El viejo pintor Vargas era entonces Catedrático Vitalicio de la asignatura de Colorido de la Escuela Superior de San Fernando.
La que aquí confundimos con la Academia de San Fernando.
Aquel octogenario pronunciaba la palabra –Nylon- como se escribe y con acento, como es usado en el idioma español.
Quien ha visto la estatua que se erigió a Alfonso XII en el fondo de una enorme fuente que está en el Retiro de Madrid, podrá relacionar esta con la perdida de Cuba, Puerto Rico y las Filipinas en la guerra de España y Estados Unidos. El anciano profesor se negaba en los años setenta a pronunciar palabras acentuadas en ingles.
Después supe, ya en nuestros tiempos de la rebelión de españoles contra los fabricantes de las computadoras personales porque en los teclados faltaba la letra –ñ-. Porque no es usado, ni el signo grafico ni el sonido en el idioma ingles.
Los dominicanos contamos con obras que nos representan de tal manera que de ellas queda como testimonio la época en que fueron realizadas, así como las influencias marcadas en estilos y escuelas que vivieron los respectivos autores, y -la sociedad dominicana-.
Pinturas que permanecen ignoradas por una gran población marginada.
Una es el Cibaeño de Yoryi Morel, que comentamos en el escrito publicado aquí la semana pasada. La otra es el retrato de Duarte cuyo autor es Rodríguez Urdaneta, que se expone en una de las salas del Instituto Duartiano.
El Sacrificio del Chivo, de Eligio Pichardo, fue popularizada durante varias décadas por el tema tratado y por la euforia que le infundía a las masas la propaganda impuesta por sectores de la cumbre social que sustituyeron en el control del poder a la dictadura decapitada. Sin olvidar la coincidencia del título de la obra con el apodo que se le asigno al dictador a raíz del magnicidio.
El chivo
En esta obra de Pichardo, habría que observar la distancia que ofrece su propia y libre expresión en contraste con el seguimiento permanente que Pichardo tendría hasta entonces con respecto al ingles Francis Bacón y a su propia producción de composiciones abstractas fundamentadas en estructuras lineales..
En cuanto a la forma correcta de llamar al -Icono- que como sabemos, es de origen bizantino, la coincidencia se da en el empleo de aquel vocablo y las obras de arte que señalamos.
El Duarte de Urdaneta fue pintado en el estilo neoclásico que inutilizara el francés David en los tiempos de la Revolución. Lo que quiere decir a más de un siglo de distancia.
El Cibaeño de Morel fue pintado con el color y la luz de los impresionistas y con el tema que utilizaban los seguidores franceses del realismo con la diferencia de casi un siglo.
Aunque la pintura que ha tenido para los dominicanos un carácter de ícono y que además es conocida por la mayoría de los dominicanos que fueron a la escuela es El Sacrificio del chivo.
Lo que habría que descubrir con relación al acento en aquella palabra es, más que la cuestión del idioma, la antigüedad de aquellos objetos de origen bizantino y la relación de épocas que tiene con la antigüedad de los pueblos que utilizaron la lengua de los antiguos migrantes de las islas de Bretaña.