Santo Domingo, República Dominicana.-Fito y sus amigos acordaron una pequeña fiesta para celebrar conjuntamente la Navidad y el Año Nuevo, analizar los principales problemas del país y comerse un puerquito, que precisamente por ser tal no dijo "ni pío", pues en ese caso habría sido un pollito. El encuentro festivo tuvo lugar en el patio del taller de Trinquete, el mecánico que todo lo que le dicen lo asocia a su oficio.

La tertulia, como todos habrán imaginado, comenzó con unos "directos al hígado", picadera de salami con yuca y merengues de un "perico ripiao", cuyos integrantes aceptaron tocar a cambio de los tragos que se brindarían.

El primero en hablar fue Fito, quien explicó que originalmente pensaba celebrar el encuentro en su casa, pero cambió de idea por una rabieta de su esposa Fina. Sucede que  Fito había comprado unas tilapias, que Fina  frió con mucho gusto. Pero ocurrió que al pasar por una pecera instalada en la sala, Fito por poco logra que los pececitos murieran de un infarto al preguntarles, mostrándole las tilapias fritas: "¿Quieren un chin?". Fina le armó una bronca tremenda, pues desde la mañana estaba disgustada, porque encomendó a su esposo que le comprara un poco de cloro granulado, para limpiar un tinaco de agua, y al marido se le olvidó. Cuando le preguntó por "la cosa que te dije que me compraras", el pobre Fito le salió con una de las suyas: "¿Qué me lo que me encargaste?  ¿Grano clorinado".

Beodito, el hijo del fallecido don Beodo, se quejó amargamente de que su tía en Nueva York no le aumenta la remesa que le envía mensualmente, lo que a veces le impide darse sus traguitos. "No votaré en las próximas elecciones, a menos que algún candidato prometa que bajará los impuestos al romo si gana la Presidencia".

"El candidato que lo haga sacará no menos de seis millones de votos", sentenció convencido.

Pepe El Gordo, que recibió de su padre una pequeña herencia que le administra un abogado, hizo su tradicional promesa: "Este año me pondré a dieta", algo que nunca cumple porque no aguanta las ganas de comer. "Me voy a poner como Fito, que parece un esqueleto". (Inmediatamente se comió otro pedazo de salami con yuca)

Trinquete el mecánico, al preguntársele cómo le fue el año en su taller, dijo: "La economía está como el carro del viejo  don Nepo, con graves fallos en el motor y falta de ajustes en la transmisión. Esto hace que se desacelere, debido a que se le mete un traqueteo en la tinoterapia del congoledor, que desgasta el hidrovatio del insillín. Esto  provoca más préstamos a rédito en perjuicio del dueño, en detrimento de su  consumo".

"La cosa está tan mala—continuó Trinquete—que esta mañanita tocaron a la puerta del taller, donde duermo. Cuando pregunté quién era, alguien dijo "el que recoge la basura". "Está bien—le dije—déjeme dos latas".

Teórico, el que usa lentes que parecen fondos de botella, le interrumpió para decirle: "La tuya  es una postura pesimista, con una proyección multidimensional progresiva, fruto de una estrategia opcional estabilizada. Imita al Presidente, que nunca se queja, porque no va al súper. ¿Está claro, profesor?"

"¿Qué es lo que Teórico quiere decir?", preguntó Trinquete, rascándose la cabeza. Fito le respondió: "Nada, nada. No le hagas caso a Trinquete, que ese no sabe siquiera trigonometría".

"Es que estoy aprendiendo a conceptualizar, como dice el Presidente", explicó Teórico.

Beodito se dio otro "petacazo". Los demás se dieron cuenta de que había echado el ron en una botellita plástica de agua, con la foto del Presidente.

"Y eso, Beodito?", preguntaron a coro los amigos. "Oh, este es un recuerdo que guardaré en el Museo de lo Insólito. En el futuro, esta botellita costará millones de pesos".

"No lo politices, no lo politices", dijo Teórico. "Está bien, Alvarito", dijo con sorna Fito. "¿Cuál es tu partido?"

La fiesta terminó sin muchas novedades, excepto la inoportuna ocurrencia de los músicos al interpretar un merengue que dice "¡Llegó Papá!", opacado por otro transmitido por una guagüita anunciadora que dice "¡Llegó Mamá!".

"En la curvita nos juntamos", dijo uno de los músicos, con unos lentes de abuelita que me recuerda a uno de los candidatos…