Desde Israel

La izquierda en Israel

Por Uri Avnery

Para la izquierda, la paz no es un simple marco político formal sino un profundo proceso de reconciliación que requiere que cada parte debe mostrar respeto por la cultura, la tradición y la historia de la otra.

Me han preguntado que significa el concepto “izquierda” en Israel. Pensé que podía responder fácilmente esta interrogante, pero me di cuenta de que era un trabajo arduo.

Es fácil decir qué no es la izquierda. La izquierda es lo opuesto del fascismo, la doctrina de que la nación es la cosa más importante y que el pueblo no es más que las células del cuerpo de la nación.

La izquierda también es lo contrario a la ley religiosa Ortodoxa Judía, la cual señala que no hay que salvarle la vida a un no-judío durante el Sabbath. La izquierda es igualmente lo opuesto al comunismo en su forma soviética, que convirtió a toda la gente en engranajes de una máquina destructiva.

La izquierda es humana. La izquierda cree que los seres humanos son lo más importante. El Estado se basa en un acuerdo entre todos los ciudadanos y el Estado no tiene significación mística, nacional o religiosa. Para la izquierda, la nacionalidad es un entorno cultural y político que le da a la gente una sensación de pertenencia, de acuerdo con su propia y libre voluntad.

La diferencia entre la izquierda y la derecha es la diferencia entre lo espiritual y lo emocional, de donde se derivan las diferencias prácticas. El izquierdismo es una cosmovisión que abarca todos los ámbitos de la vida.

En Israel, a causa de las circunstancias especiales bajo las cuales el Estado fue establecido y existe, la diferencia entre la izquierda y la derecha no es la misma que en otros países. En el mundo más amplio, los conceptos de izquierda y derecha se definen en gran medida según las diferencias en la percepción social. En Israel se definen, en primer lugar, por la relación de cada uno con el proceso de paz y la ocupación. Una persona no puede ser de izquierda si respalda un régimen de ocupación y represión.

La izquierda desea la paz. Ve a la segunda nación de Israel ‒la nación árabe Palestina‒ como una nación hermana. Rechaza totalmente la ocupación, que es inhumana por su propia naturaleza.

La izquierda se esfuerza por lograr la paz entre israelíes y palestinos. La paz no es solamente un marco objetivo formal sino un profundo proceso político de reconciliación en el que cada parte debe mostrar respeto por la cultura, la tradición, la historia y los deseos de la otra parte. Esta será la norma en la paz abarcadora árabe-israelí que viene después.

Puesto que la izquierda cree en el derecho de cada nación a la libertad y la independencia, se esfuerza por la coexistencia de las dos naciones de Israel, cada una un Estado en el que se respete su esencia política y cultural. Para la izquierda, el movimiento de los asentamientos es un desastre moral y político, porque su principal objetivo es tomar el control del país entero, evitar la paz y llevar a cabo una limpieza étnica. La izquierda cree que la frontera entre los dos estados debe abrirse con la esperanza de que se fortalecerán entre ambas.

La izquierda quiere que Israel sea un miembro de la familia de naciones, fiel a la ley internacional, y un socio de pleno derecho en la lucha por un orden mundial que impida la guerra y la guerra civil, y que salve al planeta y ponga fin a las enfermedades, el hambre, el sufrimiento y la ignorancia.

La izquierda también apoya la justicia social y la responsabilidad mutua. Toda persona tiene el derecho de utilizar sus capacidades al máximo. Debajo hay una red de seguridad que garantiza un nivel decente de vida para los débiles, los pobres, los discapacitados y los desafortunados.

Una sociedad de izquierda se basa en la igualdad entre hombres y mujeres, judíos y árabes, Ashkenazim y Mizrahim, miembros de todas las religiones y de ninguna, sin discriminación por razón de orientación sexual. Una sociedad de izquierda les asegura a todos los niños la posibilidad de vivir en condiciones de equidad; todos los niños tienen derecho a una educación moderna, igualitaria y abierta al mundo. Una sociedad de izquierda trata a los refugiados y a la mano de obra compasivamente, los integra en el mercado de trabajo y les permite vivir como seres humanos.

Una sociedad de izquierda se basa en la separación total de la religión y el Estado. Existe el matrimonio civil y el divorcio, y toda persona tiene el derecho de unirse o salir de cualquier religión. Todos los hombres y mujeres viven de acuerdo con su propia fe.

Toda persona que comparta el cumplimiento de este ideal en espíritu y en obra, todos los días, pertenece a la izquierda israelí.

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