Hace algún tiempo, recibí una carta tremenda de una joven muchacha muy bonita, y gorda, que me contaba un testimonio muy doloroso, sobre su experiencia de ser una persona con sobrepeso y las agresiones, violencias, discriminación y, en cierto sentido, hasta tortura, que padecía como consecuencia de ello.
Me comentaba que hay gente que asocia la gordura con suciedad y que es habitual que muchos, incluso dentro de la familia cercana, hagan comentarios groseros, desconsiderados y discriminatorios: "¿ Cómo es que te has dejado dañar?" "El marido te va a botar por gorda", etc.
Mucha gente vive con unas considerables, a veces terribles tensiones, en la lucha por reducir su peso y acumula desesperanza y frustración, aparte de malestares y padecimientos físicos.
Conozco algunos –pocos- que el sobrepeso no les importa, ni por razones estéticas ni de salud. Y me parece bien. Los muy neoliberales podrán considerar inadmisibles los costos cargados a la colectividad por las crisis de salud de los gorditos, pero esos mismos neoliberales no se preocupan tanto por los infinitamente mayores costos de salud y medioambiente que le carga a la colectividad el funcionamiento habitual de las multinacionales dedicadas a la explotación de combustibles fósiles.
Pero lo cierto es que el sobrepeso o peor aún, la obesidad, es un problema que la generalidad no quiere tener y no debía tener. Diabetes, problemas coronarios, agotamiento crónico e insomnio son algunos de las secuelas comunes.
La vida sedentaria, la tensión permanente y extrema, la disponibilidad excesiva (y a veces exclusiva) de comida chatarra y todo el sistema alimenticio común diseñado y propalado desde ciertos intereses comerciales e industriales, han creado un problema de salud grave y generalizado, que habitualmente, hasta por razones logísticas, se hace difícil de manejar para los afectados.
Quien se coma las entre 6 y 11 raciones diarias de pan, cereales, pastas, macarrones, etc., que recomendaba La vieja pirámide alimenticia vigente en USA y asumida en todos los países del área, corre el riesgo de ponerse del tamaño de un tanque de guerra, que es lo que literalmente ha ocurrido a millones de norteamericanos.
En Estados Unidos, dos tercios de los adultos son obesos o tienen sobrepeso y más del 30 por ciento de los niños está en la misma situación, lo que tiene un impacto adverso en la calidad de vida de los afectados y un altísimo costo económico para la salud pública.
El problema se ha exportado a los países bajo la influencia de Estados Unidos, que han heredado de este similares esquemas alimenticios , caracterizados por el altísimo consumo de azúcares y harinas, con algunas agravantes.
¿Recuerdan el conflicto entre el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez y la Coca Cola? La confrontación tenía varios y complicados departamentos. Un edulcorante artificial llamado "Ciclamato" acabó siendo uno de ellos. Ese componente está prohibido desde la década del ’90 para elaboración de alimentos en varios países, incluyendo Estados Unidos. La Coca Cola Zero que se vende en Estados Unidos no tiene ciclamato, porque no se considera apto para consumo humano.
Sin embargo, la Cola Cola Zero que se vendía en Venezuela (y que tengo entendido se sigue vendiendo en otros países de América Latina y en España) sí tenía Ciclamato, que no estaba prohibido en esos otros lugares y supongo que es un edulcorante más barato. Advertido Chávez sobre esa particularidad, exigió a la Coca Cola, que retirara la "Zero" con Ciclamato del mercado venezolano, lo que la empresa se vió finalmente obligada a hacer.
Hay otras varias situaciones parecidas, que forman parte de los detalles, pero el problema general es el auspicio del consumo de carbohidratos simples, ultra procesados, desprovistos de valor alimenticio, acompañados de grasas de baja calidad y nocivas y desencadenadores de distintas enfermedades.
Quiero permitirme hoy compartir a grandes rasgos, una especie dieta que suelo seguir desde hace algunos años, por algunos períodos de forma muy estricta, aunque a veces la flexibilizo mucho e incurro en sistemáticas transgresiones imperdonables. Pero después de cada esporádico desbarajuste, siempre vuelvo al redil.
No soy médico ni nutricionista, pero sí he verificado que algunas disposiciones me ayudan y supongo que pueden ayudar a otros. Desde luego, los organismos son diferentes y una dieta radical solo debe seguirse con la orientación de los profesionales competentes, aunque este es un renglón en el que abundan los charlatanes.
En líneas generales y aunque no soy diabética, sigo los principios de la dieta para diabéticos recomendada por la clínica Mayo de Estados Unidos y que tiene sus puntos en común con la dieta Atkins, porque lo central es la reducción de la ingesta de carbohidratos, aunque no de la forma tan dramática que este último recomendaba. Hay mucha información disponible para los interesados tanto sobre la dieta Mayo, como la Atkins.
En el verano, cuando cocino regularmente, actividad que disfruto muchísimo, suelo adelgazar porque tengo mayor control de lo que como. Durante los viajes y en el invierno, que cocino menos, suelo aumentar de peso, aunque procuro que no sea demasiado.
La dieta no es algo que se hace por un tiempo, sino que debe adoptarse como parte de un estilo de vida habitual.
Esta dieta no cuenta calorías, ni controla estrictamente las grasas, sino que se concentra en reducir los carbohidratos, especialmente los simples, eliminando arroz, panes, azúcar y pastas. Posteriormente estos alimentos pueden reincorporarse en pequeñas cantidades y solo si son integrales.
Se baja de peso rápidamente, pero hay que emplearse a fondo para mantener la reducción, cuando se flexibilicen las reglas. Si tiene dudas, lo que no está explícitamente mencionado, es porque debe descartarse, hasta asesorarse al respecto. Quien desee prolongar la dieta, puede buscar información en internet y debe consultar con su médico para verificar si es la apropiada en su caso y sopezar los eventuales inconvenientes.
Hay que tomar agua en abundancia y con frecuencia, sin forzarse, ni hartarse. El agua debe tomarse con deleite, igual que el vino.
Durante la primera fase de la dieta es recomendable reducir el café y eliminar el alcohol. Tanto la cafeína como el alcohol dificultan la eliminación de grasa.
De todas formas, yo me tomo mi cafecito por la mañana, endulzado con una cucharadita de azúcar crema o negra o con azúcar artificial, pero esta no sabe bien y hay demasiadas controversias sobre los efectos secundarios. El azúcar blanco, que está excesivamente procesada industrialmente, no sirve absolutamente para nada, más que para enfermar a la gente. Destiérrela de su vida.
Si se trata de azúcar auténtico, es importante que solo sea una cucharadita en el café. Una mayor cantidad de azúcar lo boicotearía todo. Se puede tomar tés, con las mismas restricciones del café para endulzarlos.
También suelo tomar algunas copas de vino rojo (el blanco tiene más carbohidratos) si hay invitados (beber vino solo es más aburrido que bailar con un hermano) y de todas formas la dieta funciona, pero si tiene dificultades para perder peso, debe prescindir por completo del alcohol, al menos temporalmente.
La cerveza está prohibida porque tiene demasiados carbohidratos, a menos que consiga Michelob Ultra, que está destinada, especialmente, a gente que no desea consumir carbohidratos. De todas formas, solo puede tomarse con moderación y tiene un sabor muy ligero.
Descarte del todo los alcoholes fuertes como whisky, vodka o ron, porque tienen demasiado alcohol, a menos que se tome estrictamente un trago.
Puede tomar agua de coco natural.
Opciones de desayuno: Hay que tomar un desayuno sustancioso temprano todos los días, porque activa el metabolismo, le da energía y le quita la ansiedad del hambre. Coma hasta que esté satisfecho, pero no siga comiendo cuando ya no tenga hambre.
– Huevos revueltos con un poco de cebolla, ají, tomates y jamón. Un pedacito de queso .Un pedazo de aguacate. Media traza de fresas y/o moras. Un café.
– Una lata de Tuna salteada con cebolla y ajies en un poco de aceite de oliva. Un pedazo de aguacate. Dos pedacitos de queso. Media taza de fresas y/o moras.Café.
-Tortilla de vegetales (Se hace con uno o dos huevos con trozos ligeramente hervidos, no muy blandos, de coliflor y un poco de zanahorias con cebolla y ají salteados. Salchichas. Media taza de fresas y/o moras. Café.
-Jamón de pavo salteado o guisado. Una taza de fresas y/o moras Queso. Aguacate, Café.
-Media lata de atún guisado o salteado con un guineo verde salcochado. Es importante no pasar de un guineo o de un guineo y medio, porque tienen carbohidratos.
-Bacalao guisado (sin papas). Medio plátano verde salcochado. Aguacate.
Comidas principales:
La cantidad que lo satisfaga (procure dejar de comer desde que ya no tenga hambre) de ave, pescado, mariscos, cerdo, chivo, vaca, preparados de la forma que prefiera.
De todas formas es recomendable reducir las carnes rojas y preferir pescados y mariscos, dependiendo de las posibilidades, aunque por el día de hoy hay que prescindir del pollo, hasta que acabe el boicot que le están haciendo a los productores.
Raciones moderadas de cualquiera de las siguientes opciones para acompañar las comidas;
-Aguacate
-Hongos
-Ensalada de lechuga con pepino, un poco de tomate, olivas, queso rayado. Puede aderezarse con vinagreta o con una pequeña cantidad de cualquier aderezo de los blancos, como "César", "Ranch", "Blue cheese" (no los rosados, ni los rojos). Descarte el cachú.
-Ensalada "capresa".
-Repollo preparado de cualquier forma, en ensalada, guisado, con huevo, etc.
-Tayotas, preparadas de cualquier forma, hervidas, con vinagreta, guisadas con carne de cerdo o con revoltillo de huevos.
-Vainitas y coles de Bruselas al vapor o guisadas.
-Brócoli y coliflor, preparados como se prefiera, simplemente hervidos u horneados al queso, que son deliciosos.
-Espinacas, en ensalada o a la crema y con queso.
-Berenjenas preparadas como se prefiera, guisadas, asadas, en pastelón relleno de carne, etc.
-Espárragos, preparados como se prefiera, hervidos, salteados, con jamón y queso, etc.
-Zuquinis asados, guisados, hervidos, al queso.
-Las grasas están permitidas, pero debe usarse solo aceite de buena calidad con mucha moderación, preferiblemente aceite de oliva extra virgen.
-Están permitidos todas las yerbas habituales para sazonar la comida.
-Están permitidas pequeñas cantidades ocasionales de diversas nueces. Luego puede aumentar la cantidad de nueces.
Por un tiempo limítese a comer solamente frutas de la familia de las fresas, (berrys) porque son las más bajas en carbohidratos. Cuando haya perdido el peso que desea perder, comience a incorporar otras frutas, un guineo, una naranja, una manzana, etc. Siempre con moderación. Las tiendas de vitaminas tienen suplementos para quienes hacen dietas bajas en carbohidratos, pero las vitaminas y otros nutrientes, me parece que deben adquirirse de los alimentos, por lo que es importante incorporar en el futuro las frutas y cereales integrales.
Ojalá algún@s se animen a probar la propuesta.