El jueves de esta semana el presidente Danilo Medina inaugurará el largo tramo vial que unirá a Miches y Sabana de la mar con el bulevar de Bávaro, con lo que queda definitivamente terminada la más moderna y extensa vía de comunicación del país, uniendo en un corredor Santo Domingo y la zona turística del Este y noreste de la República. Esta obra, de indiscutible calidad, constituye uno de los aportes más importantes al desarrollo del turismo dominicano, en un momento en que el descongelamiento de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba podría introducir en el mercado un fuerte competidor al liderazgo que desde hace años el país mantiene en esa industria.

La carretera fue abierta al tránsito en diciembre pasado por instrucciones del Presidente, según informara en la ocasión el ministro de Obras Públicas, Gonzalo Castillo, para facilitar el tránsito en la región y quienes han tenido la oportunidad de recorrerla pueden dar testimonio de la belleza del paisaje y de la indiscutible calidad de la construcción, propia de un país del primer mundo, y de la tradición y buena fama del constructor, la empresa brasileña Odebrecht, una de las más grandes y prestigiosas a nivel mundial.

La inauguración de esta carretera de 110 kilómetros es un buen comienzo para un año en que los dominicanos debemos enfrentar enormes desafíos, que incluyen los preparativos de elecciones para el 2016, tal vez las más complejas de nuestra historia reciente, en la que se escogerán nuevos Presidente y Vicepresidente y miles de posiciones en el Congreso y los municipios, y definir asimismo los marcos de importantes pactos fiscal y eléctrico.

Con esta obra de gran trascendencia, el gobierno del presidente Medina abre un año con una nota de esperanza en la capacidad de la nación para encarar cuantos retos se les presenten. Una infraestructura vial que consolida la más importante actividad económica nacional, que es el turismo.