Desde la Segunda Guerra Mundial, con la repartición de los científicos misilísticos alemanes entre el Bloque Occidental y el Bloque Soviético, se creó una competencia. Algunos recordamos cómo el Presidente Kennedy desafió a la sociedad norteamericana de llegar a la Luna ante el “atrevimiento” de los soviéticos de poner un hombre alrededor de la Tierra.
En esta ocasión, el mundo cibernético ha inundado el orgullo nacional estadounidense y Obama ha lanzado el reto a la sociedad norteamericana de producir una supercomputadora que maneje un trillón (un 1 seguido de 18 ceros) de operaciones en un segundo, frente al atrevimiento de China de poseer la mayor supercomputadora del mundo actualmente, la Tianhe 2, con una superba capacidad de 33.863 petaflops de velocidad de procesamiento en comparación con el super-baby estadounidense propuesto por Obama.
Según Wikipedia: “Una supercomputadora o un superordenador es aquella con capacidades de cálculo muy superiores a las computadoras corrientes y de escritorio y que son usadas con fines específicos. Hoy día los términos de supercomputadora y superordenador están siendo reemplazados por computadora de alto rendimiento y ambiente de cómputo de alto rendimiento, ya que las supercomputadoras son un conjunto de poderosos ordenadores unidos entre sí para aumentar su potencia de trabajo y rendimiento. Al año 2011, los superordenadores más rápidos funcionaban en aproximadamente más de 1 petaflops (que en la jerga de la computación significa que realizan más de 1000 billones de operaciones por segundo).” (Ver el enlace siguiente para el texto completo: https://es.wikipedia.org/wiki/Supercomputadora)
Las supercomputadoras se utilizan para abordar problemas muy complejos o que no pueden realizarse en el mundo físico bien, ya sea porque son peligrosos, involucran cosas increíblemente pequeñas o increíblemente grandes. A continuación damos algunos ejemplos:
Mediante el uso de supercomputadoras, los investigadores modelan el clima pasado y el clima actual y predicen el clima futuro.
Los astrónomos y los científicos del espacio utilizan las supercomputadoras para estudiar el Sol y el clima espacial.
Los científicos usan supercomputadoras para simular de qué manera un tsunami podría afectar una determinada costa o ciudad.
Las supercomputadoras se utilizan para simular explosiones de supernovas en el espacio.
Las supercomputadoras se utilizan para probar la aerodinámica de los más recientes aviones militares.
Las supercomputadoras se están utilizando para modelar cómo se doblan las proteínas y cómo ese plegamiento puede afectar a la gente que sufre la enfermedad de Alzheimer, la fibrosis quística y muchos tipos de cáncer.
Las supercomputadoras se utilizan para modelar explosiones nucleares, limitando la necesidad de verdaderas pruebas nucleares.
En términos comparativos, las dos siguientes al Tianhe 2, son los norteamericanos Titan de Cray Inc. y el Sequoia de IBM Corp. con capacidades inferiores a una velocidad procesamiento de 18 petaflops, un poco el 60 % de la supercomputadora china. La siguiente es la japonesa “K Computer” de Fujitsu. Para un comparativo ir al enlace del país para ver el gráfico entre los diez supercomputadores en el mundo: http://elpais.com/elpais/2015/08/05/media/1438799846_283533.html.
Obama no es tonto. Al igual que el Papa Francisco, él ha iniciado grandes proyectos que marquen su legado, y en materia medioambiental, frente a la Conferencia de Paris sobre el Cambio Climático, este anuncio se relaciona con la capacidad computacional necesaria para estudiar la evolución del cambio climático para el fin del siglo XXI. El potencial de un equipamiento con estas potencias también sería importante para otro proyecto que él ha impulsado: la medicina personalizada, ya que sólo así se puede probar los miles de moléculas almacenadas en memoria, para experimentarlas de acuerdo al perfil genético de cada paciente.
Estas posibilidades están en el reportaje de El País, en el enlace siguiente:http://tecnologia.elpais.com/tecnologia/2015/08/06/actualidad/1438861261_958750.html.
Estamos llamados a presenciar una nueva carrera científica que podría traer una nueva revolución tecnológica: ya que la “sociedad de la información” que vivimos hoy es producto del impulso científico-técnico proporcionado por la Segunda Guerra Mundial.
Creará un nuevo paradigma científico. ¿Podremos los dominicanos modelar nuestro sistema educativo para alcanzar o siquiera ponerse en la onda de este paradigma? Desafortunadamente, estamos hablando de renovar la educación dominicana de acuerdo a los paradigmas desarrollados en el siglo diecinueve. Obama nos ha puesto en China la pelota de la modernización científica…