Benevolente, trabajador, generoso, comprometido con la sociedad, principalmente con aquella sociedad que no todos conocen, la que está en el campo, que día a día trabaja sin pensar en la recompensa o la remuneración final, sino que trabaja porque es su vocación y porque, en el campo más que en la ciudad, el valor del trabajo es una disciplina innata que él conocía muy bien.

Expresaba en el grado más alto el sentido humano, reconocía a Dios como centro de su vida y de su familia. Entendía que sin importar los orígenes, cada ser humano posee la capacidad de ser próspero.

La educación era germen en el confiaba el progreso de la sociedad, con la cual se sentía altamente comprometido, atestiguándolo así, el sin número de personas a las cuales ayudo a alfabetizar a través de sus aportes y los miles de estudiantes que fueron y siguen siendo beneficiados para formarse y capacitarse, siempre y cuando mantuvieran la excelencia académica. Él ayudó a que otros lograran contar con la educación que él no pudo completar porque debía trabajar para subsistir.

Es que no existe una locución precisa para describir lo que este emblemático ciudadano hizo por la Región del Cibao. Fue el referente y permanecerá siendo ícono del comercio de la Región y el país. Recuerdo que Don Manuel,siempre que era oportuno, hablaba sobre cómo había podido progresar y ser un hombre de éxito, algo que el atribuía, sin jactancia alguna, a su esfuerzo, sacrificio y visión.

Muchos conocemos sobre sus orígenes y la famosa historia del cerdito que se compró con sacrificio y dinero que ahorró trabajando en un colmado que era de su hermano y simultáneamente limpiando zapatos. La honestidad y el trabajo eran sus insignias. La dignidad con que relataba el trayecto hacia la superación, era impresionante, era capaz de conmover a cualquiera.

Fue fundador, miembro, presidente de numerosas instituciones del Cibao: Manuel Arsenio Ureña, C. por A.,Asociación para el Desarrollo, Inc.,Plan Sierra, Instituto Superior de Agricultura, Junta directiva de la Pontificia Universidad Católica Maestra y Madre, Asociación de Mayoristas en Provisiones de Santiago, Consejo de Directores del Banco Popular, Consejo de los XIV Juegos Panamericanos del Caribe del 2003, del Banco Ademi,Asociación de Comerciantes e Industriales de Santiago,Consejo de directores de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santiago, entre otras.

Su preocupación por la protección y el mantenimiento de los bosques de nuestro país completan el perfil de un hombre polifacético, incomparable, admirable. Como hombre del campo reconocía la importancia de los recursos naturales y siempre mantuvo hacia ellos el respeto y la preocupación necesaria, lo que lo convertía en un  auténtico ambientalista.

Sé que muchos albergan en su corazón el agradecimiento y admiración hacia este sin igual ser humano.Mi corazón hoy está de luto, y aunque en este caso es tan válido apelar a su legado para sentir consuelo, la pérdida física de este gran hombre hace que, quienes lo conocimos y compartimos con él, sucumbamos de dolor.