El expresidente Hipólito Mejía debe de ser sometido a la Comisión de Ética y Disciplina, y Luis Abinader ser menos ambiguo, ha planteado el precandidato presidencial del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Wellington Arnaud, al evaluar las actitudes de estos dirigentes respecto de la pretensión de una reforma constitucional para rehabilitar al presidente Danilo Medina, del gobernante Partido de la Liberación Dominicana (PLD). https://www.diariolibre.com/actualidad/politica/wellington-arnaud-pide-juicio-disciplinario-para-hipolito-mejia-BA13577017.

Los precandidatos presidenciales, Mejía y Abinader, asumieron posiciones distintas frente a las masivas manifestaciones anti-reforma montadas en la periferia del Congreso por la corriente leonelista, partidos emergentes y organizaciones no gubernamentales.

El primero, Mejía, rechazó participar y dejó libre a sus diputados para que asumieran la posición que quisiesen si se presentaba el proyecto de ley para la convocatoria de la Asamblea Revisora, aunque luego –al ver la creciente resistencia de sectores políticos y sociales—anunció su oposición. Al ser criticado, ha respondido que no debe pedir permiso a al partido porque tiene criterios propios.

El segundo, Abinader, vio como oportunidad para su proyecto personal el escenario organizado y liderado por otros, y, a última hora, realizó una marcha desde la avenida de la Salud con Jiménez Moya hasta la periferia de un Congreso sitiado durante tres semanas por guardias y policías.

La dirección del partido se desligó de tal acción, pero más tarde, ante el rumoreo sobre compra-venta de sus diputados, se vio precisada a informar que garantizaba su rechazo al proyecto de marras.

Ahora, tras el discurso del presidente Danilo Medina, el lunes 22 de julio, víspera del cierre de la primera legislatura ordinaria del año, en el que informó su desistimiento a buscar la rehabilitación para repostularse, Mejía se ha adelantado a proponer una reforma habilitante, y Abinader ha dicho que se acogería a la decisión de su partido, pese a su voluntad.

ENREDO PERNICIOSO

Frente al bollo público, el expresidente del Senado, influyente dirigente del PRM y asesor de la Corporación de Empresas Eléctricas Estatales, Ramón Alburquerque, mediante un tuit de final de julio, ha justificado la promoción de la rehabilitación como estrategia para dividir al PLD y derrotar a Leonel Fernández:

“El juego político es diverso y rico, ¿acaso no le conviene al PRM dejar pasar la rehabilitación de DM para el futuro, para que termine de derrotar a LFR y éste divida al PLD facilitando el triunfo del PRM ya que lo importante es ganar con transparencia y trabajar por el pueblo?”.

La idea de Alburquerque es entendible desde la política. Pero extraña mucho el destape cuando se debió mantener como objetivo encubierto por mandato de la coyuntura actual. Ahora, el Gobierno y el liderazgo del PLD tienen a mano la hipótesis confirmada sobre la estrategia perremeista. Dudas despejadas.

A partir del mencionado tuit, al menos, un segmento del mayor partido de la oposición se ha convencido de que la madre de las batallas será con el expresidente Leonel Fernández.

El PLD celebrará el 6 de octubre unas  primarias abiertas costosas en las que participarán varios precandidatos, la mayoría vinculados al presidente Medina. Pero, al parecer, activarán sin ninguna posibilidad de ganar las presidenciales, según el histórico de las encuestas y la fortaleza de los liderazgos de LF y DM, ninguno sin el poder de la magia del trasiego hacia otras personas.

Se inscribirían, entre otros: Reinaldo Pared, presidente del Senado; Carlos Amarante Baret y Andrés Navarro, exministros de Educación; Temístocles Montás, exministro de Planificación y Desarrollo; Francisco Domínguez Brito, exprocurador general; y Gonzalo Castillo, ministro de Obras Públicas. Este último –se conjetura–  es ficha muy apreciada por Palacio, pero su imposición a contrapelo de la realidad y a fuerza de dinero, podría implicar una derrota contundente del partido gobernante. 

La muestra de anarquía evidenciada por el opositor PRM, y la confesión del exsenador Alburquerque sobre la importancia de dividir para vencer, insuflaría nuevo aire de recuperación a un PLD con signos de erosión a causa del ejercicio del poder y la contienda entre dos potentes corrientes: una postulaba la segunda reforma consecutiva para habilitar y postular al presidente; la otra rechazaba esa posición, aunque sostenía que tal idea se puede valorar en el marco de una reforma integral, en otro momento. 

El PLD se inscribiría en el libro de las derrotas vergonzosas si predominan la testarudez, la negación de la realidad y los oídos sordos ante la sentencia contenida en el conocido adagio: “Guerra avisada no mata soldado, y, si lo mata, es por descuidado”. El PRM espera ansioso.