Craso error, dejar pasar

el tiempo, solo observando

su pasar.-

Si alguien me dijera aún sea en sueños, que después de las próximas elecciones se podría producir la tan esperada revolución moral o cambio total del rumbo que hasta ahora hemos llevado como Nación, que brotará por encima de todos los miedos o compromisos contraídos para poder ostentar el Poder, en ese preciso momento sentiría que los motivos para existir no han perecido.

Pero, sé que pido o aspiro a mucho. Y es que nada cambia cuando ha logrado encontrar una posición de estabilidad a menos, que aparezca una fuerza que lo presiona hacia un cambio de dirección o una caída. Pero al parecer, vivimos en el mito de que existen seres con un destino histórico, o ser un predestinado, cuando este concepto solo está basado en supersticiones sin ningún valor que lo sustente fuera de la manipulación de hechos y figuras, que por medio a la manipulación de los sentimientos humanos, hacen creer que el curso de la historia está sujeto a métodos científicos, cuando en realidad la predicción del comportamiento humano, es todo lo contrario.

Se aferran al Poder de tal forma y manera que llega a obnubilar hasta el pensamiento de aquellos que pueden o no pensar, porque por razones meramente lógicas, es imposible predecir el curso futuro de la historia. Es esta, precisamente, la situación que padecemos, donde un grupo se considera predestinado a ser dueños  del país, por encima de leyes y principalmente de la considerada como la más fuerte; La Constitución. Son los mismos que criticaron, ferozmente, a quien refiriéndose a esta ley, manifestó que era solo “Un pedazo de Papel”, y ahora “ellos”, la han utilizado hasta como un pedazo de papel sanitario.

Dicen algunos estudiosos, que no puede haber una teoría científica del desarrollo histórico que sirva de base para la predicción histórica, pero ahora, juegan una serie de políticos que apuestan en base a dinero –sin catalogar la obtención y pureza del mismo- a todo lo contrario, apuestan a que son y serán porque están destinados a gobernar esta media Isla, por lo menos 40 años más.

Unos llamados asesores, principalmente extranjeros, duchos en el arte de la mentira, el engaño y manipulación de actos corruptos mediante una publicidad engañosa, perversa y corrupta, ha podido penetrar en los cerebros de estos engendros políticos, haciéndoles creer hasta por cuestionadas encuestas, que ciertamente son unos predestinados para dirigir hegemónicamente, junto a sus familiares más cercanos, los destinos de esta Nación, cual si fuese una herencia.

Tanto unos como otros, endiosados por estos asesores y otros aduladores, muy a pesar de ser personas instruidas y de unas raíces de supuestamente revolucionarias, obvian que la política y los asuntos sociales son tan antiguos como las mismas ciencias científicas, donde parecía que la ciencia de la sociedad progresaría más que la ciencia de la naturaleza. Pero, como expresa Karl Popper, en “La Miseria del historicismo”, de que con Galileo y Newton, el desarrollo de las demás ciencias, sobrepasó las sociales, porque desde los tiempos de Pasteur, -el Galileo de la biología- las ciencias biológicas no han cesado de crecer, pero, las ciencias sociales, al parecer, no han encontrado aún su Galileo, aunque nuestros políticos consideren lo contrario y crean todavía en que son predestinados.

Estos políticos, consideran y confunden el principio o supuesto de la Física, de que en circunstancias semejantes ocurrirán cosas semejantes, y esto es cierto pero, no en el comportamiento o proceder futuro del Ser humano. Me parece que es este el mayor error que están cometiendo quienes nos gobiernan y pretenden continuar haciéndolo. Es imposible, que llevando a cabo todas estas acciones corruptas; faranduleras; indolentes y por demás, el juego abusivo con las necesidades de las clases más desposeídas, se pueda esperar un resultado similar al que otrora han obtenido. Pronto veré si yerro o atino. ¡Sí señor!