Generalizar quizá no sea propio de la ciencia, pero es una tentación en la que se incurre frecuentemente. Como no soy científico confieso que he caído en ella, razón por la que desde mi experiencia en los tribunales penales del Distrito Nacional –sumado a llamadas realizadas a Defensores Públicos de otras jurisdicciones, una especie de encuesta-, puedo afirmar que en nuestra justicia penal los jueces "conservadores" son más que los "liberales", posiblemente en una relación de diez (10) a uno (1).
Sin embargo, el problema de la justicia penal no radica solo en este punto, el cual incluso podría ser solo la punta de iceberg[1]. Además, pienso que se puede ser "conservador" por convicción o formación y eso hay que respetarlo, pues aquí opera entre otros factores la libre elección del juez.
A éste pudieron formarlo en la Escuela Nacional de la Judicatura como garantista –liberal-, con fundamentos amplios en derecho constitucional y derechos humanos, procurando que desarrolle aptitudes para proteger los derechos de "todas" las partes envueltas en el proceso, convirtiéndose en un contrapeso entre el Estado y el ciudadano sometido al proceso penal; y el juez elegir ser conservador, formalista, inclinado "sutilmente" hacia la acusación, creyéndose llamado a "restaurar la armonía social" (art. 2 CPP) a base de prisión y condenas; más, desde mi óptica, esto solo es parte del gran problema de la "justicia penal".
De igual forma, el juez puede incluso haber escrito textos sobre "principios y garantías" en el sistema acusatorio equiparables a los de Ferrajoli y luego, en sus decisiones ir en sentido contrario a lo que postula, tal vez al decidir cambió de parecer – cada caso es particular, o quizás "todos" los casos de su tribunal sean "particulares"-.
En este contexto algunas interrogantes serían: ¿Qué hace que un juez sea conservador, si lo formaron como garantista? ¿Por qué da decisiones en las que, en muchos casos, probablemente no crea, o estén en contra de muchas de sus convicciones? O ¿Por qué el sistema –derechos y garantías- es defendido a uña y diente en el plano académico por la mayoría de los jueces, y luego en sus decisiones generalmente van en sentido inverso de lo que postulan en la cátedra?
Las respuestas a estas preguntas merecen un estudio de campo profundo y generar un ensayo al respecto. En mi opinión, creo que debemos verlo en dos grandes planos: el interno y el externo al juez.
En el fuero interno, pienso que el más importante, entre otras cosas que podrían anotarse, falta la presencia de un imperativo categórico: haz lo correcto caiga quien caiga y pase lo que pase.
En el plano externo al juez debemos analizar dos escenarios diferentes: a) la "sociedad" al través de sus órganos de presión; b) aspectos internos del Poder Judicial, donde también se generan fuertes presiones.
a. Desde la sociedad el Código Procesal Penal es atacado desde varios frentes, entre los que están, los desplazados por la normativa y que aún no se actualizan; los que por formación política son conservadores y temen al cambio; los que, por asuntos políticos, le echan la culpa al Código del incremento terrible de la criminalidad y no a la inversión de valores que sufrimos y a los malos gobiernos que hemos padecido.
b. Desde el Judicial hay muchos escollos, pero en esencia parece que existe un problema de correlación de fuerzas a lo interno de la SCJ, los que creen en la normativa parecen ser pocos, o por lo menos no son los que dirigen las estructuras del mismo.
Entonces, la mayoría de los jueces de abajo, y que aspiran a estar toda la vida en la judicatura y con "suerte" ascender hasta la Corte correspondiente, ponderan y piensan que les "conviene" ser conservadores para estar bien con "la sociedad" y con los que "dirigen" el poder al que pertenecen. Hay puede estar el gran problema.
[1] En la "base" del iceberg están otros problemas, entre los que cito: a) El estrangulamiento económico a que el Ejecutivo ha sometido al Judicial, los jueces merecen mejores condiciones tanto en salario como en infraestructuras y seguridad personal; b) El no respeto del escalafón, hay jueces que tienen años en posiciones y ven pasar otros, hacia colegiados y cortes de apelación, con menos tiempo que ellos en el sistema; c) Lo relativo a la formación y la experiencia. La Escuela de la Judicatura forma bien, pero hay jueces que llegan a ella con muchas lagunas; además, muchos nunca ejercieron, pasando de las aulas universitarias a la ENJ; d) Desprotección ante los "ataques" de la prensa, necesitan un órgano que los defienda. Etc.-