Como vamos a hablar de temas fundamentales de nuestra existencia, es prioritario hablar de qué es la realidad y de nuestra capacidad para conocerla.

Antiguos pensadores se ocuparon del tema y existen numerosas corrientes filosóficas que intentan afirmar o negar la realidad, o al menos nuestra capacidad de percibirla (realismo metafísico, idealismo, escepticismo, dogmatismo, etc.), pero no vamos a entrar en esas clásicas polémicas.

Normalmente entendemos que todo lo que conocemos, lo hemos descubierto por los cinco sentidos conocidos.

Al ver,  “no vemos los objetos”. Lo que en realidad vemos es el reflejo de la luz cuando “rebota” en la superficie de dichos objetos. En tus edades más tempranas, tuviste que tocar, oler, llevarte cosas a la boca y recibir la orientación de tus cuidadores, para entender qué era lo que “veías”.  Para ver algo: tienes que estar despierto, con los ojos abiertos, haber suficiente luz, que tu estructura visual completa esté sana y que puedas entender lo que estás viendo. Además para que captes ese reflejo de la luz, tiene que estar dentro del espectro visible para ti. Los colores que puedes ver o espectro visible, presentan vibraciones electromagnéticas que oscilan entre 400 y 750 nm, debajo de 400 nm están los rayos ultravioletas y por encima de 750 nm, los infrarrojos, ambos invisibles para nosotros. Lo que quiere decir, que no puedes ver algo aunque esté frente ti, si está en esas frecuencias vibratorias.

Algo similar pasa con nuestro espectro auditivo, que oscila entre 19 Hz a 19 Khz, así podemos ver que hay silbatos que tu perro puede escuchar y tú ni te enteras.

La visión y la audición, son los sentidos que más utilizas para conocer, por eso los hemos comentado.

El conocimiento científico solamente es posible, en relación con la información que capten tus sentidos, ya sea de forma natural o artificial.

Además de nuestra percepción sensorial, disponemos de avances científicos y tecnológicos que nos han permitido relacionarnos con una realidad invisible para nosotros. Por ejemplo, las lentes han hecho posible que veamos

desde gérmenes microscópicos, hasta otras galaxias. Equipos electrónicos han  permitido que ondas electromagnéticas de muy alta frecuencia, sean “traducidas” a frecuencias vibratorias que puedan ser visibles o audibles para los humanos (radio, televisión, internet).

Siempre hemos creído conocer bien, realidades como: la materia, el tiempo y el espacio. Hoy en día, la física moderna, a través de la teoría de la relatividad y la mecánica cuántica, nos dice que prácticamente nada es como creíamos. El tiempo es relativo e incluso viajar en el tiempo se considera que pudiera tener una base teórica. Se nos ha dicho que el Espacio es curvo y que es infinito. Pero además, que todo lo que conocemos es energía, ya que la misma materia es una manifestación temporal de la energía. Incluso, Stephen Hawking habló de “universos paralelos”, que obviamente desconocemos.

Hemos comprobado que percibimos un estrecho segmento de la realidad. Hay quienes al descubrir que la Tierra es redonda se sienten sabios, otros en cambio, impresionados al ver más allá, se conmueven ante los misterios del Universo.

Para finalizar, debo decirte que los humanos a través del tiempo, hemos sido capaces de intuir realidades, que no habrían podido ser captadas por nuestros sentidos conocidos. El mundo real no es tan reducido como habitualmente creemos. Tú eres quien decide cuáles serán tus límites. Los dos pasos principales para aprender son: abrir tus ojos y recordar. Hemos estado dormidos y viviendo lo irreal. Ahora es preciso que tú seas real, no tienes que copiar a nadie, debes ser realmente tú. Ya la luz está en tu interior: ¡escúchala!