Esta Columna Estriada se dignifica y honra al copiar y reproducir las letras enaltecedoras, elaboradas por el arquitecto José Enrique Delmonte, presidente de la Fundación Palm, para participar en el foro-panel Espacios UNPHU/ Marginalia el Miércoles 2 de abril de 2014

"Soy de la generación de la posguerra de Abril de 1965 cuando la sociedad dominicana estaba en profunda crisis. Eran tiempos de mitos y leyendas, de heroicidades y sacrificios, de limitaciones y proyectos…

Fue la etapa donde SD se definió como metrópolis y protegió su centro histórico. Esto último no fue fortuito: participaron muchos arquitectos que tuvieron la visión, el coraje y la firmeza para emprender esa tarea de rescatar ese perímetro fundacional

Muchos de los retos nacionales de esos años han sido superados o en proceso de superación: la crisis política, la social, el transporte, la energía, la educación, la democracia, etc. Y sin embargo, el patrimonio cultural dominicano se encuentra en una etapa de dificultades y retrocesos. Hace falta muchas cosas, recursos y decisión política. A pesar de tantos esfuerzos, el tema patrimonial ha reducido su participación en la opinión pública: se pierden elementos a diario y se deterioran todos. Apenas se sobrevive

La intervención en la Puerta del Conde es un hecho que nos reúne para la reflexión y entendimiento. Por eso considero pertinente fijar los siguientes criterios:

–          El problema no es si el enlucido estuvo o no estuvo antes.

–          El problema no es si es bueno enlucir o no

–          No es cierto que la conservación es sólo un tema histórico

–          No es cierto que la conservación es sólo un tema técnico

–          No es cierto que la conservación es sólo un tema de instituciones públicas

–          Es todo y más que eso.

–          Es un tema de apropiación y compromiso de toda la sociedad

–          El patrimonio le pertenece al pueblo y los técnicos debemos corresponder correctamente a esa propiedad colectiva

–          La conservación es uno de las especialidades más complejas de la arquitectura y requiere mucho conocimiento y sensibilidad

–          Las intervenciones no pueden estar vulnerables a improvisaciones, ni a riesgos de desaciertos, ni a las buenas intenciones de sus actuantes

–          Existen muchos casos universales donde los técnicos han provocado más daño que antes de la intervención. Refiérase el caso de una pintura del siglo XIX llamada “Ecce Homo” en el santuario de Borja, España (http://elcomercio.pe/mundo/actualidad/anciana-decidio-restaurar-pintura-historica-noticia-1459316)

En la intervención de la Puerta el Conde queda de manifiesto que:

–          hubo rapidez

–          hubo improvisación

–          faltó un estudio técnico de la patología

–          no hubo consultas previas a técnicos ni especialistas

–          hubo escasez de mano de obra especializada

–          se ha justificado la intervención con criterios subjetivos

Mi hijo menor -perteneciente a la generación del entretenimiento y la tecnología- me dijo que este tema de la Puerta del Conde no es tan importante. Tuve que explicarle que la sociedad se ha visto lesionada en su memoria icónica, un valor primordial del patrimonio, que ha recibido un impacto muy fuerte sobre su simbología, quizás el elemento más significativo de la dominicanidad (punto de reunión de tantas luchas sociales y políticas). La papeleta de 100 pesos en su reverso tiene esa imagen.

No es cierto que la gente se acostumbrará a esa nueva imagen y se olvidará de la anterior.  No lo hizo con la sustitución de la glorieta del parque Independencia, no lo hizo con el hotel Jaragua, no lo hizo con muchos inmuebles y lugares patrimoniales a nivel nacional (Puerto Plata, Santiago, La Vega, San Pedro de Macorís, Pimentel, Montecristi). No lo hizo con Samaná que fue borrado por completo. La huella queda y se hereda (y la herencia está cada vez que vemos una imagen de esos inmuebles desaparecidos). La gente se acostumbra a lo bien hecho, a lo que le suma a su significado y a su sentido de pertenencia.  La gente reclama y espera que se preserven sus símbolos y está atenta, desde su derecho democrático, a que se resarce el daño que ha recibido.

El patrimonio cultural es un tema de permanencia, de futuro. A pesar de la inmediatez del presente, la volatilidad del Facebook, Instagram o Twitter y del relativismo de la posmodernidad. A pesar de todo ello, el tiempo es una dimensión inalcanzable que solo comprendemos cuando fijamos momentos y lugares que nos recuerdan nuestra humanidad." Fin del trabajo del Arqto. JED

NOTA: Debo agregar que en ese Foro-panel, con la sola excepción del autor de estas letras, todos los restantes, mujeres y hombres, fueron asalariados del gobierno por lo que se hizo comprensible, para la concurrencia, la defensa realizada por todas y todos, de los burdos trabajos realizados contra el Baluarte del Conde, identificados por una estudiante, esa tarde, como una agresión.