" No aspires jamás a la vanidad de ser rico;
estarías contribuyendo que hubiesen pobres "
Pitágoras.
Cansado de leer politólogas que apenas ocultan su repeluz al partido blanco, aunque quieren analizarlo con bisturí de Temple, atónito un poco por todo lo que leo, al respirar hacia el cielo mientras lllovia este bello domingo encapotado, la computadora solita dirigió sus giros a una noticia que no había leido: una donación de pulsera de un oro llamado morocota.
He visto fotos, abrazos, pequeñas lágrimas que nunca faltan y toda la cursilería de alguien que ya bien no se ha investido de Vicepresidenta y ya la avaricia y la vulgar glotonería del poder tropical seudomonárquico le hace decir, que será Primera Dama de nuevo en el 2016, tomadura de pelo, que la periodista Jatna Tavárez hubo de quedarse enrojecida y muda, como era de esperarse…
Con buenas intenciones pensé de inmediato en la famosa historia de Troya, en la leyenda atribuida a Homero en la Ilíada, cuyo sentido de la acción y ritmo narrativo todavía hoy son dignos de los mejores estudios.
Se debe recordar que los Griegos entraron a Troya en el famoso Caballo, que era un obsequio cuyo objetivo era lograr que abrieran la gran puerta de la ciudad…
Griegos y Troyanos hace miles de siglos armaron su historia en torno a un Caballo gigante e inocente, de leyenda de cara impávida y remilgosa, opaco sin brillo, apenas iluminado por la Luna.
Los dominicanos y dominicanas del siglo XXI hemos logrado sintetizar la leyenda en una Pulsera, más cómoda, discreta en sus dispositivos de control y reseña, con jacuzzi, guardaespaldas, teléfono móvil, observatorio de calidad para cósmeticos y sobre todo: un telecospio que gira en dirección hacia donde hay pobreza extrema, velorios, gente necesitada y que llore en abundancia cuando le ayudan, personas que estén dispuestas a recibir un curso de cómo abrazar personas investidas en alta posición de poder, es decir, que sepan hacer genuflexión tipo Monarquía del siglo 17, para más señas.
La Pulsera en cuestión, nuevo artefacto de post modernidad según la Comunidad de inteligencia internacional, sin embargo para voces más simples y sin malicia, la donante: " es un pedazo de historia, que conservo en su cofre original ".
Un elemento esencial que debe tener una Pulserita de Troya, es aceptar humedades lacrimales según tipo de lágrmas, veamos :
1, Lágrima cocodrila A) Para Velorios pobres de rápida duración, fuin, fuan, se fueron, fin de lágríma.
2, Lágrima cocodrila B) Actos de homenajes, agradecimientos o promesas de ayuda. Mayor duración
3, Lágrima cocodrila C) Emociones celestiales, cuando se evidencia el mandato de Dios en su acción, incluye hipíos, sacudida de nariz, moco discreto y limpiado a tiempo, queda bien, es lágrima de largo alcance, ojo como el Cold 45.
Y como la gente es tan mala intencionada y envidiosa, (qué vaina), nadie quiere entender que la Pulsera de Troya es un bello símbolo entre el otro mundo y este: el personaje femenino en cuestion tiene esa constante funeraria, tocada por Dios, suele ser medium entre territorios de vida y muerte, por eso de repente la dueña de la Pulsera agrega sin empachos: "No quiero irme de este mundo, sin que la Primera Dama, reciba de mis manos este pedazo de historia "… El resto ya se sabe.
En cierta manera, la anciana bonachona solícita en donar heredad, quizas sin conocer a Don Alejo Carpentier, confiesa ya feliz del encuentro, que su reyno no es de este mundo y confia que la Pulserita de Troya pase a formar parte de un patrimonio especial, porque al contrario de lo que las malas lenguas y Marcos Martinez pudieran pensar: esa Pulsera no es patrimonio nacional, ningún Museo estatal tiene competencia para reclamarla porque era una posesión personal de la donante, en otro lugar del mundo, de todos modos , mecanismos legales hubieran obligado que dicha pulsera fue parte de los objetos de la historia nacional de un país, no es el caso nuestro, sigamos.
Así las cosas la Pulsera de Doña Trina de Moya, audaz en versos maternales (Venid los Morados del Campo y la Ciudad, entonemos un himno de intenso oro ¿filial?) que todos hemos cantado alguna vez, pero al derecho: Venid Los Moradores del Campo ya la Ciudad, entonemos un himno de intenso amor filial. Doña Trina, al menos, eso nos dejó: emociones del alma…
Hacia el futuro no creo que de la Pulserita de Troya tenga versiones musicales tipo la Cartera (" Se me Perdió la Pulsera, ya no tengo más dinero "…). Porque la Pulserita de Troya nunca se verá en apuros.
Solución de enigma, ¿Por qué de Troya la Pulserita?…
La respuesta: Buscad a Homero, solo él pudiera explicar el efecto multiplicador de la Pulsera de Troya, la diferencia entre el Caballo de Troya y La Pulserita de Troya, en cuestión de meses se verá la razón real de este bautizo premonitorio, para las futuras crisis políticas dominicanas, entre el gobierno de la sombra, no griegas y el gobierno Danitroyano que empujado por Félix Bautista (que no es Aquiles) aceptó el regalo envenenado, que que las razones de Estado corporativo impusieron: grecoacompañante de boleta…
Una simple anciana, sin saberlo, montada en su buena fe provinciana de ultimos deseos, ayuda, como Casandra que no sabe que es Casandra, a descubrir el profundo secreto de la Pulserita de Troya.