recordemos que LEED es un sistema de certificación de edificios sostenibles, que ha sido desarrollado, en 1993, por el US Green Building Council. (Ver: https://www.usgbc.org/leed).

La triple línea base como concepto fue dado a conocer por John Elkington, cofundador de la firma de consultoría para empresas SustainAbility, cuando publicó su libro en su libro “Cannibals with Forks: the Triple Bottom Line of 21st Century Business” en 1998.

Al hablar de triple línea base, dicho en palabras llanas, se hace referencia a tres tipos de recursos y el impacto que, a nivel de sostenibilidad, tiene un  producto, en este caso un edificio. Esto recursos son el capital social, el capital natural, y el capital económico. Al hablar de capital, se habla de la creación o preservación de un valor y de la relación de ese capital con la trama arquitectónica.

Cuando hablamos de capital social lo estamos haciendo de las personas y cómo todos los costos y beneficios relacionados al proyecto deben repercutir de manera positiva sobre estas personas. Dicho en propias palabras de los documentos LEED: “Todos los costos y beneficios para las personas que diseñan y construyen en la comunidad local, que viven y trabajan en ella y que la constituyen, y que se ven influenciados, directa o indirectamente, por un proyecto”.

Al referirnos al capital natural, estamos hablando de la relación sostenible entre el Planeta y el organismo arquitectónico. Tomamos nuevamente un fragmente de texto de los documentos LEED: “Todos los costos y beneficios de un proyecto en el entorno natural, a nivel local y global”

El capital económico, supone lo que claramente se entiende con el término, es decir, la implicación de, en palabras de LEED: “Todos los costos y beneficios económicos de un proyecto para todas las partes interesadas (no solo el propietario del proyecto).”

Lo que se busca, dentro de mundo de las certificaciones LEED, es dar la garantía de que los edificios puedan generar para los stakeholders (agentes implicados). Esto quiere decir que si un edificio genera valor para los usuarios, es sostenible en términos medioambientales y además en cuanto a costes económicos es y ha sido eficiente en el proceso constructivo y lo sigue siente durante su uso, ha cumplido con la Triple Bottom Line.

Continuaremos con el tema…