La prueba más grande de valor

En este mundo, es saber sobrellevar

Una derrota sin perder el ánimo.

R. Ingersol.-

Desearía elevarme por allá, en la misma cima del Pico Duarte y parodiando, cual si fuera el Padre Montesinos, cuestionar a todo pulmón; ¿Es acaso que no sentís? ¿Es acaso que no se dan cuenta del crimen que están cometiendo contra esta Nación? ¿Es que en realidad consideran que sus argumentaciones y acciones fantasiosas, por demás recubiertas de una sucia corrupción, aún son creíbles dentro de este pueblo? ¡No j..an!

Su ingenio para inventar se ha convertido en una terrible enfermedad que los hace creer todo aquello que sale por su boca: Que las famosas “Visitas” han impactado significativamente en la reducción de la pobreza, eso dicen pero, los estudios dicen que no; que las mismas han generado miles de empleos en la producción agropecuaria, pero quizás se refieran al empleo de la mano de obra haitiana; que el aporte a la producción ha sido enorme desde el inicio de las famosas visitas, pero me parece que se quieren referir al incremento de la importación de alimentos y el beneficio particular que generan esos “permisos”, porque hasta con los agrónomos es más fácil encontrarlos en las ciudades que asesorando a los productores en los campos.

Quizás a esto fue que se refirió la hermana del principal, al decir que tuvo contactos con unos comerciantes que han multiplicado por mil sus ganancias y que por esa razón, más los empleos que producen las apariciones mágicas, es que deben de continuar haciendo lo mismo y por otra temporada más, por lo menos. ¿Recuerdan el personaje aquel y por demás “representante”, que le dieron la construcción de la carretera Cazabito-Constanza y gallardamente manifestó que el dinero lo gastó en la campaña política? Pues es otro de los que expresa lo bien que está funcionando esta cosa que llaman gobierno.

Y como en todas partes se cuecen habas, ahora nos encontramos con que para paliar la sequía se están haciendo enormes gastos que en nada contribuyen a producir o dejar de gastar una sola gota de agua. Hablar de las Presas y Embalses que se necesitan construir con urgencia para en realidad paliar el problema, es peor que decir una herejía.

En vez de eso, el negocio de los camiones repartiendo agua sin siquiera hablar sobre la calidad de la misma, está más que claro que deja más beneficio para los que están manejando esta crisis, perdón, que eso es una mala palabra a los oídos de estos funcionarios, mejor digamos, escasez momentánea de agua.

Dentro de este tenor, Coravega, organismo encargado del asunto del agua en la Provincia de La Vega, incluyendo Jima y Constanza, llevó a cabo un “Concurso” para licitar el cobro del agua en estas comunidades y eso, está bien. Y claro, no tenemos que hablar sobre ningún tipo de intríngulis en el mismo y, mucho menos, del tamaño de la empresa Colombiana que ¿lo ganó? Pero, hay que poner a funcionar la increíble maquinaria de propaganda del gobierno y darle algo para que las bocinas llenen todos los espacios posibles para convencernos de que en realidad están en resolver el problema de la desgraciada sequía que nos azota.

Por y para eso, se destapan con un gasto mayor a los cuarenta millones de pesos en camionetas, motores y otros equipos para contrarrestar la inexistente “crisis del agua”, paseando por la Provincia y sus dos Municipios estos equipos, que solo serán vistos el tiempo que duren las autoridades en el acto de presentación. No sé si cuando esto escribo ya se produjo el periplo de los equipos por toda la Provincia, con el único fin de destacar la falsa ilusión de que los lugares visitados se quedaran con los mismos.

No sé si esto está bien o no; si la referida Compañía fue la ganadora en buena lid, lo que sí sé es que esto tiene un tufo de política ineficiente y de engaños que no tiene siquiera padre. Porque se han hechos expertos jugando con premisas para crear falsas ilusiones: ¿Qué están o existen los equipos? Cierto. ¿Qué se van a utilizar como lo quieren presentar? Falso. ¿Qué la Compañía ganó la licitación? cierto.  ¿El cómo apareció, ganó y si hubo alguien o algo que inclinara la balanza? Humnnn quizás, no sé. ¡Sí señor!