Trazos del pensar

La institución teatrológica

Por Odalís G. Pérez

Las líneas de comprensión de un proyecto teatrológico suponen un enmarque interdisciplinario, intra-disciplinario y transdisciplinario, lo que implica siempre una orientación técnica, sistémica y poética de la teatrología. Las conjunciones de la representación o producción del conocimiento teatral se afirman, sin lugar a dudas, en un proceso escénico, un proyecto teatral o escatológico.

Lo que el teórico italiano Marco de Marinis denomina “Lineamientos de una nueva teatrología”, es el planteamiento de instancias transdisciplinarias asumidas desde la perspectiva de las ciencias humanas, las ciencias sociales, las ciencias culturales y las ciencias simbólicas.

De ahí que la actual teatrología parte y asume, según de Marinis, de un marco abarcante que supone dominios tales como: la sociología, la antropología, la historia, la historiografía, la semiótica, la retórica y la iconografía. Estos dominios que ya se han hecho frecuentes en el contexto de la teatrología de la segunda mitad del siglo XX hasta nuestros días, admiten también fuentes, lecturas, construcciones, reconstrucciones y formas culturológicas diversas.

De ahí que dominios como la estética teatral, la hermenéutica teatral, la teatrografía, el análisis del discurso teatral, la crítica teatral y la escenología produzcan un vínculo constructivo, reconstructivo, fronterizo y transfronterizo en el orden espectacular.

Desde luego, las instancias de cualquier discurso teatrológico marcan los recorridos internos y externos de la institución espectacular. El texto teatral, el actor, el director, el dramaturgo, el escenógrafo, el crítico y el teórico teatrales imponen su sello interpretativo a partir de las imágenes creadas de una propuesta dramatúrgica y escénica.

Ligar la teatrología con la búsqueda de las ciencias humanas y sociales implica no solo posicionamientos, sino, lecturas, metalecturas textuales, iconográficas, traductoras, inductoras o abductoras. Lo que significa una visión comunicadora, mediadora y significante donde el cuerpo, la voz y la genealogía teatral, la comprensión y la metacomprensión de los universos dialógicos y representacionales marcarán las pautas, instrucciones y productividades generadoras de discursos teatrales mundializadores, regionales, hemisféricos, continentales o subcontinentales , entre otros.

En este sentido, una traductología teatral que asuma los diversos laboratorios y lenguajes del teatro, debe activar un campo de expresiones, análisis, visiones, estructuras y metaestructuras espectaculares, a la luz de un campo identitario y pluralizador de los diferentes sujetos escenológicos.

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