En blanco y negro, y a todo color, La Frontera documenta fotográficamente la pasión de Nancy Durrell McKenna por los personajes y la vida cotidiana de varias comunidades fronterizas. Quienes tienen aún la nebulosa concepción de que en esta área de la isla sólo subsisten seres condenados al olvido y los malos recuerdos, verán con sorpresa que más que esperanzas, este trabajo nos presenta los logros que dichas comunidades han conseguido gracias a la gestión organizada de sus miembros.
El libro está estructurado en torno a las diferentes vertientes de desarrollo autosostenido que promueve desde hace veinte años la Fundación para el Desarrollo Comunitario (FUDECO). FUDECO es una agencia nacional de desarrollo social establecida originalmente en 1976, gracias al respaldo de Save the Children-USA. En 1979 se convierte en agencia nacional miembro de la Alianza Internacional Save the Children. En el prólogo de La Frontera, Horacio Ornes Heded, director y fundador, de esta ONG, explica: “Hemos introducido la idea de que la solución no está en esperar dádivas ocasionales del Gobierno, y que lo que no tiene límites no es la legendaria paciencia del campesino sino lo que una comunidad organizada puede lograr por ella misma.”
Este es el objetivo principal del lente de Durrell. Para ella, la Frontera y FUDECO son dos palabras sinónimas: “Yo entiendo la Frontera gracias al trabajo que FUDECO está haciendo: los acueductos, el secado de frutas, las estufas lorenas, la educación, el fomento de las microempresas, la conservación de suelos, etcétera.
En las 153 magníficas fotografías de Durrell MacKenna, las fronteras entre el color y la monocromía, entre la sociología y el arte se entrecruzan con la habilidad propia de un extenso ejercicio profesional, que la ha hecho ganadora de importantes premios internacionales. Los olvidados de Soweto, Australia, Camerún, Beijing, Filipinas, Lesoto, Tailandia, Zimbabue y de la República Dominicana, entre otros, han encontrado a través de la Leica de Durrell una presencia inestimable en la memoria visual de sus respectivas sociedades. O mejor dicho „las olvidadas”, porque es la mujer la protagonista indiscutible de la obra de la artista.
La mujer de la Frontera, dice Durrell, carga sobre sus hombros el mismo paquete programático, el mismo leitmotiv que sus compañeras de género en cualquier lado: “Todos los problemas de la pobreza son iguales”.

Raúl Recio. Sin Título, de la serie "Yo estoy aquí pero no soy yo" (1986-2000)
RUMBO, DEL 19 AL 25 DE FEBRERO DE 1997.